
Galicia se alza como uno de los destinos naturales más destacados gracias a sus rincones de cuento que permiten descubrir impresionantes playas, costas acantiladas y bellos pueblos marineros. Sin embargo, sus encantos no se quedan ahí, pues en la zona de interior se pueden disfrutar maravillosos monumentos naturales como son cascadas, ríos y numerosas pozas. Estas últimas son uno de los espacios más singulares de la región, ya que se localizan en enclaves privilegiados que permiten conectar con la naturaleza más íntima o cerca de pintorescos pueblos que permiten descubrir secretos ocultos.
Así, en el corazón del concello de Dumbría, el río Buxantes da lugar a uno de los rincones más mágicos de A Coruña. Este curso, que muere a los pies de la fábrica de ferroaleaciones Xeal en Brens (Cee), da forma a las llamadas Pozas de Carboal, un paraje natural único en la zona rodeado de exuberante vegetación. A día de hoy, poca gente conoce estas pozas, los que las convierte en un atractivo perfecto para los amantes de la naturaleza, ya que permite desconectar del ajetreo de las grandes ciudades. Además, su acceso es bastante sencillo a través de una ruta que recorre el exuberante bosque.
PUBLICIDAD
Un paraíso natural oculto
El río Buxantes es el encargado de moldear este rincón natural, cuyas aguas desciende alrededor de 40 metros, creando una sucesión de cascadas y piscinas naturales que dejan con la boca abierta. Así, su curso es el que moldea las pozas de Carboal y da lugar a uno de los entornos más bellos de toda A Coruña. Es por ello que se ha convertido en un punto de interés para la población local, pues durante el verano, este paraje se convierte en un paraíso donde poder refrescarse y disfrutar de un agradable día.

Pero el resto del año también es un gran atractivo, pues la ruta que lleva hacia las piscinas es una de las más pintorescas del concello de Dumbría. El sendero no está señalizado, lo que contribuye a mantener este lugar como un secreto bien guardado. Así, para llegar es recomendable tomar como referencia una vivienda de ladrillo situada junto a una carpintería en la carretera. Desde ese punto, un sendero desciende suavemente hacia el río Buxantes.
PUBLICIDAD
El recorrido, aunque carece de balizamiento, permite descubrir una serie de piscinas naturales formadas a lo largo de siglos por la erosión del agua sobre la roca. El trayecto requiere precaución, ya que algunos tramos pueden resultar resbaladizos, pero la recompensa es un paisaje de gran valor natural y escénico. Además, una vez allí no solo se pueden contemplar las pozas, sino también pequeñas cascadas y un entorno exuberante que deja con la boca abierta. Es por ello que visitar este rincón gallego es una experiencia única en la que el viajero se adentra en una atmósfera serena y llena de paz.
Cómo llegar
Desde A Coruña, el viaje hasta las pozas de Carboal es de alrededor de 1 hora y 30 minutos por las carreteras AG-55 y AC-552. Por su parte, desde Santiago de Compostela el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 5 minutos por la vía AC-441.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Los mejores planes gratuitos para este fin de semana en Madrid: de las Fiestas de San Isidro al arte de Lavapiés
Estos días ponen fin a la fiesta más castiza de Madrid pero los planes y las actividades para todos los públicos no paran

Los jardines secretos de Nápoles que parecen una selva tropical: una escena de cuento sobre el mar
Su origen se encuentra en el compositor británico Sir William Walton y en su mujer Susana, que hicieron de ellos su lugar de residencia

El pueblo de Almería que es el refugio de David Bisbal: una villa milenaria con 14 kilómetros de playas, un castillo y cuevas excavadas en la roca
La localidad sorprende al viajero con un impresionante conjunto patrimonial donde destaca su legado histórico en mitad de un entorno natural maravilloso

El pueblo de 1.000 habitantes donde veranea Aitana Sánchez-Gijón: playas paradisíacas y sabor a atún rojo
Un rincón de la Costa de la Luz donde el mar, la tradición y la gastronomía marcan el ritmo del verano

La isla deshabitada de Napolés: hace 50.000 años surgió un cráter en el mar y tiene el puente tibetano más largo del mundo
El destino cuenta con vistas únicas, un paraíso de aves y visitas limitadas a grupos de máximo 25 personas




