De traidor a héroe: la historia de Sergio Ramos y el sevillismo y una herida que nunca ha terminado de cerrarse

El de Camas ha sido siempre uno de los jugadores más pitados por la afición de Nervión

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Sergio Ramos, el pasado septiembre en su presentación con el Sevilla. (EFE/ Raúl Caro)
Sergio Ramos, el pasado septiembre en su presentación con el Sevilla. (EFE/ Raúl Caro)

La relación entre Sergio Ramos y una parte del sevillismo nunca fue normal. Tampoco sencilla. Ni siquiera cuando volvió a Sevilla en 2023 dispuesto a pedir perdón y cerrar viejas heridas fue perdonado. Durante casi dos décadas, el central de Camas convivió con una sensación incómoda: la de ser uno de los mejores salido de la cantera de Utrera y ser uno de los más rechazados por su afición.

Con la reciente adquisición del Sevilla FC, la historia entre el exfutbolista y la afición vuelve a ponerse sobre la mesa. Consultadas por Infobae, las peñas han preferido “sumar para que se materialice la permanencia del equipo”, ahora en la “pomada” del descenso junto con otros 10. Y es que, a principios de la jornada 36, solo cinco puntos separaban la permanencia de Europa.

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Sergio Ramos tenía 19 años cuando abandonó el Sevilla rumbo al Real Madrid. El club blanco pagó los 27 millones de euros de cláusula. Pero el problema no fue el fichaje en sí, sino las formas y el momento. Era el último día de mercado. Ya había comenzado la temporada y el sevillismo perdía a su central más prometedor.

Sergio Ramos con 19 años en el Sevilla FC. (archivo)
Sergio Ramos con 19 años en el Sevilla FC. (archivo)

A ojos de gran parte de la afición, Ramos dejó tirado al club de su vida para marcharse al Madrid apenas unos años después de haberse asentado en Primera. Además, la versión oficial que el club ofreció a su afición fue que el propio jugador había pagado su cláusula de rescisión unilateralmente.

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Con el tiempo, el de Camas desmontó ese relato: “Mi fichaje por el Real Madrid fue un traspaso totalmente acordado entre clubes. Florentino y Del Nido eran presidentes de los dos equipos. Jamás fue un pago de cláusula como se vendió en su momento“, explicó en su documental. Sin embargo, reconoció errores: “Quizás el mayor error en su momento fue no dar explicaciones y no hablar. Dejé que otros hablaran y contaran la historia por mí”.

Pero aquella versión caló profundamente en la afición. Sobre todo en los Biris (el grupo ultra del Sevilla), que desde entonces convirtió cada regreso del camero al Sánchez Pizjuán en un ambiente irrespirable.

Sergio Ramos. (REUTERS/Pascal Rossignol)
Sergio Ramos. (REUTERS/Pascal Rossignol)

El caso de Ramos no es como el de Alves o Rakitic

Este es uno de los puntos que más dolor le ha generado siempre al jugador. Otros futbolistas importantes abandonaron el Sevilla para fichar por gigantes europeos y jamás recibieron ese nivel de hostilidad.

Dani Alves se marchó al FC Barcelona después de convertirse en pieza clave de una de las mejores etapas de la historia del club. Ganó cinco títulos, dejó un enorme rendimiento deportivo y económico, y salió entre lágrimas y homenajes. Algo parecido ocurrió con Ivan Rakitic. El croata llegó desde fuera, se convirtió en capitán, levantó títulos europeos y mantuvo siempre una conexión especial con la grada incluso después de fichar por el Barça.

Con Ramos ocurrió justo lo contrario. El propio jugador lo resumió con pocas palabras: “A Rakitic y a Alves se les recibe como dioses; a mí, se acuerdan e insultan a mi madre”.

Sergio Ramos. (REUTERS/Marcelo Del Pozo)
Sergio Ramos. (REUTERS/Marcelo Del Pozo)

El penalti de 2017: el punto de ruptura

Aunque la tensión venía de mucho antes, la relación explotó definitivamente en enero de 2017. En un partido de Copa del Rey en el Sánchez-Pizjuán, Sergio Ramos lanzó un penalti a lo ‘panenka’. Después del gol, se señaló el dorsal y el nombre mirando hacia la grada donde se sitúan los Biris. “Una parte de la afición no merece mi respeto. Han insultado a mi madre desde el primer minuto”.

“No perdonaré nunca el dolor que pasaron mis abuelos y mis padres. A día de hoy no pueden pisar el campo del Sevilla. Mi abuelo ya no puede volver atrás… Ese es el mayor dolor que he llevado por dentro“, señaló. El rechazo llegó a niveles muy duros. Aquella misma semana apareció una petición en Change.org para declarar a Ramos persona ‘non grata’ en el club. Miles de aficionados la apoyaron. La tensión alcanzó tal punto que su página de Wikipedia fue vandalizada con insultos y referencias a una supuesta traición.

Sergio Ramos. (REUTERS/Pascal Rossignol)
Sergio Ramos. (REUTERS/Pascal Rossignol)

El regreso del hijo pródigo

Sin embargo, el fútbol terminó dejando una de esas imágenes difíciles de prever: Sergio Ramos regresando al Sevilla en 2023. Lo hizo rechazando ofertas económicamente mucho más potentes, incluida la del Al Ittihad árabe, y dejando claro desde el primer día que volvía por motivos emocionales: “Era una deuda con mi padre, con mi abuelo, con el sevillismo y con Antonio Puerta”. También pidió perdón públicamente: “Quiero pedir perdón a cualquier sevillista que se haya sentido ofendido por cosas y gestos que pude hacer en su momento”.

Su rendimiento deportivo fue bueno: 37 partidos, 7 goles y liderazgo absoluto. No obstante, los Biris mantuvieron siempre una postura fría y distante, aunque al marcharse, en 2024, Ramos aseguró que sentía que había conseguido “cerrar esa herida” con el sevillismo.

El futbolista Sergio Ramos ya está en Sevilla para firmar con el club hispalense y ha dicho estar emocionado y a la espera de hacer las primeras pruebas: "Un sueño cumplido, era el momento", ha afirmado.

450 millones y deuda saneada

Ahora, convertido en nuevo propietario del club, el futbolista sigue demostrando su sentimiento sevillista. De momento, su apuesta con el club es de 450 millones de euros, junto a Five Eleven Capital. Se espera que sea una de las cabezas visibles de la nueva junta directiva.

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