
Muy cerca de la ciudad de Sevilla, el pueblo de Santiponce se alza como uno de los mayores tesoros no solo de Andalucía, sino de España. Pues entre sus calles, se encuentran una de las ruinas más importantes de la época romana: Itálica. Esta ciudad romana, fundada en el año 206 a.C. por Publio Cornelio Escipión, es considerada la cuna del Imperio Romano de Occidente, ya que entre sus calles nacieron los emperadores Trajano, primer emperador romano nacido en una provincia, y Adriano.
Pero esto no es todo, pues Santiponce destaca también destaca por su impresionante patrimonio arquitectónico y eclesiástico que tiene su máximo exponente en el monasterio de San Isidoro del Campo. Esta construcción es considerada uno de los conjuntos monumentales más emblemáticos de Andalucía, con una historia que abarca siglos y está estrechamente ligada a momentos clave de la religión y la política en España.
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Un tesoro arquitectónico

El origen del Monasterio de San Isidoro del Campo se remonta al año 1301, cuando fue fundado por Alfonso Pérez de Guzmán y María Alonso Coronel. Según la tradición, había sido enterrado San Isidoro de Sevilla y desde su construcción, ha estado bajo la administración de distintas órdenes religiosas, que han gestionado tanto su vida espiritual como temporal. En 1432, los ermitaños jerónimos llevaron a cabo una reforma significativa que transformó no solo la vida monacal, sino también la decoración del edificio, marcando un hito en su evolución.
Esta intervención introdujo elementos que enriquecieron su estructura original, que combinaba un estilo gótico con influencias del Languedoc y detalles mudéjares que reflejaban la herencia almohade. La complejidad arquitectónica del monasterio es evidente en su diseño de monasterio-fortaleza, caracterizado por una doble iglesia y una decoración profusa, alejada de la austeridad cisterciense. De este modo, destaca un conjunto de pinturas murales que es considerado uno de los más relevantes de España.
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Igualmente, a lo largo de los siglos, el monasterio fue ampliado con nuevas construcciones que lo dotaron de una torre, una espadaña, cinco claustros y dependencias monacales, así como la procuraduría, la hospedería y las instalaciones agrarias que garantizaban su autosuficiencia. Durante el Barroco, el monasterio vivió una transformación notable con la incorporación de retablos, entre ellos dos de Martínez Montañés, además de nueva sillería, pinturas murales y elaboradas bóvedas de yeso.
Cómo visitarlo: horario y precios

Para visitarlo se debe tener en cuenta los horarios, pues desde la página web de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía señalan que estos varían dependiendo de la época del año, quedando de la siguiente forma:
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- Del 1 de enero al 30 de junio y del 1 de septiembre al 31 de diciembre: Martes, miércoles y jueves de 10:00 a 15:00 horas. Viernes y sábados de 10:00 a 19:00 horas. Domingos y festivos de 10:00 a 14:30 horas.
- Del 1 de julio al 31 de agosto: De martes a domingo y festivos de 10:00 a 15:00 horas. Lunes cerrado.
En cuanto al precio, los viajeros pueden disfrutar del conjunto monumental del monasterio de San Isidoro del Campo de forma gratuita.
Cómo llegar
Desde Huelva, el viaje es de alrededor de 55 minutos por la A-49. Por su parte, desde Córdoba el trayecto tiene una duración de 1 hora y 34 minutos por la vía A-4.
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