El castillo de Zaragoza que es una joya medieval: se construyó en el siglo XII y destaca por sus seis torres rectangulares

La fortaleza se encuentra en la frontera con Navarra y se pueden hacer visitas guiadas por tan solo 2 euros

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Castillo de Sádaba, en Zaragoza (Turismo de Aragón).
Castillo de Sádaba, en Zaragoza (Turismo de Aragón).

Uno de los mayores legados culturales de España son sus castillos y fortalezas. Se estima que son alrededor de 10.000 bastiones los que se pueden encontrar a lo largo de la península, los cuales son un testimonio vivo de la historia de nuestro país. A día de hoy, gracias a su buen estado de conservación, se han convertido en una de las atracciones turísticas más visitadas del panorama nacional, atrayendo a miles de visitantes que buscan contemplar los altos muros y su imponente arquitectura.

Así, en la comarca de las Cinco Villas, se alza una de las fortalezas más impresionantes de Aragón. Se trata del castillo de Sádaba, una construcción que es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura medieval de la comunidad y que destaca por su impresionante arquitectura rectangular. Se le conoce también como el de Los Bañales y gracias a su situación estratégica cerca de la frontera con Navarra ha cobrado una gran importancia a lo largo de la historia.

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Una gran importancia medieval

El origen del castillo de Sádaba se remonta a la época de la Reconquista, cuando las Cinco Villas eran un punto clave en la lucha por la expansión cristiana frente a los territorios musulmanes. Aunque la primera mención documentada del castillo data de 1125, es probable que existiera una fortificación previa en el mismo lugar, adaptada y ampliada con el tiempo para satisfacer las necesidades defensivas de la época. La fortaleza fue utilizada por los reyes de Aragón como parte de su estrategia militar y política para consolidar su dominio en la región.

Castillo de Sádaba, en Zaragoza (Wikimedia).
Castillo de Sádaba, en Zaragoza (Wikimedia).

Así, durante siglos la fortaleza fue escenario de enfrentamientos y cambios de poder. A lo largo de la Edad Media, la fortaleza fue reforzada y adaptada en varias ocasiones, especialmente durante los conflictos entre el reino de Navarra y la Corona de Aragón. En el siglo XIV, fue objeto de importantes reformas que incluyeron la ampliación de las torres y la construcción de un foso defensivo, cuyo rastro todavía es visible en la actualidad. La fortaleza no solo cumplía una función militar, sino también administrativa, al ser utilizada como sede de la justicia y del gobierno local.

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En el siglo XV, con la pacificación de la región y el fin de los conflictos fronterizos, el castillo fue perdiendo relevancia estratégica y cayó en desuso. Sin embargo, su robusta estructura le permitió sobrevivir al abandono y resistir el paso de los siglos. En tiempos modernos, ha sido objeto de varias restauraciones para preservar su valor histórico y cultural. En la actualidad, el castillo de Sádaba es gestionado por el ayuntamiento local y está abierto al público, atrayendo a numerosos visitantes interesados en descubrir el patrimonio medieval de Aragón.

Una planta rectangular y vistas guiadas

Más allá de su importancia histórica, la fortaleza destaca por su emplazamiento al otro lado del río Riguel sobre un promontorio. Además, su arquitectura es de lo más peculiar, pues se distribuye en una planta rectangular que cuenta con seis torres también rectangulares. A su vez, a diferencias de otros fortines, el castillo de Sádaba carece de elementos ornamentales, lo que subraya su carácter puramente militar. La sobriedad de su diseño es una muestra de la funcionalidad que primaba en las construcciones de la época, destinadas a soportar asedios y servir como refugio para la población en caso de ataque.

Castillo de Sádaba, en Zaragoza (Wikimedia).
Castillo de Sádaba, en Zaragoza (Wikimedia).

Hoy en día, esta construcción es uno de los principales atractivos turísticos de la comarca de las Cinco Villas, junto a otros monumentos de la región, como el monasterio de San Salvador en Ejea de los Caballeros o la iglesia de San Esteban en Sos del Rey Católico. Tanto es así que está declarado como Bien de Interés Cultural y ofrece visitas guiadas por 2 euros que permiten a los visitantes explorar sus torres, murallas y salas interiores, al tiempo que descubren la historia del lugar y su importancia en el contexto medieval aragonés.

Cómo llegar

Desde Zaragoza, el viaje es de alrededor de 1 hora y 15 minutos por la carretera A-1102. Por su parte, desde Pamplona el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 10 minutos por las vías A-21 y A-127.

El impresionante castillo del siglo XV que es una joya del Renacimiento: está habitado y se puede visitar.

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