¿Flores? ¿En primavera? La revolución del armario masculino

Guardar

Inmaculada Tapia

Madrid, 20 abr (EFE).- "¿Flores?" "¿En primavera?", "Revolucionario", espetaba a una redactora con ironía Miranda Priesley, editora de 'Runaway', al proponer este estampado para ilustrar un reportaje en la primera parte de 'El diablo viste de Prada'. Pero sí lo es cuando hablamos del armario masculino donde los motivos botánicos se anclan.

Lo cierto es que hace tiempo los hombres dejaron atrás mitos como no vestir con flores o tonos empolvados, y llegó la hora de renovar el vestuario con prendas de todo tipo.

No se trata de lucir la típica camisa con reminiscencias hawaianas, tan básicas como divertidas, fáciles de encontrar hueco en una maleta de verano; se trata del gusto por lucir bordados y estampados botánicos de una manera sutil y elegante.

"Durante muchos años hemos estado haciendo estampación o bordados de flores especialmente en camisas, pero es cierto que en estos momentos hay un repunte", ha confirmado a EFE el diseñador de moda masculina Lander Urquijo, una marca con voluntad de transformar la sastrería clásica.

Una propuesta que entra con fuerza y que ha trasladado a camisas y forros de americanas, una manera "más glamurosa de acercarnos a la tendencia" con la visión de un cliente que busca un estilo más clásico, que sí adapta su forma de vestir a pantalones de diferente talle, según el momento, o está dispuesto a cambiar una pernera "campana por una pitillo o adopte la sobrecamisa en lugar de la americana".

A pesar de que el diseñador señala que no es una marca de moda extrema, incorpora las flores a bermudas, bañadores, polos o camisetas como las que diseñó hace unos años con un enorme girasol.

Asegura que "los futbolistas marcan mucho la tendencia", aunque no son solo los clientes más jóvenes -supuestamente más atrevidos- los que apuestan por este tipo de estampado, y tiene claro que los hombres maduros saben qué quieren proyectar con su imagen y condicionan su elección.

Una de las firmas adalides de esta tendencia es Fendi, que ha configurado un armario masculino plagado de flores en textiles ligeros que juegan con ilusiones ópticas. Aparecen en transparencias, crochet o bordadas en tejidos como la organza o el jacquard, ofreciendo opciones más urbanas, desenfadadas e incluso románticas.

Reinterpreta el popular cut-out (cortes) de la moda femenina en forma de aberturas florales sencillas, para los que no quieran renunciar a ellas incluso en la oficina.

Tonos y todo un jardín de margaritas se cuelan tanto en el patronaje como en el dibujo, también en bombers o sobrecamisas, en una gama cromática extensa de pasteles a marinos para animar de manera elegante cualquier tejido.

El crochet aporta una buena dosis de alegría y diversión con una gran combinación de colores, aporta un toque desenfadado, incluso ingenuo y despreocupado.

La firma Antik Batik es otra de las que llena de flores el verano para los caballeros con diseños en camisas de estilo guayabera en las que borda de manera asimétrica motivos botánicos en la parte superior e inferior, además de en cómodas bermudas ribeteadas en todo su contorno, ideales para momentos informales.

En la delicadeza de los marrones, beige y tostados, además de blusas blancas bordadas en el mismo tono, es la propuesta en la que se mueve Zara con discretas flores en camisas de verano, aunque los más atrevidos disponen de pantalones fluidos, con goma en la cintura y enormes flores sin que resulten muy llamativas.

Rompedora es la opción de Jaime Álvarez, director creativo de la firma Mans, que incorpora fajines-joya bordados con flores en estilismos informales.

Una tendencia que incluso se deja ver en los eventos más elegantes con la sutileza que aportan los broches florales, un gesto de fantasía en cualquier solapa que se precie. EFE

(foto)