La subida del euríbor dispara las cuotas y el miedo al embargo: cómo actuar si tienes problemas para pagar la hipoteca

Reconocer la situación, adelantarse a un posible impago, negociar con el banco y modificar la escritura son las recomendaciones de los expertos para evitar un aumento de los intereses, entrar en un fichero de morosos o que te quiten la casa

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Un hombre y una mujer, ambos con expresión de preocupación, están sentados en una mesa de cocina revisando documentos, una calculadora y un portátil.
Los expertos recomiendan adelantarse a un posible impago de la cuota de la hipoteca para evitar que los bancos apliquen intereses y comisiones que encarecerán la deuda por cada día de demora. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El conflicto en Oriente Medio, la escalada de la inflación y el repunte del euríbor han llevado a miles de familias a una situación límite. La subida de las cuotas hipotecarias ha hecho que muchos propietarios de viviendas se enfrenten a la posibilidad de no poder pagarlas, lo que puede derivar en la aplicación de altos intereses por parte de los bancos, la inclusión en ficheros de morosos como ASNEF e, incluso, en el embargo de la casa.

“No atacar el problema no sirve de nada y es, además, contraproducente”, advierten los analistas del comparador financiero HelpMyCash. Reconocen que existen soluciones para evitar el impago de la hipoteca en caso de que las cuotas se hayan disparado o de que su titular pase por un mal momento económico.

El primer paso es actuar con rapidez ante cualquier dificultad para abonar las cuotas de las hipotecas. Los expertos recomiendan reconocer el problema y evitar la “táctica del avestruz”, ya que negarse a afrontar la situación solo agrava las consecuencias porque cada día de retraso aumenta la deuda a través de intereses y comisiones.

“Lo más aconsejable es adelantarse al posible impago”, insisten los analistas. Esta anticipación no solo evita penalizaciones, sino que también abre la puerta a una negociación más favorable con el banco, que suele mostrar mayor receptividad ante clientes que actúan con previsión y buena fe.

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A los bancos les conviene negociar

A las entidades financieras no les interesa que se produzcan impagos. Por ello, ante una dificultad económica temporal, el titular debe solicitar una cita lo antes posible y exponer su situación con claridad, aconsejan desde HelpMyCash.

“En la fecha acordada, el cliente debe exponer su caso sin ambages: explicar que no podrá pagar las cuotas por causas ajenas a su voluntad y pedir soluciones para poder dar la vuelta a la situación”. Esta transparencia facilita que la entidad proponga alternativas ajustadas a la realidad del cliente.

Opciones para reducir la cuota mensual

Entre las soluciones más habituales figura la modificación de las condiciones de la hipoteca para reducir las mensualidades. Los bancos pueden ofrecer la prolongación del plazo de reembolso o la aplicación de un periodo de carencia, en el que el titular deja de abonar las cuotas temporalmente o paga solo la parte de los intereses.

Si la situación es especialmente grave y el cliente cumple los requisitos legales para ser considerado vulnerable, la legislación contempla la posibilidad de acogerse al Código de Buenas Prácticas, un paquete de medidas que permite alargar el plazo hasta 40 años, aplicar una carencia parcial y reducir el interés a euríbor menos 0,10% durante cinco años. El banco está obligado a aplicar estas medidas.

Una vez que el banco presenta sus propuestas, el hipotecado debe analizar cuál se ajusta mejor a sus necesidades. Es importante tener presente que cualquier modificación del contrato supondrá el pago de más intereses a largo plazo, aunque este coste puede resultar menor que las sanciones por impago o la ejecución hipotecaria.

Desde HelpMyCash subrayan que es “un precio que merece la pena asumir a cambio de evitar sanciones por impago o la posible ejecución de la hipoteca y el posterior embargo de la vivienda”.

La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, anuncia que el nuevo Plan Estatal de Vivienda incorporará la financiación de obras de urbanización y se centrará en promover la vivienda protegida.

Formalizar el acuerdo

Si ambas partes llegan a un acuerdo, el siguiente paso es modificar la escritura de la hipoteca mediante una novación notarial. Este proceso implica dos visitas a la notaría: una para recibir información sobre el cambio y otra para firmar la nueva escritura.

La operación puede conllevar costes asociados, como una tasación media de 300 euros si la entidad la solicita y una comisión de novación que no puede superar el 0,1% del importe pendiente en caso de modificación del plazo. “Si la hipoteca se cambia a través del Código de Buenas Prácticas, el cliente no debe pagar los gastos del proceso”, señalan los expertos.

Medidas preventivas

La renegociación de la hipoteca puede aliviar la carga mensual, pero los analistas insisten en la necesidad de adoptar medidas preventivas para evitar que la situación se repita.

Recomiendan que la cuota de la hipoteca no supere el 30-35% de los ingresos familiares, incluso si el préstamo es a tipo variable y el euríbor sube. Además, aconsejan crear un fondo de emergencia suficiente para cubrir entre tres y seis meses de gastos esenciales, incluida la hipoteca.