Cristina García Casado
Salamanca, 28 mar (EFE).- La Hermandad Franciscana ha cumplido este Sábado de Pasión su primera década procesionando en la Semana Santa de Salamanca con un estandarte nuevo que recuerda su razón de ser, "Custodia Terrae Sanctae", es decir, colaborar con la Custodia de Tierra Santa en su misión de proteger el cristianismo en Oriente Medio, lugar al que han dedicado su "grito silencioso" por la paz.
"Nos unimos en una cadena de oración para lanzar este grito silencioso, salimos en un clamor silencioso pidiendo la paz, la reconciliación, que prime la cordura, que no triunfe la barbaridad", ha explicado a EFE el hermano mayor, Javier Blázquez, antes de comenzar la salida procesional.
El Sábado de Pasión en Salamanca salen sus dos incorporaciones más recientes y, en buena medida, opuestas: primero la Cofradía Penitencial del Rosario, la más joven y que mira al estilo del sur, y después la Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad, que cumple 10 años con absoluta sobriedad.
Un total de 134 hermanos y hermanas de la Franciscana han discurrido por calles estrechas y a oscuras de la Salamanca antigua ataviados con túnica monacal marrón, acompañados solo de dos tambores destemplados y portando las únicas antorchas que pueden verse en la Semana Santa de Salamanca.
El acto central de esta procesión austera se ha celebrado en el patio Chico en torno a la imagen del Cristo de la Humildad con la Schola Gregoriana Gaudete de Zamora, que acompaña a la hermandad desde hace cinco años en un guiño a los nexos entre las dos provincias vecinas que se suma al Cristo de la Fraternidad Franciscana que le hizo el escultor zamorano Ricardo Flecha.
El hermano mayor ha subrayado que, aunque sea un año especial por el décimo aniversario, han decidido incorporar solo la novedad del estandarte porque su estilo es minimalista y el objetivo principal de la formación de esta hermandad fue siempre colaborar con las comunidades cristianas en Oriente Medio, por lo tanto, la caridad.
"Diez años es poco tiempo, pero es el momento de ver si se va consolidando el proyecto y creemos que sí", ha indicado Blázquez, para recordar que comenzaron ocho personas, el primer año salieron unos 60 y ahora ya son más del doble de hermanos.
Y ha agregado: "Éramos gente de otras cofradías que quisimos aportar ayuda a Tierra Santa, de manera que la hermandad es una plataforma para visibilizar esa misión, por la atención mediática que obtiene siempre la Semana Santa".
La imagen de esta procesión es el Cristo de la Humildad, una obra de 2017 de Fernando Mayoral, autoría con la que la hermandad quiso saldar una deuda histórica con este escultor "que tiene numerosas obras en la ciudad y obras de Semana Santa en otras ciudades" pero no estaba presente en la Semana Santa de Salamanca. EFE
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