Peramato reclama reformar la LECRim, una "reivindicación histórica": "El fiscal tiene que investigar y el juez juzgar"

La máxima responsable del Ministerio Público advierte que el sistema actual está desbordado y urge que avance la propuesta que otorga a los fiscales la responsabilidad de investigar, defendiendo un cambio fundamental para la justicia en el siglo XXI

Guardar
Imagen YQ3EJ47YNNAHHGNZ3XCHLCRFLQ

Durante la apertura de una jornada dedicada a discutir la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Teresa Peramato, fiscal general del Estado, destacó la premura de avanzar hacia un modelo procesal donde los fiscales asuman la investigación penal y los jueces limiten su papel al juicio y la ejecución de sentencias. Según consignó el medio de comunicación, Peramato insistió en que "no podemos anclarnos en el siglo XIX" y consideró que la reforma representa "un hito fundamental" porque responde a las demandas de una sociedad que, a su juicio, se presenta "mucho más dinámica y más compleja" en el siglo XXI.

De acuerdo con lo que publicó la fuente, la fiscal general describió la transferencia de competencias como una "reivindicación histórica de la Fiscalía" y especificó que la propuesta asigna a los fiscales la responsabilidad principal sobre la instrucción criminal, hasta ahora en manos de los jueces. Según remarcó Peramato, "el fiscal tiene que investigar y el juez juzgar", haciendo alusión a la función constitucional de estos operadores jurídicos. La máxima representante del Ministerio Público sostuvo que, actualmente, "las costuras del sistema judicial actual ya no aguantan más", en referencia a la saturación y a la necesidad de modernizar los procedimientos judiciales para adaptarlos a nuevas formas delictivas y exigencias ciudadanas.

Según la información proporcionada por el medio, Peramato también abordó la independencia del Ministerio Público, asegurando que el/la fiscal general "obra con total independencia respecto al Gobierno". Insistió en que ni su nombramiento ni su cese dependen de decisiones arbitrarias del Ejecutivo, destacando que esta autonomía resulta fundamental para la garantía de la igualdad ante la ley. El medio explicó que la fiscal general defendió que el objetivo principal del Ministerio Público es "garantizar el principio de igualdad y no el poder".

La estructura interna de la Fiscalía y la colaboración con otras instituciones constituyeron otros de los puntos tratados por Peramato durante su intervención. Según publicó la fuente, la fiscal general valoró el "trabajo en equipo" tanto dentro del Ministerio Público como con organismos asociados a la lucha contra formas graves de criminalidad. Del mismo modo, puso el acento en la especialización del Ministerio Fiscal, lo que, en su opinión, permite abordar las investigaciones "de manera eficaz" y con mayor velocidad.

El medio enfatizó que, durante su intervención, Peramato señaló carencias en distintas áreas que, a su entender, obstaculizan un funcionamiento plenamente autónomo de la Fiscalía. Subrayó la necesidad no solo de autonomía organizativa y reglamentaria, sino también en materia de formación y digitalización. De igual modo, lamentó carencias en la autonomía presupuestaria, afirmando que la disponibilidad y gestión propia de recursos resultan imprescindibles para que las instituciones puedan operar de manera independiente.

Tal como detalló el medio, la fiscal general del Estado concluyó su intervención apelando a la urgencia de acometer este "cambio fundamental" en el modelo de instrucción penal para adecuar el sistema judicial a las exigencias del presente siglo y a las características de la sociedad actual.