Sánchez recuerda a las víctimas del 11-M y llama a "combatir el odio" para honrar su memoria

Al cumplirse más de dos décadas del mayor ataque terrorista en España, el mandatario enfatizó la importancia de frenar discursos divisivos y extremistas para preservar la memoria de quienes perdieron la vida en aquella jornada trágica

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Durante la inauguración de la primera Cumbre Internacional contra el Odio en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, el presidente español, Pedro Sánchez, vinculó la lucha contra los discursos de odio con la memoria de las 193 víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, en el aniversario número veintidós del mayor ataque terrorista vivido en España. Según detalló el medio, Sánchez afirmó en su intervención que la mejor forma de rendir homenaje a quienes perdieron la vida en esa jornada es trabajando activamente para erradicar el odio y sus expresiones en la sociedad.

De acuerdo con el medio, el mandatario español abrió el evento subrayando la magnitud del ataque y el dolor que provocó en el país. Sánchez expresó que “quisiera comenzar evidentemente esta intervención con un recuerdo a las 193 víctimas que nos fueron arrebatadas, sus vidas, hace exactamente 22 años en el peor atentado terrorista de la historia de España”. En un gesto hacia la memoria colectiva y el compromiso institucional, el presidente resaltó que su presencia en la cumbre tenía como objetivo central hacer frente a los factores que propician el extremismo y la polarización.

Según publicó el medio, la Cumbre Internacional contra el Odio ha sido convocada para analizar el impacto y las consecuencias de los discursos que fomentan la hostilidad y la división, problemáticas que Sánchez identificó como amenazas para la convivencia y la democracia. Durante su discurso, el presidente enfatizó: “no hay mejor manera de honrar su memoria que estar este miércoles en este foro combatiendo la semilla de la enfermedad que los mató, combatiendo el odio”. Estas palabras apuntaron a la necesidad de adoptar iniciativas concretas desde lo institucional y lo social para evitar que discursos divisivos se traduzcan en actos violentos.

El medio reportó que, en el contexto de este foro internacional, las palabras de Sánchez buscaron establecer un paralelismo entre el combate a la radicalización y la preservación del legado de las víctimas del 11-M. En su intervención, el presidente situó la responsabilidad de actuar no solo en los poderes públicos sino también en la ciudadanía, describiendo la memoria de las víctimas como un elemento fundamental para la cohesión social.

De acuerdo con lo consignado por el medio, la conmemoración de los 22 años de los atentados del 11-M coincidió con la apertura del espacio dedicado al análisis de los efectos de la polarización y el extremismo. Sánchez relacionó directamente la lucha contra el odio con el fortalecimiento de la democracia española, y remarcó que cualquier retroceso en este ámbito pondría en riesgo la dignidad de quienes fueron asesinados aquel día.

Según informó el medio, la intervención del mandatario en la cumbre se enmarcó en una agenda institucional orientada a reflexionar sobre las causas del extremismo violento y sus manifestaciones actuales en la sociedad española y global. El foro, celebrado en un lugar emblemático de la capital, reunió a representantes nacionales e internacionales, expertos y familiares de las víctimas, quienes compartieron visiones y propuestas para enfrentar la propagación de mensajes de odio.

El medio detalló que, a lo largo del evento, se abordaron diferentes estrategias enfocadas en la prevención del radicalismo, la memoria histórica y la educación en valores democráticos. Sánchez aludió a la importancia de estos ejes para impedir que sucesos como los del 11 de marzo de 2004 puedan repetirse, e insistió en la obligación ética y política de mantener alerta a las instituciones frente al peligro de los discursos que propician la segregación y la violencia.

La convocatoria de la cumbre y las declaraciones del presidente se produjeron en un contexto nacional marcado por el recuerdo persistente de los atentados y la voluntad colectiva de evitar la instrumentalización política y social del dolor causado por el terrorismo. Según publicó el medio, Sánchez argumentó que el rechazo categórico al odio y a la discriminación es condición básica para asegurar el respeto a los derechos y libertades en España, y para honrar genuinamente la memoria de quienes fallecieron en aquel trágico atentado.