Un padre golpeado brutalmente por sus hijos en Negreira (A Coruña): "Fue porque dejaron la medicación"

Los dos jóvenes coruñeses, bajo tratamiento psiquiátrico, agredieron supuestamente a su progenitor con una silla y afrontan cargos por intento de homicidio mientras la justicia evalúa su responsabilidad penal tras solicitar exámenes forenses

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La supuesta agresión se habría producido al coincidir ambos hermanos en la decisión de abandonar el tratamiento psiquiátrico que seguían, situación declarada tanto por el padre afectado como por personal médico. Según informó el medio, el hombre sostuvo durante su testimonio que sus hijos, quienes vivían con él en Negreira, A Coruña, habían dejado de tomar sus respectivos medicamentos antes de que ocurriera el suceso, hecho que, según su versión y la de los profesionales sanitarios, explicaría el motivo de la agresión. El caso se encuentra bajo análisis en la Audiencia Provincial de A Coruña, donde se juzga a los dos hermanos por tentativa de homicidio, luego de que presuntamente golpearan de manera reiterada a su progenitor en mayo de 2024.

Tal como recogió la Fiscalía en su escrito y según lo publicado por el medio, los hechos tuvieron lugar en el domicilio en que convivían padre e hijos. Los acusados, según la acusación pública, habrían roto una silla de la cocina y con las patas de esta se habrían dirigido al salón, donde atacaron al hombre. El padre declaró ante el tribunal que no esperaba el ataque, pues “de repente, empecé a recibir golpes”, describiendo que sus hijos lo golpearon “al mismo tiempo, 15 o 20 veces, con las patas de una silla”, y una vez caído al suelo continuaron el ataque.

Durante el juicio, el hombre también precisó que el comportamiento de los hermanos había variado en los días previos, refiriendo prácticas inusuales dentro del entorno familiar. Detalló que los jóvenes “practicaban budú”, se vestían de blanco y encendían velas en cada esquina de la vivienda. Además, relató que habían colocado “unos polvos entre las mantas y debajo de la cama”.

En el desarrollo de la vista, según consignó el medio, también compareció el testimonio de un vecino que aseguró no haber presenciado discusiones ni conflictos en la vivienda. “Nunca vi que tuvieran problemas entre ellos”, afirmó. Por otra parte, los agentes de la Guardia Civil que realizaron la detención de los acusados informaron que estos admitieron haber actuado “en legítima defensa” tras un supuesto intento de agresión de su padre. Los agentes agregaron que observaron ambos hermanos plenamente vestidos de blanco y declararon que, al momento de la detención, los jóvenes mostraban capacidad de razonar.

Sobre la situación procesal de los encausados, el Ministerio Público, según detalló el medio, solicita una condena de nueve años de prisión para cada uno, al considerar los hechos como tentativa de homicidio con el agravante de parentesco. La petición de la Fiscalía también incluye una orden de alejamiento del progenitor durante seis años y libertad vigilada por diez años.

El abogado defensor expuso ante los medios que, si bien los acusados no presentan una privación absoluta de sus facultades, sí existe una afectación grave que podría justificar que la eventual pena se ejecute junto a tratamiento psiquiátrico e ingreso hospitalario. De acuerdo a la defensa, ambos cuentan con un historial psiquiátrico relevante: uno diagnosticado con esquizofrenia y el otro con trastorno bipolar. El abogado especificó que los hermanos rechazan la existencia de tales patologías, lo que considera un indicador de la gravedad de los trastornos mentales.

Entre los comportamientos referidos por la defensa durante el proceso figuran ideas delirantes y desconexión con la realidad. El letrado citó afirmaciones reiteradas sobre la existencia de “una secta criminal” que pretendería atentar contra sus vidas y una supuesta conspiración en la justicia contra ellos. El representante legal detalló que uno de los hermanos asegura que “le fue estirpado y transplantado el pene de otra persona” y el otro cree que mantiene “un dispositivo explosivo en el pecho”.

El magistrado presidente del tribunal aceptó la solicitud de suspender la vista en la jornada del miércoles para que ambos hermanos sean sometidos a examen por médicos forenses antes de seguir con el juicio, según explicó el medio. El objetivo de estas pruebas forenses es determinar el estado de los acusados y valorar si se encuentran en condiciones de prestar declaración ante el tribunal “con un mínimo de conciencia”, además de analizar detalladamente su actitud y capacidad mental en el contexto del proceso penal.

El caso permanece abierto mientras se aguardan los resultados de las pericias forenses y la posterior decisión del tribunal sobre la imputabilidad penal de los acusados, elemento clave para determinar la continuidad del proceso y el eventual alcance de las responsabilidades judiciales en este caso.