
Laura Pelay, vicesecretaria de Trabajo y Economía de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), señaló que el actual estado del sistema ferroviario en Cataluña afecta de manera directa tanto a la salud mental como a la vida cotidiana de las personas que dependen de este servicio, describiendo la situación como una “ruleta rusa” diaria. Según detalló el medio, Pelay reclamó la destitución del ministro de Transportes, Óscar Puente, y de la consellera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque, considerando que ambos han contribuido a lo que califica como la “quiebra” del sistema de trenes en la región.
De acuerdo con lo publicado, este pronunciamiento se realizó en el contexto previo a la manifestación convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el Consell de la República (CdRep) bajo el lema ‘Prou! Única via: independència!’. Pelay argumentó que la gestión ferroviaria actual representa una limitación para las familias y solicitó la aceleración del traspaso total de las competencias de la red ferroviaria a Cataluña, junto con la ejecución inmediata de inversiones que aún no han sido realizadas.
La dirigente de ERC manifestó que la situación del transporte ferroviario “afecta a la salud mental de los usuarios”, según recoge el medio, y señaló la urgencia de que se implementen mejoras sustanciales en el servicio. En sus declaraciones, denunció que la falta de soluciones efectivas por parte de los responsables institucionales ha llevado a una precariedad que impacta tanto a trabajadores como a estudiantes, quienes, según Pelay, afrontan diariamente dificultades en sus desplazamientos.
Si bien Pelay enfatizó en la necesidad de cambios estructurales, también instó a la ciudadanía a movilizarse. “Llamamos a los trabajadores y estudiantes a salir a la calle a protestar por la situación”, indicó, recalcando la importancia de una movilización masiva para exigir mejoras. Además, confirmó que Esquerra Republicana participaría en las protestas programadas para el sábado por la tarde, detalló la fuente.
La representante del partido subrayó que la reivindicación no responde únicamente a intereses de una formación política, sino que constituye una “lucha compartida de toda la sociedad catalana para lograr unos trenes dignos que dejen de ser un obstáculo para el día a día de las familias”. Los reclamos incluyen la exigencia de avances reales en la gestión y el cumplimiento de inversiones previamente anunciadas, cuestiones que, según ERC, continúan sin materializarse pese a las necesidades expresadas por la ciudadanía y el desgaste que el servicio deficiente provoca entre los usuarios.
La tensión por el estado del servicio ferroviario catalán ha propiciado un llamado a la dimisión de los responsables políticos al frente tanto del Ministerio de Transportes como del departamento de Territorio de la Generalitat, según consignó la fuente. ERC considera que la situación actual refleja una administración ineficiente y subraya que la solución pasa por una transferencia completa de competencias, acompañada de una financiación adecuada y de la implementación de proyectos pendientes, todo con el objetivo de evitar que el sistema ferroviario siga perjudicando a los usuarios en sus desplazamientos diarios.
Finalmente, el partido insistió en la urgencia de que las instituciones públicas asuman responsabilidades y tomen medidas inmediatas para revertir una situación que, a juicio de Pelay y de los organizadores de las protestas, ha dejado a la ciudadanía en una condición de vulnerabilidad constante frente a las carencias del sistema ferroviario.

