
Jordi Domingo, presidente del Consell de la República (CdRep), subrayó que Cataluña dispone anualmente de un déficit fiscal que supera los 25.500 millones de euros, una cifra que, según sus declaraciones textuales, “va a Madrid y no vuelve”. Domingo sostuvo que esos fondos permitirían transformar de manera sustancial el sistema ferroviario de Rodalies, e indicó que, en su opinión, solo la independencia puede abrir la puerta a una mejora real de las infraestructuras.
De acuerdo con la información difundida por CdRep y recogida por varios medios, Domingo pronunció estas afirmaciones antes del inicio de la manifestación organizada conjuntamente por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el propio Consell bajo el lema ‘Prou! Única via: independència!’. En ese contexto, reiteró su visión de que la única solución efectiva pasa por la emancipación de Cataluña respecto del Estado español.
Según difundió el medio citado, Domingo criticó especialmente la situación en la que se encuentra la red ferroviaria de Rodalies en territorio catalán y criticó la gestión actual. Señaló que el “desequilibrio fiscal” que atribuye a la relación entre Cataluña y el Estado central representa recursos que a su juicio serían suficientes para revertir los problemas acumulados en las infraestructuras de transporte. “Lo podríamos resolver con dos años de déficit fiscal”, aseguró ante los medios, subrayando que estos fondos tendrían un impacto directo en la calidad del servicio y la vida cotidiana de los usuarios del transporte público.
El líder del CdRep relacionó directamente el estancamiento de las mejoras en Rodalies con la dependencia administrativa y financiera de Cataluña respecto a Madrid. Desde su perspectiva, el déficit fiscal actúa como un factor que impide la inversión necesaria en las infraestructuras, especialmente en el sistema de cercanías, que ha sido objeto de críticas habituales por incidencias y retrasos.
Durante sus intervenciones, Domingo insistió en la tesis de que una Cataluña independiente podría administrar de manera más eficaz sus recursos, invirtiendo en áreas prioritarias como la movilidad y el transporte ferroviario. El medio señaló además que la movilización encabezada por la ANC y el CdRep buscaba visibilizar el malestar social frente a la gestión de Rodalies y reivindicar la independencia como vía para solucionar esas carencias. La convocatoria reunió a ciudadanos que compartían la preocupación por el estado del sistema ferroviario y el impacto de la gestión central en la región.
Domingo vinculó la situación que vive Rodalies con el contexto político y económico más amplio, y enfatizó que el problema no reside solo en la gestión puntual, sino en una relación estructural entre Cataluña y el Estado. Así, el CdRep ha planteado que la solución definitiva para los problemas de inversión en infraestructuras pasa necesariamente por la desconexión de las estructuras estatales. Durante la cobertura de la manifestación, distintos portavoces reiteraron la idea de que el déficit fiscal perjudica la capacidad de autogestión de la Generalitat en materia de inversiones estratégicas.
El Consell de la República es una organización que promueve la independencia de Cataluña y actúa como espacio de coordinación política fuera del marco institucional español. Bajo el liderazgo de Domingo, el CdRep ha centrado parte de su discurso en la denuncia de lo que define como infra-financiación crónica y la reivindicación de una administración propia. El medio recordó que las cifras de déficit fiscal son objeto de debate entre distintas administraciones y analistas, aunque para Domingo se trata de un factor determinante en la calidad de las políticas públicas en Cataluña.
Durante la concentración, los organizadores insistieron en que la reivindicación no solo se limita al sistema ferroviario, sino que se extiende a la totalidad de servicios públicos afectados por el actual reparto de recursos. Según el enfoque expresado por Domingo ante la prensa, los fondos que Cataluña aporta anualmente al conjunto del Estado y que no retornarían de forma proporcional podrían destinarse a proyectos estructurales en beneficio de la población catalana.
A lo largo del acto, se insistió en la vinculación entre reivindicación política y gestión de servicios esenciales, subrayando la demanda de autogobierno como herramienta para solucionar déficits históricos. Según indicó Domingo al medio, la situación actual imposibilita que Cataluña alcance los niveles de inversión en infraestructuras que considera necesarios para garantizar un transporte eficaz y modernizado.
De esta manera, la convocatoria sirvió para reforzar el discurso independentista en torno a temas concretos de política pública, asociando las reclamaciones de mejora en Rodalies con una agenda más amplia de soberanía fiscal y capacidad de decisión sobre los recursos que se generan en el territorio.

