Si tienes artrosis o rodillas desgastadas, no cometas ninguno de estos cinco errores

La fisioterapeuta Alexandra Carrasco explica en redes sociales qué hábitos conviene evitar para aliviar las molestias y cuidar la movilidad de las rodillas

Dolor de rodilla
Dolor de rodilla. (Magnific)
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Las rodillas son fundamentales para realizar actividades tan cotidianas como caminar, subir escaleras, levantarse de una silla o agacharse. Estas articulaciones soportan buena parte del peso del cuerpo y permiten movernos con normalidad, pero el paso de los años, las lesiones y otros factores pueden deteriorarlas y hacer que acciones que antes resultaban sencillas empiecen a provocar dolor y molestias.

La artrosis es una de las principales causas de este desgaste. Se trata de una enfermedad que afecta a las articulaciones y que puede provocar dolor, rigidez y pérdida de movilidad. Aunque el envejecimiento influye en su aparición, también intervienen otros factores, como el exceso de peso, los antecedentes de lesiones o la carga que soportan las rodillas en el día a día.

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Por este motivo, es importante evitar ciertas conductas que pueden favorecer al desgaste de las articulaciones. Una de las expertas que ha profundizado en ello es Alexandra Carrasco, una fisio que publica contenido en redes sociales. En uno de los últimos vídeos de su cuenta de TikTok (@tufisio24horas) ha explicado qué debemos hacer en estos casos

Recomendaciones para prevenir la artrosis

Cuando aparecen las molestias, es habitual reducir el movimiento por miedo a empeorar el desgaste. Sin embargo, el reposo prolongado no es la mejor solución para cuidar las rodillas. Las articulaciones necesitan movimiento para mantener su función y favorecer la nutrición del cartílago.

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Además, pasar demasiado tiempo sin actividad puede debilitar los músculos que las sostienen y aumentar las dificultades para caminar o realizar tareas cotidianas. La clave está en mantener una actividad física adaptada a las capacidades de cada persona, sin forzar la articulación ni ignorar el dolor.

Los cuádriceps, situados en la parte delantera de los muslos, desempeñan un papel importante en la estabilidad y el movimiento de las rodillas. Cuando estos músculos están débiles, les cuesta más contribuir a controlar los movimientos de la articulación, lo que puede agravar las molestias y limitar la capacidad para realizar actividades cotidianas.

Por eso, fortalecer los cuádriceps es una parte importante del cuidado de las rodillas con artrosis o desgaste articular. Los ejercicios deben adaptarse a la condición física y al dolor de cada persona, preferiblemente con la orientación de un profesional cuando existen molestias persistentes.

El exceso de peso aumenta la carga que soportan las rodillas al caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. Esta presión adicional puede contribuir a agravar los síntomas de la artrosis y dificultar la movilidad.

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Por eso, mantener un peso saludable es una de las medidas que pueden ayudar a reducir la sobrecarga articular y mejorar la calidad de vida. No se trata de buscar un peso concreto a cualquier precio, sino de adoptar hábitos sostenibles que permitan cuidar la salud y conservar la autonomía a largo plazo.

La natación y el ciclismo son actividades interesantes para mantenerse activo sin someter a las rodillas a los impactos de otras disciplinas. Sin embargo, no conviene basar todo el entrenamiento únicamente en este tipo de ejercicios. Para mejorar la fuerza muscular y la capacidad de la articulación para soportar las actividades diarias, también es importante incorporar ejercicios de fortalecimiento adaptados a cada caso.

La rigidez al levantarse por la mañana es una molestia frecuente entre las personas con artrosis de rodilla. Empezar el día pasando directamente del reposo a las tareas cotidianas, sin dar tiempo al cuerpo para adaptarse al movimiento, puede hacer que las primeras actividades resulten más incómodas. Por eso, realizar una breve rutina de movilidad articular al despertar puede ayudar a preparar las rodillas para el movimiento.

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