José Torres, representante del Consejo Regulador del Tequila: “Tomar un chupito con limón y sal es un ritual sin sentido y podría tener su origen en una epidemia”

Los expertos explican que esta bebida de agave debe beberse despacio, disfrutando de sus aromas, o como ingrediente en cócteles como la Margarita o la Paloma

Chupito de tequila con limón y sal (Pexels)
Chupito de tequila con limón y sal. (Pexels)
Guardar

Es un trío que ha protagonizado canciones, amenizado noches enteras y creado anécdotas inolvidables. Primero, un lametazo de sal, después un chupito de tequila y, por último, un bocado a una rodaja de limón. Es un ritual que ha traspasado las fronteras mexicanas y que se practica en bares y discotecas de todo el mundo. Su fama nos sitúa ante ciertas preguntas. ¿De dónde proviene esta costumbre? Y, más importante aún, ¿tiene sentido seguir tal ceremonia?

Esta manera de tomarlo se hizo muy popular durante la época del cine de oro mexicano, pues en muchas películas de esos años se puede observar a grandes íconos tomando el destilado de esta forma. Fue en películas como Así es mi Tierra de 1937; La Tequilera, ¡Ay Jalisco, no te rajes! de 1941; El ametralladora de 1943; Los tres García de 1947, protagonizada por Pedro Infante, y La cucaracha de 1959, por mencionar algunas.

PUBLICIDAD

Pero la sal y el limón, en realidad, poco tienen que aportar a esta bebida producida con agave. “Lo de la sal y el limón es un ritual muy curioso relacionado con el tequila, pero que evidentemente, con los productos de tan alta calidad que tenemos en la actualidad, no tiene ya sentido”. Lo afirma José Torres, representante del Consejo Regulador del Tequila en Europa. Una combinación rápida y explosiva que nos hace perdernos toda la enorme gama de aromas y sabores que tiene para ofrecer el tequila.

Pedro Infante pero tomando tequila
Pedro Infante tomando tequila

Torres cuenta que hay dos posibles explicaciones a esta tradición tan arraigada. “Sabemos que en la década de los años 30 hubo una epidemia de influenza en el norte de México y cuentan que los doctores recetaban tequila con sal y limón como un remedio casero”, explica el experto a Infobae. Según esta teoría, la costumbre habría echado raíces a partir de esta pseudomedicina.

PUBLICIDAD

Otra posible explicación, explica el experto, es que “antes de que existiera un consejo regulador y una norma oficial, había tequilas que se hacían de manera muy rudimentaria y daban destilados muy fuertes”. La gente tomaba un poco de sal para empezar a salivar y que la saliva les ayudara a diluir el tequila y, posteriormente, chupaban un poco de limón para aliviar el escozor de la garganta.

Sea cual sea el origen de este ritual, lo cierto es que nos sobra por completo y, si nos lo ofrecen en una coctelería o restaurante mexicano, debemos sospechar. “Lo único que hacemos con la sal y el limón es quitarle su propio sabor al tequila”, concluye José Torres.

La asociación Cerveceros de España celebra su Asamblea General, donde se aborda la relación del sector cervecero con el turismo, la hostelería, el consumo responsable y las variedades sin alcohol. El evento incluye la intervención de un portavoz de la entidad y recursos sobre el servicio de cerveza en establecimientos y zonas de playa.

Disfrutar del tequila como un experto

El consumo más popular de este destilado es rápido, explosivo, en forma de shot de esos que te hacen acabar la noche. Sin embargo, se trata de un método que nos impide disfrutar de su sabor y sus matices. Esta bebida de agave, explican los expertos, está diseñada para disfrutarse despacio, especialmente si hablamos de un destilado de calidad. Aunque se mantenga su formato en pequeñas cantidades, lo ideal es beberlo de manera pausada y por sorbos en vez de un solo trago. Esto permite que el tequila respire, abra sus notas y libere todos sus aromas y esencias con cada degustación.

Los cócteles se han convertido en otra manera de disfrutar de este elixir, una vía que ha dado a conocer el tequila a muchos nuevos paladares alrededor del mundo. “Muchos españoles están descubriendo que el tequila va mucho más allá de una bebida para tomarse en shots, y que además es el ingrediente principal de cócteles extraordinarios”, asegura Torres. Una nueva moda que encaja con las nuevas costumbres de consumo de alcohol, cada vez más conscientes y con especial atención al equilibrio y sabor.

Cóctel Margarita, un clásico a base de tequila (Magnific)
Cóctel Margarita, un clásico a base de tequila. (Magnific)

Entre las recetas más comunes de cócteles hechos con tequila se encuentran clásicos como la Margarita, un icono mexicano que se compone de cinco ingredientes esenciales: sal, tequila, limón, azúcar y triple seco. También la cada vez más popular Paloma, una mezcla de tequila con refresco de pomelo, zumo de lima y un toque de sal. A estos dos se suman otros como el Tequila Sunrise, con granadina y zumo de naranja; el Vampiro, hecho con sangrita, cítricos y refresco de pomelo; o el Charro Negro, que combina el tequila con refresco de cola, complementado por un toque cítrico del limón.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD