Aurelio Rojas, cardiólogo: “Aunque haya personas que toleran mejor la falta de sueño, la ciencia ha demostrado que su cerebro no funciona igual de bien”

Dormir poco puede parecer normal en algunas personas, pero afecta a diferentes áreas del cerebro

Dormir es esencial
Montaje Infobae en el que aparece Aurelio Rojas
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El sueño es una de las herramientas más importantes para cuidar de nuestra salud. Dormir bien no solo permite recuperar energía después de un día duro, sino que también es fundamental para que el organismo y el cerebro puedan funcionar correctamente.

Sin embargo, no todas las personas necesitan dormir exactamente las mismas horas ni responden igual ante la falta de descanso. Algunas pueden tener la sensación de que dormir poco no les afecta demasiado, pero esto no significa necesariamente que su organismo no esté sufriendo las consecuencias.

El cardiólogo Aurelio Rojas ha explicado en su cuenta de TikTok (@doctorrojass) por qué la falta de sueño puede afectar al funcionamiento cerebral, incluso en aquellas personas que aparentemente la toleran mejor.

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Cómo nos afecta la falta de sueño

El cardiólogo diferencia tres factores que pueden explicar por qué algunas personas parecen necesitar menos horas de sueño que otras. El primero tiene que ver con la capacidad de cada individuo para tolerar la falta de descanso. Sin embargo, sentirse bien después de dormir poco durante varios días no significa necesariamente que el cerebro esté funcionando con normalidad.

De hecho, según explica Rojas, después de varias noches durmiendo menos de lo necesario pueden disminuir de forma considerable el rendimiento, la memoria y la capacidad de concentración, incluso cuando la propia persona no percibe ningún cansancio. Es decir, la sensación subjetiva de estar descansado no siempre refleja cómo está funcionando realmente el organismo.

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El segundo factor es la genética. El experto señala que existe un pequeño porcentaje de personas con determinadas variantes del gen DEC2 que pueden dormir alrededor de cinco o seis horas sin experimentar las mismas consecuencias que la mayoría de la población. Se trata, no obstante, de una característica poco frecuente.

Por último, Rojas destaca la calidad del sueño, un aspecto que considera especialmente importante. No es lo mismo dormir siete horas con varios despertares durante la noche que mantener un sueño profundo y reparador en ese mismo intervalo de tiempo. Por ello, además de fijarse en cuántas horas se duerme, también es importante prestar atención a cómo se descansa.

Dormir con el wifi encendido (TikTok)

Factores que ayudan a descansar mejor

Más allá del número de horas, existen otros factores que pueden influir en que el descanso sea realmente reparador. Uno de ellos es mantener horarios regulares, intentando acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora cada día.

También es recomendable reducir la exposición a pantallas antes de dormir, ya que la luz del móvil puede interferir en el reloj biológico. El propio Rojas recomienda dejar el teléfono al menos una hora antes de acostarse y sustituirlo por actividades relajantes, como leer un libro.

Por otra parte, conviene prestar atención a la calidad del sueño y a los despertares nocturnos, ya que dormir muchas horas no garantiza necesariamente un descanso adecuado. En cuanto a la cantidad, el cardiólogo señala que lo ideal se sitúa aproximadamente entre siete y ocho horas diarias, aunque en el vídeo recuerda que hay que dormir al menos siete horas de manera regular.

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