
En la playa de Les Fonts, en el litoral de Alcalà de Xivert-Alcossebre, el agua dulce emerge directamente de la arena y fluye hacia el Mediterráneo sin que ninguna obra humana lo impida. Es una rareza geológica en una zona que acumula también un castillo de origen árabe reconvertido por los templarios, uno de los campanarios más altos de la Comunidad Valenciana y un parque natural que protege el último tramo de litoral virgen entre Francia y el Cabo de Gata.
El municipio pertenece a la comarca del Bajo Maestrazgo, en la provincia de Castellón, y se articula en torno a dos núcleos diferenciados: el interior histórico de Alcalà de Xivert y el frente costero de Alcossebre. Entre ambos, el paisaje alterna campos de algarrobos, la sierra de Irta y más de diez kilómetros de litoral con playas y calas de acceso restringido.
PUBLICIDAD
La fortaleza que da nombre al municipio se alza sobre un promontorio de la sierra de Irta, desde donde domina el llano y el mar. Su construcción se remonta a los siglos X y XI, cuando la medina y el castillo árabe conformaron uno de los conjuntos islámicos mejor conservados del antiguo Reino de Valencia. El recinto amurallado exterior, con grandes lienzos de tapial rematados en merlones, preserva aún muestras de arquitectura doméstica musulmana, entre ellas una inscripción árabe en el muro suroeste que reza “para el reencuentro con Dios”.
La Orden del Temple tomó el control de estas tierras en el siglo XII y organizó la bailía de Chivert, con cartas puebla concedidas a la población musulmana en 1234 y a los nuevos asentamientos cristianos de Alcalà en 1251. En la cima del promontorio, los templarios levantaron su propia fortaleza, con capilla, dependencias, caballerizas, dos torres circulares y un gran aljibe que aún se conserva. Extinguida la Orden del Temple, la señoría pasó a la Orden de Montesa, que administró estas tierras por delegación del rey Jaime II.
PUBLICIDAD
El campanario que se asienta sobre sarmientos
En el casco urbano de Alcalà, la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista organiza el trazado medieval del pueblo. El templo, de estilo barroco clasicista valenciano, se comenzó a construir en 1736 y se bendijo 30 años después. En su interior se conserva un lienzo del pintor Traver Calzada dedicado al martirio del santo.
Junto al templo se eleva la torre campanario, de planta octogonal y cerca de 70 metros de altura, cuya construcción arrancó en 1784 y concluyó en 1803. El remate de la torre lo corona una gran bola que sirve de base a la imagen de San Juan Bautista, colocada en su día por un equilibrista. El conjunto monumental del casco histórico lo completan la Casa de la Cultura, edificio renacentista que funcionó durante siglos como Casa Capitular y albergó una prisión en su planta baja, y varias ermitas de los siglos XVII y XVIII repartidas por el término municipal.
PUBLICIDAD

Cinco banderas azules y una playa con manantiales
La costa del municipio suma cinco playas con bandera azul: Les Fonts, Manyetes, El Moro, El Carregador y La Romana. La primera de ellas concentra la particularidad que la distingue del resto del litoral castellonense: manantiales de agua dulce que brotan en la arena y desembocan en el mar. La playa del Carregador es la más extensa y céntrica de Alcossebre, con acceso fácil y servicios completos.
Junto a estas playas urbanizadas, el litoral ofrece calas de perfil más agreste, como la Cala del Moro o la Cala Blanca, próxima al faro de Irta. Más al norte, ya dentro del parque natural, se suceden calas de arena fina y cantos rodados —el Russo, el Pebret— a las que solo se accede a pie, en bicicleta o por pista forestal. El Parque Natural de la Sierra de Irta se extiende por unas 7.744 hectáreas terrestres a las que se suma una reserva marina en el Mediterráneo, y reparte su superficie entre los términos de Alcalà de Xivert-Alcossebre, Santa Magdalena de Pulpis y Peñíscola. Es uno de los pocos tramos de costa virgen que quedan entre Francia y el Cabo de Gata, en Almería.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Planes gratis en Madrid este fin de semana: desde ovejas en el centro de la ciudad a actividades circenses para toda la familia
Entre el 23 al 25 de octubre, la ciudad ofrece circo en Villaverde, cine documental en Cineteca y entradas libres a museos como el Prado y el Reina Sofía

El impresionante pueblo de Tarragona repleto de calles empredradas que es ideal para desconectar en otoño y tiene menos de 45 habitantes
Sus casas de piedra, una iglesia románica del siglo XII y un entorno natural junto al río Brugent convierten a este pequeño rincón de las montañas de Prades en un refugio para escapar del bullicio

El pueblo de Galicia que enamoró a Mario Casas y su paisaje cambia según la distancia al mar: “Me gustaría venir más”
Un lugar que permite acercarse a una identidad lejos de los circuitos turísticos más concurridos

Tres castillos de Cataluña que parecen sacados de un cuento y que todo amante de la época medieval debería visitar
Un recorrido por fortalezas centenarias que conservan murallas, torres y rincones llenos de historia, desde las orillas del Ebro hasta los paisajes de la Costa Brava

El pueblo andaluz que nació entre dos provincias y tiene un puente que las une: de su pasado romano a la visita de Carlos III
La localidad tiene algo menos de 7.000 habitantes y ha tenido varios cambios de nombres a lo largo de los siglos



