Los países ‘frugales’ exigen recortar cientos de miles de millones del presupuesto de la UE y ponen en el punto de mira las ayudas agrícolas que recibe España

Alemania, Dinamarca, Finlandia, Austria, Países Bajos y Suecia reclaman rebajar la propuesta de casi dos billones para 2028-2034 y priorizar defensa, seguridad y competitividad frente a la la agricultura y los fondos de cohesión

Un joven agricultor trabajando en un viñedo. REMITIDA / HANDOUT por UNIÓN DE UNIONES
Un joven agricultor trabajando en un viñedo. REMITIDA / HANDOUT por UNIÓN DE UNIONES
Guardar

Los países ‘frugales’ han abierto una nueva batalla por el futuro del presupuesto de la Unión Europea. Alemania, Dinamarca, Finlandia, Austria, Países Bajos y Suecia han reclamado este jueves un recorte de “varios cientos de miles de millones” de euros sobre la propuesta de casi dos billones planteada por la Comisión Europea para financiar el periodo 2028-2034.

Su exigencia amenaza con afectar a algunas de las políticas más tradicionales de la Unión Europea, entre ellas la agricultura y los fondos de cohesión, que juntos representan más de la mitad de las cuentas comunitarias y, que de reducirlos, perjudicaría a España y otros países del sur y del este de Europa.

PUBLICIDAD

Desde que en 1986 España entró en la Comunidad Económica Europea, ha recibido 200.000 millones de euros a través de la Política Agraria Común (PAC). Gracias a estas ayudas, ha pasado de ser el octavo exportador de la Comunidad Económica Europea -formada entonces por 12 países- a ser el cuarto de los 27 miembros de la Unión Europea.

Estas cifras indican que España ha sido uno de los principales beneficiarios de las ayudas europeas al sector primario, por lo que si la propuesta de los países frugales cuaja y se recorta el presupuestos destinado a la agricultura, el campo español será uno de los grandes damnificados.

PUBLICIDAD

Olivares en Chiclana de Segura, cerca de Jaén. REUTERS/Jon Nazca/Foto de archivo
Olivares en Chiclana de Segura, cerca de Jaén. REUTERS/Jon Nazca/Foto de archivo

Menos presupuestos al sector primario y más para defensa y seguridad

La posición del grupo, reunido en Berlín con la presencia de los líderes de Alemania y Austria y la participación por videoconferencia de los primeros ministros de Suecia y Países Bajos, anticipa unas negociaciones especialmente tensas. Los seis Gobiernos consideran que todos los capítulos del presupuesto deben contribuir al ajuste y reclaman concentrar los recursos en seguridad y defensa, competitividad, migración y soberanía.

El canciller alemán, Friedrich Merz, ha defendido el peso de los seis países en las cuentas comunitarias: juntos financian alrededor del 40% del presupuesto de la UE y aportan el 70% de la ayuda bilateral a Ucrania procedente de los Estados miembros. “No somos tacaños”, ha sostenido Merz, en declaraciones recogidas por EFE, antes de advertir de que un presupuesto que aumenta un 60% respecto al actual resulta difícilmente asumible en un momento de consolidación fiscal.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la puesta en marcha de un paquete de medidas para impulsar el reto "urgente" del relevo generacional en la agricultura y ganadería española, con la creación de Tierra Joven, una plataforma de información y movilización de tierras agrarias. (Europa Press/La Moncloa)

La agricultura y la cohesión, en el centro de la batalla

El pulso enfrenta a los países del norte con los Estados del sur y del este, que se resisten a reducir el peso de la Política Agraria Común (PAC) y de los fondos regionales. Ambas partidas han sido durante décadas uno de los principales instrumentos de redistribución dentro de la Unión y su eventual recorte amenaza con convertirse en uno de los mayores escollos de la negociación.

El canciller austríaco, Christian Stocker, ha sido el único dirigente del grupo que ha defendido expresamente la necesidad de preservar la agricultura y los fondos regionales. Aunque ha cuestionado que todas las partidas deban mantenerse sin cambios, ha advertido de que no se puede “olvidar la agricultura ni los fondos regionales”.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha admitido que el presupuesto europeo podría ser mayor que el actual, pero ha considerado “sencillamente demasiado elevado” el incremento planteado por Bruselas. Para Copenhague, las nuevas prioridades pasan por reforzar la defensa y la seguridad, mantener el apoyo a Ucrania, proteger las fronteras exteriores y mejorar la competitividad europea.

El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, ha defendido una idea similar: incluso después de aplicar los recortes que reclama el grupo, el presupuesto comunitario seguiría creciendo de manera considerable. “No estamos pidiendo una UE más pequeña ni que Europa haga menos”, ha afirmado, sino que concentre sus recursos en las prioridades que considera esenciales.

La posición de Helsinki está marcada además por su frontera de 1.340 kilómetros con Rusia. Orpo ha reclamado que el próximo presupuesto tenga en cuenta la nueva realidad de seguridad en el este de Europa y los costes que afrontan los países fronterizos en materia de infraestructuras, economía y defensa.

Un vendimiador en un viñedo de San Martín de Valdeiglesias, Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press
Un vendimiador en un viñedo de San Martín de Valdeiglesias, Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

Rechazo a más deuda común

Los seis países han advertido también contra la posibilidad de recurrir a nuevos mecanismos de endeudamiento conjunto para financiar las necesidades de la Unión. En su declaración, consideran que la deuda común no puede convertirse en una alternativa a las reformas estructurales y reclaman que las instituciones europeas mantengan sus actuales niveles de personal.

El choque presupuestario llega en un momento en el que la UE intenta redefinir sus prioridades ante un escenario marcado por la guerra de Ucrania, la presión migratoria, la competencia económica global y el aumento del gasto en defensa. Para los frugales, esas nuevas necesidades justifican una redistribución del dinero, no necesariamente un aumento de las aportaciones.

El grupo ha añadido una última condición a su propuesta: el respeto de los valores europeos y del Estado de derecho debe ser un requisito fundamental para recibir financiación comunitaria. Con esta posición, los seis Gobiernos preparan el terreno para una negociación que enfrentará a quienes quieren reducir y reorientar el presupuesto con los países que temen que el ajuste recaiga sobre la agricultura y las regiones menos desarrolladas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD