Todo lo que tienes que saber si eres empleada doméstica: tiempos de descanso, permisos y salario

La jornada no puede superar las 40 horas semanales y quien trabaje por horas debe cobrar al menos 9,55 euros por cada hora efectiva

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Una mujer que trabaja como empleada doméstica limpia la televisión de una casa.
Una trabajadora doméstica realiza tareas del hogar en una casa particular (Carlos Castro / Europa Press) 14/11/2025

Las empleadas domésticas tienen derecho a una jornada limitada, descansos diarios y semanales, vacaciones, permisos pagados y un salario mínimo. Estas reglas se aplican tanto a quienes trabajan unas horas en una vivienda como a las empleadas internas, aunque estas últimas tienen algunas condiciones concretas.

La jornada ordinaria no puede superar las 40 horas semanales de trabajo efectivo. Además, deben pasar al menos 12 horas entre el final de un día de trabajo y el comienzo del siguiente, el descanso semanal debe durar un mínimo de 36 horas seguidas y las vacaciones son de 30 días naturales al año.

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A estos derechos se suma el salario. En 2026, una empleada que trabaje a jornada completa debe cobrar al menos el salario mínimo interprofesional. En el caso de quienes prestan servicios por horas y no viven en el domicilio, el mínimo es de 9,55 euros por cada hora efectivamente trabajada.

Qué son los tiempos de presencia

La ley diferencia entre el trabajo efectivo y los llamados tiempos de presencia. El primero comprende las tareas que realiza la empleada, como limpiar, cocinar, cuidar a una persona o hacer la compra.

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Los tiempos de presencia son, en cambio, aquellos periodos en los que debe permanecer disponible en el domicilio, aunque no esté trabajando en ese momento. Por ejemplo, puede haber terminado sus tareas, pero tener que quedarse en la casa por si la familia necesita su ayuda. Por tanto, ese periodo no puede considerarse tiempo libre.

Estas horas deben acordarse previamente entre la trabajadora y la persona empleadora. Pueden compensarse con descanso, con dinero o combinando ambas opciones. Cuando se paguen, cada hora debe abonarse como mínimo al mismo precio que una hora ordinaria.

Si no se cambian por un descanso equivalente, los tiempos de presencia no pueden superar las 20 horas semanales de media durante un mes.

Oxfam Intermón lanza un llamado urgente para garantizar una jubilación digna a las trabajadoras de hogar. Se exigen medidas como la equiparación de derechos y la creación de un sistema público de cuidados para terminar con la precariedad que define a este sector esencial.

Las reglas especiales para las empleadas internas

En el caso de las trabajadoras internas, el tiempo entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente puede reducirse de 12 a 10 horas. No obstante, las dos horas restantes deben recuperarse dentro de las cuatro semanas posteriores.

También deben disponer de al menos dos horas libres al día para las comidas principales. Durante ese periodo no tienen que realizar tareas y ese tiempo no se incluye dentro de la jornada laboral.

El descanso semanal suele abarcar todo el domingo y la tarde del sábado o la mañana del lunes. Trabajar a tiempo parcial no permite reducir esas 36 horas consecutivas, aunque la retribución correspondiente se calcula en proporción a la jornada contratada.

Cómo se eligen las vacaciones

Los 30 días naturales de vacaciones pueden repartirse en varios periodos, pero al menos uno de ellos debe durar 15 días seguidos. Al hablar de días naturales, se cuentan también los sábados, los domingos y los festivos.

Las fechas deben acordarse entre ambas partes. Cuando no sea posible alcanzar un acuerdo, la persona empleadora puede decidir 15 días y la trabajadora los otros 15. En cualquier caso, la empleada debe conocer las fechas con al menos dos meses de antelación.

Durante sus vacaciones, una trabajadora interna no está obligada a permanecer en el domicilio familiar ni a acompañar a la familia a una segunda residencia o a su lugar de veraneo.

Qué permisos puede pedir sin perder salario

Las empleadas domésticas pueden ausentarse por las mismas causas reconocidas para el resto de los trabajadores sin que esos días se descuenten del sueldo.

Entre los permisos más habituales se encuentran los 15 días naturales por matrimonio o por registrarse como pareja de hecho. También pueden solicitar cinco días por enfermedad grave, hospitalización o una operación que exija reposo en casa de determinados familiares o de una persona con la que convivan.

En caso de fallecimiento de ciertos familiares, corresponden dos días. Este plazo puede ampliarse cuando sea necesario realizar un desplazamiento.

La normativa reconoce además un día por mudanza y el tiempo indispensable para acudir a exámenes prenatales, cumplir una obligación pública o atender otras situaciones recogidas en el Estatuto de los Trabajadores.

La trabajadora debe avisar y justificar el motivo siempre que sea posible. Estos permisos no pueden descontarse del salario ni obligarla a recuperar después las horas que no haya trabajado.

Imagen de archivo de una empleada del hogar durante su jornada laboral. (Ricardo Rubio / EUROPA PRESS)
Imagen de archivo de una empleada del hogar durante su jornada laboral. (Ricardo Rubio / EUROPA PRESS)

Cuánto debe cobrar una empleada doméstica en 2026

Una empleada que trabaje a jornada completa y cobre por meses debe recibir al menos 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. La cantidad anual mínima asciende así a 17.094 euros brutos. Cuando las dos pagas extraordinarias están repartidas entre los 12 meses, el mínimo es de 1.424,50 euros brutos mensuales. Si el contrato es a tiempo parcial, el sueldo se calcula de forma proporcional a las horas trabajadas.

El pago de 9,55 euros por hora se aplica a quienes trabajan por horas en régimen externo, es decir, sin vivir en la casa y cobrando en función de las horas concretas que realizan. En esa cantidad ya están incluidas las partes proporcionales de las vacaciones, los descansos semanales y las pagas extraordinarias.

No es lo mismo trabajar por horas que tener un contrato mensual a tiempo parcial. Por ejemplo, una empleada que trabaja todas las semanas durante un horario fijo y recibe un sueldo al mes debe cobrar la parte proporcional del salario mínimo mensual que corresponda a su jornada. En ese caso, el salario no se calcula simplemente multiplicando sus horas por 9,55 euros.

En el caso de las internas, la comida o el alojamiento pueden formar parte de la remuneración, pero no permiten reducir el dinero que reciben por debajo del mínimo legal que les corresponde.

El alta en la Seguridad Social es obligatoria desde la primera hora

La persona que contrata debe tramitar el alta antes de que la empleada comience a trabajar. La obligación existe aunque solo acuda unas horas a la semana o preste servicios en varias viviendas.

En el trámite deben comunicarse datos como la jornada, el salario, las pagas extraordinarias y, cuando existan, los tiempos de presencia o los pagos en especie. El alta puede realizarse mediante el portal Import@ss de la Seguridad Social.

Las empleadas domésticas también cotizan por desempleo desde 2022. Esto permite que puedan cobrar el paro cuando pierdan su trabajo y hayan acumulado el periodo mínimo de cotización exigido.

Trabajar dentro de una vivienda particular no elimina los derechos laborales. Las condiciones pueden acordarse entre la familia y la empleada, pero ese pacto nunca puede rebajar los mínimos establecidos por la ley.

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