Elegir universidad también depende de poder pagar la ciudad: una habitación cuesta hasta 6.000 euros por curso en Barcelona, 5.870 en Madrid y 4.380 en Sevilla

Los estudiantes empiezan en verano a buscar alojamiento para septiembre ante la falta de oferta y el aumento de los desplazamientos entre provincias

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Una joven con camiseta sin mangas negra sentada a una mesa de madera, mirando un portátil. En la mesa hay una calculadora, una libreta, un móvil y papeles.
Una joven universitaria consulta ofertas de alquiler en su portátil, rodeada de documentos y una calculadora (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nota de corte no es el único filtro que puede condicionar dónde estudiará un universitario. Para quienes tienen que mudarse a otra ciudad o comunidad autónoma, el precio de una habitación puede acabar siendo tan dictaminante como la carrera elegida. Tomando como referencia diez meses de curso, alquilar una habitación cuesta unos 6.000 euros en Barcelona, 5.870 en Madrid y 4.380 en Sevilla.

Las cifras parten de los precios medios mensuales recopilados por LIVE4LIFE, una plataforma especializada en alquiler para jóvenes y estudiantes. Según sus datos, una habitación cuesta de media 600 euros al mes en Barcelona, 587 en Madrid y 438 en Sevilla. En el conjunto de España, el promedio se sitúa en 430 euros mensuales, lo que elevaría el gasto a unos 4.300 euros durante diez meses.

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Al comparar las tres ciudades, la mayor diferencia aparece entre Barcelona y Sevilla: una habitación cuesta de media 162 euros más al mes en la capital catalana. La brecha con Madrid es mucho menor, tan solo de 13 euros mensuales.

El cálculo es orientativo, pues el coste final dependerá del número de meses que dure el contrato, del barrio, del estado de la vivienda o de si el precio incluye gastos como la luz, el agua o internet. Aunque eso será solo por el alquiler: todavía habría que sumar la matrícula, la alimentación, el transporte, los materiales académicos y la fianza.

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En cualquier caso, el desembolso puede condicionar la decisión. Un estudiante puede conseguir plaza en la carrera que quiere y, aun así, tener que valorar si su familia puede asumir el coste de vivir en esa ciudad.

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Casi uno de cada cinco cambia de comunidad

El encarecimiento de las habitaciones en alquiler afecta especialmente a quienes se marchan de casa para poder estudiar. El 19,1% de los universitarios cambia de comunidad autónoma para cursar su carrera, frente al 18,3% registrado dos años antes. Además, el 32% estudia en una provincia distinta, seis décimas más que en el periodo anterior.

El aumento es moderado, pero refleja que una parte considerable del alumnado necesita desplazarse. Y no todos los que cambian de provincia salen de su comunidad: un estudiante puede matricularse en otra ciudad de su misma región y verse igualmente obligado a buscar una habitación.

Navarra es la comunidad con una mayor proporción de universitarios llegados desde otros territorios, con un 42,2%. Le siguen Castilla y León, con un 37%; La Rioja, con un 34%; y Madrid, con un 31,2%. También superan el 20% Castilla-La Mancha, con un 23%, y Murcia, con un 22,9%.

En el extremo contrario se encuentran Baleares, donde solo el 4,2% de los estudiantes procede de otra comunidad; Galicia, con un 8,3%; Canarias, con un 8,8%; y Asturias, con un 9,6%. Andalucía y Cataluña también permanecen por debajo del 11%.

Las diferencias pueden responder a la variedad de titulaciones, el tamaño de las universidades, la existencia de centros privados, la proximidad entre territorios o la capacidad de determinados campus para atraer alumnado.

La búsqueda para septiembre empieza en verano

El calendario también importa en la búsqueda de habitación. En julio, muchos universitarios acaban de regresar a casa tras terminar el curso, mientras otros esperan las adjudicaciones de plaza o empiezan ya a buscar alojamiento para septiembre. LIVE4LIFE sostiene que la escasez de oferta obliga a adelantar la búsqueda para evitar quedarse sin habitación al inicio del curso.

La plaza universitaria puede depender de la nota, pero poder aprovecharla exige hacer números. Entre vivir en Barcelona o en Sevilla hay 1.620 euros de diferencia por curso solo en una habitación, una distancia que puede reducir bastante el mapa de oportunidades para muchas familias.

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