
Santiago Abascal ya está de vacaciones en Asturias. Un año más, el presidente de Vox ha elegido el oriente del Principado para desconectar de la política nacional y reencontrarse con su familia. Él mismo lo ha resumido en una frase que ha acompañado a una fotografía con su hijo pequeño en la playa: “Recuperando el tiempo robado a la familia”. Un mensaje que confirma que, para el político, este rincón asturiano es sinónimo de descanso, silencio y vida familiar.
El líder del partido ultraconservador ha pasado los últimos días en Llanes, tal y como afirma La nueva España, uno de los concejos más turísticos de la región, acompañado por su mujer, Lidia Bedman, y sus tres hijos: Jimena, Santiago y el pequeño Hernán, de apenas dos años. La familia ha sido vista en San Antolín, una de las playas más espectaculares del municipio, donde Bedman ha compartido en redes sociales varias imágenes de Abascal jugando con los niños en la arena.
PUBLICIDAD

La influencer ha descrito así el momento: “Lo tengo todo. Estoy en la orilla. Ya sabéis que yo, siendo del Mediterráneo, aquí en el norte no me mojo ni los pies. Ellos, en cambio, no necesitan más. Saltan las olas, se ríen, Hernán ya quiere meterse al agua con ropa incluida y Santi va detrás de ellos. El día está gris. Llueve. No hace ese tiempo que todos imaginan para ir a la playa. No siempre hace falta que todo sea perfecto para sentir que no falta nada. Lo tengo todo”. Un retrato íntimo de un día familiar marcado por la lluvia, el oleaje y la tranquilidad que ofrece el litoral asturiano incluso en pleno verano.
San Antolín, la playa que enamora a la familia Abascal Bedman
San Antolín es la playa más grande del concejo de Llanes. Con 1.200 metros de longitud y 62 metros de anchura, se extiende en la desembocadura del río Bedón, muy cerca del pequeño núcleo rural de San Antolín. A pesar de su entorno natural, se considera una playa semiurbana, conocida por su fuerte oleaje y por ser uno de los puntos favoritos de los surfistas que visitan la zona.
PUBLICIDAD

Las imágenes compartidas por Bedman muestran a Abascal en la arena, con Hernán en brazos, mientras los otros dos niños juegan cerca del agua. Un momento sencillo, familiar y alejado del foco político, que el líder de Vox ha querido destacar con su mensaje sobre el tiempo perdido.
Aunque la familia ha pasado el día en Llanes, su alojamiento se encuentra en Benia de Onís, donde han alquilado una casa para disfrutar de unos días de tranquilidad, según el citado medio. Este pequeño pueblo de interior, con poco más de 200 habitantes, está situado a menos de veinte minutos del Real Sitio de Covadonga, un lugar al que Abascal acude cada año sin falta.
PUBLICIDAD

La pasión del político por Asturias es bien conocida. En veranos anteriores ha recorrido distintos puntos del Principado, desde el oriente hasta el centro. El año pasado, por ejemplo, visitó Tazones, donde comió en el popular restaurante Uría, uno de los más emblemáticos del puerto.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Embalses España: la reserva de agua bajó este 9 de agosto
La reserva de agua en el país bajó en un -1,73 % a comparación de la semana pasada, de acuerdo con datos oficiales

Temperaturas en Zaragoza: prepárate antes de salir de casa
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Tanques por encima del Estado del bienestar: Alemania gasta en defensa más que nunca desde la reunificación, pero el verdadero agujero fiscal está en las pensiones y la sanidad
Un informe de Funcas analiza el mayor programa de rearme alemán en décadas y concluye que la reforma del Estado del bienestar plantea un desafío presupuestario más profundo que el propio gasto militar

La compraventa de vivienda en los barrios de Madrid con el aire más sucio cae más de un 3% por la contaminación
Un estudio del Banco de España calcula que un aumento del 10% en los niveles de NO₂ reduce el valor de una vivienda media en 1.327 euros

La increíble ciudad roja marroquí donde se rodó La Odisea y Gladiador
Su arquitectura de adobe y su paisaje desértico han convertido a Aït Ben Haddou en el escenario perfecto para recrear mundos antiguos


