Sanidad aprueba un proceso de eutanasia abreviado para los casos más urgentes

El nuevo Manual de Buenas Prácticas de la Eutanasia incorpora una reducción de los trámites para los pacientes más graves

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El nuevo Manual de Buenas Prácticas de la Eutanasia incorpora una reducción de los trámites para los pacientes más graves. (KIEFERPIX)
El nuevo Manual de Buenas Prácticas de la Eutanasia incorpora una reducción de los trámites para los pacientes más graves. (KIEFERPIX)

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha aprobado este viernes la segunda edición del Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia. El documento, que ha contado con el apoyo de todas las comunidades autónomas menos la Comunidad de Madrid, incluye la posibilidad de realizar una tramitación abreviada del procedimiento de eutanasia en los casos más graves.

El manual actualiza la última versión publicada en 2021 y consolida este manual como el instrumento técnico de referencia para la aplicación uniforme de las garantías previstas en la Ley Orgánica 3/2021 en todo el Sistema Nacional de Salud. La principal novedad es la recomendación de realizar una tramitación abreviada para los casos más urgentes, es decir, aquellos pacientes que presenten “riesgo de pérdida inminente de capacidad o fallecimiento”.

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El objetivo es agilizar la resolución de las solicitudes de la prestación a la muerte asistida cuando el estado clínico del paciente lo requiera. En 2025, 375 personas murieron antes de poder recibir la muerte digna, principalmente enfermos de cáncer (61%). La mayoría de los fallecimientos se produjeron antes de que la Comisión de Garantía y Evaluación pudiera emitir su informe, mientras que en 91 casos la autoridad competente ya había emitido un informe favorable, pero tardó demasiado tiempo en llegar.

Un procedimiento abreviado para los casos más graves

Actualmente, la ley obliga a que los solicitantes de eutanasia confirmen en dos ocasiones separadas por un plazo mínimo de 15 días su deseo de pedir la muerte asistida. El nuevo manual aprobado este viernes recomienda reducir este periodo “al mínimo posible sin menoscabar las garantías legales”. El médico debe justificar mediante un informe la necesidad del trámite abreviado.

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Además, el nuevo manual intenta abordar las desigualdades territoriales en la implementación de la eutanasia. Para ello, incorpora una nueva estructura organizativa a partir de unidades administrativas de apoyo, que deben asegurar “un funcionamiento correcto, accesible y homogéneo de la prestación”. Las unidades facilitarán información a la ciudadanía, brindarán apoyo operativo a los profesionales y ayudarán a la coordinación con los servicios de salud.

El documento incluye, asimismo, nuevos mecanismos para los pacientes que deseen retrasar el proceso de eutanasia. Una vez concedida la prestación, los solicitantes podrán pedir un aplazamiento de hasta seis meses antes de recibir la eutanasia. Además, se incorpora la posibilidad de suspender temporalmente el proceso por “circunstancias excepcionales y transitorias”. Si es el paciente el que lo pide y pasan más de tres meses sin que se reactive, la Comisión podrá cerrar y archivar el expediente, si bien esto no impedirá que la persona pueda volver a reiniciarlo en el futuro si lo desea.

En otras novedades, el manual incorpora a la enfermería en el equipo asistencial como figura de referencia. Estos sanitarios darán apoyo informativo y acompañamiento a los solicitantes, preparando el entorno y el material necesario y realizando los cuidados y procedimientos propios de su competencia. Respecto a la donación de órganos, el documento adapta los protocolos actuales de la ONT y garantiza que esta opción se ofrezca “de forma independiente y sin interferir en la tramitación”.

“Madrid va en contra de los derechos de las personas”

La ministra de Sanidad, Mónica García, ofrece declaraciones a la prensa tras la reunión del pleno del CISNS, a 10 de julio de 2026, en Madrid (España).
La ministra de Sanidad, Mónica García, ofrece declaraciones a la prensa tras la reunión del pleno del CISNS, a 10 de julio de 2026, en Madrid (España). (Eduardo Parra / Europa Press)

La Comunidad de Madrid ha sido la única autonomía en votar en contra de este nuevo manual. El Gobierno regional pidió retrasar su aprobación para permitir que el texto fuera revisado por expertos externos, lo que retrasó la votación hasta este viernes, cuando finalmente se ha opuesto al manual porque, a su juicio, presenta “problemas jurídicos, clínicos y éticos”.

Madrid va en contra de los derechos de las personas”, ha criticado la ministra de Sanidad, Mónica García, al término del interterritorial. “Esto es un manual de buenas prácticas y lo que hace la Comunidad de Madrid, nuevamente, es intentar bloquear un derecho, un derecho legal, como hicieron con el aborto, pero en este caso el derecho legal a morir dignamente, morir a través de la ley de la eutanasia”, ha concluido.

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