Junts se hace fuerte con la oferta de moción de censura de Feijóo: más presión para el Gobierno y primer plano a Waterloo

El Ejecutivo no ve peligrar la legislatura porque lo ve como un “suicidio político”. Además, no ven compatible que el PP sume apoyos de Junts y PNV después de “insultarlos durante ocho años”

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El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont. (Glòria Sánchez/Europa Press)
El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont. (Glòria Sánchez/Europa Press)

Junts per Catalunya aprovecha la moción de censura ofertada por Feijóo para reactivar su estrategia política en el momento más frágil de la legislatura. El líder del Partido Popular lleva días tratando de convencerles para sumar sus apoyos para echar al Gobierno, lo que le permitiría sumar una mayoría absoluta.

La última oferta sobre la mesa ha sido una moción instrumental para crear un gobierno interino que convoque elecciones inmediatamente. Según Feijóo, no necesitaría a Vox para ello. Y el matiz es importante, pues son las dos líneas rojas que marcan los partidos de Carles Puigdemont y Aitor Esteban.

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Los de Carles Puigdemont optan por abrirle la puerta, pero con una condición incómoda para Génova. “Si tiene una propuesta seria de una moción de censura instrumental, que nos la explique. Sabe que, si tiene que contarnos algo, esta reunión debe hacerse en Waterloo, y nosotros le escucharemos”, ha afirmado el secretario general de Junts, Jordi Turull.

En un evento con líderes empresariales catalanes, Feijóo ha tratado de esquivar el desafío, deslizando que “no pedirá favores ni los regalará”. “Yo no sé lo que harán otros”. ¿Eso significa que es impensable una reunión? Para Génova es una situación incómoda porque sería echar tierra en su propio jardín, después de haber tratado de torpedear la ley de amnistía. Pero al mismo tiempo, Feijóo desliza que estaría dispuesto a tragar con el sapo para echar a Sánchez. “Vamos a hablar de cosas serias”, ha zanjado al ser preguntado por las palabras de Turull.

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Waterloo, un lugar incómodo

La jugada de Junts forma parte de la estrategia de equilibrios que sigue desde que decidió retirar el apoyo al Gobierno. Porque esto sucede mientras Junts presiona al PSOE para acelerar los compromisos pendientes, entre ellos la culminación de la ley de amnistía, que es precisamente el obstáculo que impide que el centro de operaciones de Junts se mueva de Waterloo.

Ni el Gobierno ni los socios progresistas de Sánchez se creen las palabras de Junts porque ven impensable que ceda su apoyo al PP cuando lleva “ocho años insultando” a estas fuerzas políticas. “Sería un suicidio político", ha aseverado el ministro de Justicia, Félix Bolaños, en un mensaje en X.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, exige la convocatoria de elecciones generales inmediatas. Sostiene que 184 diputados respaldan esta petición y que es la única salida digna para lo que considera una "legislatura exhausta".

Pradales viaja a Barcelona

En cuanto al PNV, la formación jeltzale no ha querido dar lugar a la especulación y rechazó la oferta el mismo día que fue lanzada, ya que valoran el mensaje como una fórmula “poco clara” y que seguiría dependiendo de Vox. “Nuestra posición no ha cambiado respecto a lo que hemos dicho estos días”, insisten fuentes de la formación jeltzale consultadas por Infobae.

Y en medio de este juego de tronos, el lehendakari peneuvista Imanol Pradales y el president del Parlament de Catalunya, Josep Rull, se han reunido en Barcelona. En ese encuentro, que aseguran es de carácter institucional, han abordado cuestiones como el papel del catalán y el vasco en las instituciones europeas y la agenda modernizadora. Ahora, el momento en el que sucede ya es ciertamente simbólico.

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