La historia detrás de las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 8 metros y 7 kilos de ostentación

Los monarcas británicos han llamado la atención con sus prendas tradicionales en la apertura del Parlamento británico

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Las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 5 metros y 7 kilos de ostentación (Reuters)
Las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 5 metros y 7 kilos de ostentación (Reuters)

La apertura solemne del Parlamento británico ha vuelto a estar marcada por la exhibición de una prenda tradicional: La Túnica de Estado. Este símbolo histórico de la monarquía británica, portado tanto por Carlos III como por Camila, ha protagonizado uno de los momentos visuales más destacados de la ceremonia celebrada en Londres. Tanto el monarca como la reina consorte han recuperado para la ocasión estas túnicas de intenso color púrpura y forro de armiño, asociadas habitualmente a los grandes acontecimientos de Estado.

Hay algunos datos singulares asociados a estas vestiduras rituales que han lucido en el acto de apertura: la Túnica de Estado de Isabel II, confeccionada en 1953, llegó a pesar entorno a siete kilos y medía alrededor de 5,6 metros, según han recogido fuentes como Daily Mail. Esta prenda de la fallecida monarca ha sido adaptado para Camila por la histórica casa de sastrería Ede and Ravenscroft y está adornado con armiño canadiense y encajes de oro.

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Las túnicas conocidas como Túnicas de Estado son indumentaria reservada exclusivamente para los actos de mayor trascendencia institucional. Su uso protocolario queda restringido a eventos como la coronación del monarca y la apertura anual del Parlamento.

Las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 5 metros y 7 kilos de ostentación (Reuters)
Las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 5 metros y 7 kilos de ostentación (Reuters)

Las Túnicas de Estado de Carlos III y Camila

La costumbre prescribe que, antes de empezar la ceremonia, los monarcas acceden al recinto parlamentario por la entrada designada para ellos, el Sovereign’s Entrance, y se preparan para el acto en el Robing Room, donde se visten tanto con la mencionada túnica como con la corona correspondiente. Se trata de prendas de notable peso y complejidad, lo que obliga a que sean asistidos por jóvenes pajes encargados de sujetar las largas colas durante el trayecto a la Royal Gallery y la ocupación del trono principal.

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El origen de la actual Túnica de Estado remite al reinado de Jorge IV, soberano reconocido por su ostentoso estilo de vida. El diseño de esta túnica contó con la inspiración directa del emperador francés Napoleón Bonaparte, rival por excelencia de Jorge IV en la búsqueda del lujo y la ostentación. Durante su coronación, el monarca británico no escatimó en gastos, llegando a enviar a sus propios sastres a París para lograr un acabado acorde con la moda francesa de la época.

La ceremonia en sí, que se conoce como la más costosa de la historia del Reino Unido, tuvo como protagonista una Túnica de Estado de ocho metros de longitud cuyo coste ascendió a 24.000 libras en su momento, cantidad que equivaldría actualmente a unos dos millones de euros. Desde entonces, estas túnicas se han instalado en el centro de la tradición ceremonial británica, aunque el enfoque del palacio ha cambiado en las últimas décadas.

Las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 5 metros y 7 kilos de ostentación (Reuters)
Las largas túnicas que han lucido los reyes Carlos III y Camila en el Parlamento británico: más de 5 metros y 7 kilos de ostentación (Reuters)

La tradición de la familia real británica

Mientras que en siglos previos el énfasis recaía en la suntuosidad y la ostentación, en la actualidad se apuesta de manera decidida por la reutilización de vestiduras históricas. Así, Carlos III ha optado por la túnica previamente llevada por su abuelo Jorge VI, en tanto que Camila adapta el legado de la reina madre, empleando la prenda de Isabel II confeccionada en 1953.

La adecuación de estas piezas sigue encargándose a casas especializadas. La firma Ede and Ravenscroft se ha ocupado tradicionalmente tanto de la confección como de las adaptaciones necesarias, y en la última restitución de la capa de Carlos III también ha intervenido la Royal School of Needlework, que ha restaurado el terciopelo, los forros y las decoraciones de oro de la prenda.

La reciente apertura del Parlamento ha reproducido este protocolo con especial detalle. Carlos III y Camila han realizado su entrada en la sede parlamentaria a bordo de la Irish State Coach, una carroza histórica tirada por seis caballos grises. Camila lucía una túnica blanca elegante junto a la diadema George IV State Diadem, uno de los emblemas más reconocibles de Isabel II, mientras que Carlos III vestía la Corona Imperial del Estado y la tradicional capa larga púrpura.

Un equipo de más de 100 pasteleros y voluntarios en Londres estableció un nuevo Récord Guinness al crear un tiramisú de 440,58 metros de longitud. El postre gigante, que incluyó un mensaje para los reyes Carlos III y Camila, superó con creces la marca anterior.

Acompañados por seis jóvenes pajes, el monarca ha cumplido con la lectura de su discurso, apostado en el trono dorado junto a Camila. Daily Mail ha subrayado la extraordinaria densidad legislativa de la intervención: el discurso de Carlos III ha recogido un total de 1.285 palabras, convirtiéndose en una de las presentaciones más extensas de este siglo en el Parlamento británico, y se han expuesto 37 proyectos de ley, una cifra inusual.

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