Santiago Carbó, catedrático de Economía: “La vivienda y el alquiler seguirán subiendo salvo que España sufra una crisis económica provocada por la guerra”

El experto de CUNEF Universidad reconoce en ‘Infobae’ que “no hay suficiente apetito político” en nuestro país para solucionar la crisis de la vivienda y vaticina que el BCE “aguantará” y no subirá los tipos de interés en su próxima reunión, lo que “beneficiará a los hipotecados”

Guardar
Santiago Carbó posa tras la entrevista con Infobae donde analiza la situación económica de España
Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, en la redacción de Infobae España. (Foto: Alejandro Higuera López).

La guerra que se libra en Oriente Medio tendrá consecuencias para España. “Notaremos un menor crecimiento y una mayor inflación”, reconoce Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad. No obstante, asegura que el país cuenta con dos importantes bazas a su favor: un crecimiento superior al de otras naciones europeas y un modelo energético “mejor y más resiliente”.

-Pregunta: Durante los tres últimos años, España ha sido el país con mayor crecimiento entre las grandes economías de la UE. ¿El conflicto en Oriente Medio puede frenar esta remontada?

-Respuesta: Sí. Probablemente vamos a notar menor crecimiento y mayor inflación. España tiene un modelo productivo que ha funcionado bien en los registros del Producto Interior Bruto (PIB) y en la creación de empleo. Además, tenemos un sistema energético que es mejor y más resiliente que el de algunos de nuestros socios europeos, pero no somos inmunes al conflicto. Si no dura mucho y no se disparan en exceso los precios del petróleo, las consecuencias para nuestra economía serán menores, pero si se prolonga y se convierte en una guerra abierta serían más graves para todos los países, incluido España. El escenario central en este momento es una corrección de unas pocas décimas del PIB, sin saber si luego, en la segunda parte del año, puede haber un tirón de nuestra economía y se cumplen las predicciones que había a principios de año.

-P: ¿El conflicto irá para largo?

-R: Irán y Estados Unidos tienen mucho que perder si la guerra se alarga. Todo apunta a que, por lo que ellos dicen, quieren llegar a una solución, a un final de la guerra relativamente pronto. Pero primero se tiene que abrir un proceso de negociación y no será corto. Tenemos que estar preparados para que se prolongue al menos unas semanas, aunque la situación no sea tan cruenta como hasta ahora.

-P: ¿Está España mejor posicionada que otras economías de nuestro entorno para afrontar la crisis generada en Oriente Medio?

-R: España parte de una situación más favorable. Está creciendo más que otros países y el componente fundamental de nuestro crecimiento es el turismo. En este escenario, la llegada de visitantes internacionales puede aumentar este año porque, aunque se encarezcan el queroseno y los viajes, muchas personas no van a querer ir a países de Oriente Medio y van a cambiar esos destinos por España.

-P: En cuanto a la energía, ¿los españoles estamos abocados a sufrir subidas en vertical de la electricidad y del gas o, gracias a las renovables, el impacto será menor?

-R: Es evidente que este ha sido un año bueno para las renovables, sobre todo por las lluvias. Pero si la guerra dura mucho, podríamos sufrir un impacto en la factura de la electricidad, aunque no será tan grave como el que padecimos al inicio de la guerra de Ucrania, cuando nos llevamos buenos sustos. En este momento se ha producido un mayor reemplazo con renovables respecto a las energías con combustibles fósiles y eso nos puede ayudar. Pero no estamos totalmente protegidos. Va a depender mucho de la evolución de la guerra y, probablemente, lo notemos bastante menos que otros países.

Santiago Carbó posa tras la entrevista con Infobae donde analiza la situación económica de España
Santiago Carbó en un momento de la entrevista. (Foto: Alejandro Higuera López).

-P: ¿Cómo valora las medidas extraordinarias que ha aprobado el Gobierno para aminorar el impacto de la subida de los carburantes, entre ellas rebajar el IVA del 21% al 10% y el impuesto sobre hidrocarburos? ¿Son suficientes? ¿Si continúa el conflicto, debería implantar otras? ¿Cuáles?

-R: Las medidas que se vinculan sobre todo a los sectores más vulnerables, como los transportistas, tienen todo el sentido. En cuanto a las medidas generalistas como la bajada del IVA para todos o del impuesto de los hidrocarburos, tienen sentido, pero no están tan focalizadas. Los precios están dando un mensaje de que se ha producido un encarecimiento y una escasez. Por ello, a la vez que se bajan los impuestos, habría que dar un mensaje de que hay que ahorrar energía para que el impacto de los precios sea menor, de que hay que consumir menos. Esto lo hacen en los países nórdicos y Alemania.

-P: Una de las principales amenazas de la guerra es que se dispare la inflación en la UE y que obligue al Banco Central Europeo (BCE) a subir los tipos de interés para atajarla. ¿Cree factible esta medida?

-R: Creo que en su próxima reunión el Banco Central Europeo no va a optar por una subida de tipos de interés. Lo que haga hasta fin de año va a depender de si la guerra continúa y de si la inflación supera un cierto umbral. Si lo supera, sobre todo la inflación subyacente, podría optar por una subida, aunque creo que no será tan elevada como la que llevó a cabo cuando estalló la guerra de Ucrania y la inflación llegó al 10% en muchos países. Ahora el BCE aguantará y no subirá los tipos en su próxima reunión.

Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, nos explica los efectos de la guerra en Oriente Medio en el bolsillo de los españoles.

-P: Una remontada de tipos puede empeorar uno de los principales problemas que sufre España, el de la vivienda, ya que se dispararía el euríbor, y con él las cuotas de los hipotecados a tipo de interés variable, además de encarecer el interés que cobran los bancos a los nuevos hipotecados. ¿Hasta cuánto podría subir el BCE los tipos de interés este año para mantener la inflación en su objetivo del 2% y no ahogar el crecimiento económico de la UE?

-R: Es difícil calcular cómo cerrarán los tipos de interés el año con tanta incertidumbre como hay. Creo que se van a quedar en el entorno del que están ahora, el 2%. Descarto las bajadas que podrían haberse realizado si no hubiera estallado la guerra. En cuanto al euríbor, ha subido al 2,7%, lo que impacta sobre los costes financieros de empresas y de familias. Por el momento, están descartados los recortes de tipos y las subidas dependerán de la duración de la guerra. Si dura poco, se podrá atajar la inflación en dos o tres meses. En este caso habría que contar como mucho con una subida o dos en 2026. Mi principal hipótesis es que se produzca una subida de tipos, como mucho, de un cuartillo (0,25 puntos porcentuales), hasta dejarlos en el 2,25%.

-P: ¿Los precios de la vivienda y del alquiler han tocado techo o seguirán aumentando este año?

-R: Seguirán aumentando. El recorrido al alza del precio de la vivienda no ha terminado. Irán a más porque la oferta de viviendas en venta es escasa y la demanda continúa, sobre todo en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga o Sevilla. Los precios seguirán subiendo salvo que haya una crisis económica importante provocada por la guerra de Irán, que por el momento descarto. En materia de alquiler, el catalizador que impulsa su subida es el mismo: la falta de oferta. El precio de la vivienda y del alquiler pone a muchos ciudadanos en una situación muy, muy difícil, y si suben mucho más los precios, la situación será insostenible. Hasta ahora ha remontado la inflación, pero no de una manera alarmante. Quizás en unos meses, si sigue subiendo, habrá que plantear alguna medida para impedir que el coste del alquiler se dispare hasta las nubes.

Santiago Carbó posa tras la entrevista con Infobae donde analiza la situación económica de España
Santiago Carbó, en uno de los balcones de 'Infobae' con vistas a la Gran Vía de Madrid. (Foto: Alejandro Higuera López).

-P: ¿De dónde vendría la solución al problema de la vivienda en España?

-R: Hemos perdido años para encontrar una solución. Hace tres o cuatro años se dijo que necesitábamos construir viviendas y no se construyeron las necesarias. No hay suficiente apetito político para arreglar el problema de la vivienda en España. Aunque se están aprobando iniciativas, como un nuevo plan de vivienda, hay que ver si darán los frutos deseados porque, realmente, vamos tarde, muy tarde. Es un paquete muy amplio de medidas el que se requiere, como construir en zonas tensionadas para venta y alquiler y, sobre todo, viviendas sociales, y con todos los participantes que quieran estar. No solo el sector público. Si el sector privado también quiere participar de la política pública del alquiler social, ¿por qué no? Necesitamos todos los recursos en ese sentido. También se precisa más seguridad jurídica y menos trámites burocráticos, que hasta ahora han supuesto un problema. Estamos pendientes de aprobar la ley del suelo y parece que se retrasa, lo que supone un freno muy notable.

-P: ¿Un pacto de Estado sobre la vivienda ayudaría a paliar el problema?

-R: Sí. Es necesario un acuerdo entre los principales partidos políticos a escala nacional y, desde luego, entre el Gobierno central, las comunidades autónomas y los ayuntamientos, que son los que tienen que liberar el suelo para construir. Hay que tomar conciencia del problema y hacer una batería muy importante de medidas, que pasan por la construcción de vivienda para aumentar la oferta. También hay que evitar crear incentivos perversos para los propietarios con el objetivo de que mantengan sus pisos en el mercado del alquiler y no los retiren. Asimismo, es importante alinear los intereses de inquilinos y de propietarios e impulsar la seguridad jurídica. Y quizás, en algunas zonas muy tensionadas necesitamos un cierto control sobre los precios. Pero ojo, el impacto sobre los precios nunca es gratis, a veces supone que se retiren pisos del mercado.

Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, asegura que el precio de la vivienda y del alquiler seguirá subiendo este año a no ser que España viva una crisis económica originada por la guerra en Oriente Medio.

-P: ¿El problema de la vivienda se ha politizado en España, al negarse algunas comunidades autónomas a implementar las medidas impulsadas por el Gobierno central?

-R: No es de los temas más politizados. Hay un cierto consenso, pero no hay acuerdo. Es decir, las partes coinciden en el diagnóstico, pero no hay acuerdo suficiente para acometer una política de vivienda muy activa a escala nacional ni por parte de las comunidades autónomas, sobre todo aquellas que tienen las ciudades más tensionadas. Existe una visión común de que hay que hacer algo, pero en las soluciones no tanto. El problema de la vivienda requiere un consenso nacional de todos los partidos e impulsar cuanto antes medidas eficaces por el bien de los ciudadanos. Un pacto de Estado en materia de vivienda sería fundamental.

-P: ¿La animadversión de Donald Trump hacia España podría acarrear consecuencias económicas a los españoles?

-R: Nosotros tenemos una dependencia del mercado americano menor que otros países de Europa. Es verdad que exportamos a Estados Unidos vino, aceitunas, productos farmacéuticos, industriales... pero al tener una escasa dependencia, el impacto siempre va a ser menor. Estados Unidos no puede actuar contra España porque formamos parte de la Unión Europea y ese mensaje, aunque en algún momento hubo algún titubeo, se ha reforzado enormemente. Por ese lado estamos seguros. El paraguas de la Unión Europea nos ayuda frente a Trump.