Cierra el restaurante Atxa, joven promesa de la cocina de Tarifa, por la “presión inmobiliaria”: “Aceptamos incluso una subida de alquiler del 67%”

Tanto la Guía Michelin como Repsol habían premiado a estos jóvenes cocineros, quienes resaltan que el restaurante se encontraba “en su mejor momento”

Guardar
Restaurante Atxa, en Tarifa (Instagram / @atxarestaurante)
Restaurante Atxa, en Tarifa (Instagram / @atxarestaurante)

Una de esas noticias que duele dar. Cierra permanentemente el restaurante Atxa, uno de los más prometedores proyectos gastronómicos de la ciudad gaditana de Tarifa. Así lo han anunciado Arturo Perea y Laura García, chefs y fundadores del proyecto, a través de las redes sociales del restaurante abierto en 2021 en una casa señorial del siglo XIX en pleno corazón de Tarifa.

No cierran, dicen, porque el negocio haya fracasado, ni mucho menos. De hecho, afirman en el comunicado que el restaurante estaba en su mejor momento. Lo hacen porque se han quedado sin local, después de meses negociando con el propietario del edificio que les acogía, en el número 6 de la calle Pedro Cortés.

“No es una decisión nuestra, Atxa está en su mejor momento, pero nos obligan a parar. Tras meses intentando renovar el contrato, aceptando incluso una subida de alquiler del 67%, un cambio de criterio de la propiedad a última hora nos deja sin local y sin margen de reacción”, explican los cocineros en su comunicado, al que decenas de clientes ya han reaccionado mostrando su pesar ante un cierre del todo inesperado.

Arturo Perea y Laura García, al frente del restaurante Atxa (Instagram / @atxarestaurante)
Arturo Perea y Laura García, al frente del restaurante Atxa (Instagram / @atxarestaurante)

Más allá del cierre en sí, el mensaje de despedida pone el foco en un problema cada vez más presente en destinos turísticos como es este pueblo costero. “Nos duele Tarifa. Nos duele ver cómo la presión inmobiliaria arrasa con proyectos de vida y con equipos humanos que lo han dado todo. Pero, por encima de todo, nos duele nuestra gente, esa familia profesional que hoy se queda sin su casa”, continúan en su escrito, antes de acabar dando las gracias a las guías gastronómicas que confiaron en ellos y a sus clientes, amigos y proveedores.

“Quienes emprenden en Tarifa saben bien lo que significa levantar un proyecto desde cero en un entorno cada vez más complejo, más tensionado y más hostil para quienes quieren trabajar, crear empleo y construir algo estable”, aseguran los emprendedores, que, además, dejan la puerta abierta a un futuro en el que Atxa siga encendiendo sus fogones: “Nos toca ahora asumir un golpe muy duro, personal y profesionalmente, cuidar de los nuestros y atravesar el duelo que supone despedir un proyecto al que hemos entregado todo. Pero también queremos decir algo con claridad: esto no borra lo vivido, no destruye lo conseguido y no apaga lo que somos”.

Instalado desde hace cinco años en esta casa señorial rehabilitada de 1868, había logrado convertirse en una referencia gastronómica en el Campo de Gibraltar, siendo el primer establecimiento de Tarifa en conseguir un Sol Repsol en 2025 y formando parte de la selección de la Guía Michelin, concretamente como uno de los premiados con su sello Bib Gouirmand a la relación calidad-precio. Al frente del proyecto, dos jóvenes que reivindicaban una cocina honesta y fiel a la tradición, con años de experiencia bajo las directrices de Martín Berasategui.

Para comer en Atxa se podían elegir platos a la carta, con platos que van desde los 18 hasta los 34 euros, llegando hasta los 75 de la txuleta de vaca retinta con pimientos confitados y puré de papa. Además, contaba con su propio menú degustación (60 euros) con 11 pases, platos como la infusión de berza jerezana, el buñuelo de mejillones, la lechuga tarifeña con gamba y tomate o el venado con chirivía y chutney de tomate.