David Céspedes, médico experto en longevidad: “Estos tres alimentos estimulan la creación de nuevas neuronas y favorecen tu memoria”

Una alimentación rica en antioxidantes y omega-3 puede contribuir a la neurogénesis y al cuidado de la función cerebral, según el especialista

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Los arándanos y las semillas aportan nutrientes esenciales para la memoria y la neurogénesis
Incluir alimentos variados puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo con la edad (Composición Infobae)

La capacidad del cerebro humano para adaptarse y renovarse ha sido objeto de intenso debate científico durante décadas. Tradicionalmente, se pensaba que la neurogénesis, es decir, la formación de nuevas neuronas, solo era posible durante la infancia y la adolescencia.

Sin embargo, en los últimos años, diversos estudios han comenzado a demostrar que el proceso puede continuar en la edad adulta, lo que abre nuevas perspectivas sobre la salud cognitiva y las estrategias para preservar la función cerebral a lo largo de la vida.

Esta visión plantea que el estilo de vida y la alimentación pueden tener un impacto relevante en la estructura y el rendimiento del cerebro, incluso en etapas avanzadas. El médico experto en longevidad David Céspedes sostiene en su TikTok (@dr.davidcespedes) que “antes se pensaba que en la edad adulta no se podían generar nuevas neuronas, pero las investigaciones actuales demuestran que sí podemos, incluso a edades mucho más avanzadas”.

Alimentación y salud cerebral

Céspedes pone el foco en la importancia de los hábitos cotidianos, especialmente la alimentación, para favorecer este fenómeno. Según el especialista, la dieta juega un papel fundamental no solo en la creación de neuronas, sino también en la preservación de la memoria, la función cerebral y la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Además, destaca que adoptar una nutrición adecuada puede ser determinante para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y potenciar el bienestar mental en la vida cotidiana. Entre los alimentos prioritarios que recomienda Céspedes destacan “los arándanos, que proporcionan antocianinas”, junto con “las semillas de chía, las semillas negras y el pescado azul, que aportan omega-3”. El médico resalta el papel del ácido graso en la salud del cerebro y la relevancia de los compuestos presentes en los frutos rojos.

Infografía con silueta de cabeza y cerebro brillante, rodeada de arándanos, pescado, semillas, nueces y hongo melena de león. Contiene texto sobre dieta para la salud cerebral.
Un infográfico detalla cómo la alimentación, con arándanos, pescado azul, semillas y el hongo melena de león, es crucial para la neurogénesis, la memoria y la prevención del deterioro cognitivo, según expertos como David Céspedes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los arándanos, según explica, tienen propiedades antioxidantes que protegen las células cerebrales del daño y contribuyen a la plasticidad neuronal. El omega-3, presente en el pescado azul y en semillas como la chía, resulta esencial para la estructura y funcionamiento de las neuronas. Céspedes sugiere que la incorporación de estos alimentos puede marcar una diferencia notable en la vitalidad cerebral y la capacidad de aprendizaje.

De acuerdo con Céspedes, existe un alimento menos conocido, cuya mención enfatiza de forma particular: “La melena de león, que es un hongo que estimula la creación de nuevas neuronas y, por tanto, regenera el cerebro”. Este hongo, utilizado en la medicina tradicional asiática, ha comenzado a popularizarse en Occidente por sus posibles beneficios en la neurogénesis.

Pequeños cambios, grandes beneficios

Céspedes subraya el valor de incluir este tipo de productos en la dieta diaria, ya que pueden contribuir a mantener e incluso mejorar la memoria con el paso del tiempo. Señala que la diversidad en la alimentación es clave para obtener todos los nutrientes necesarios para el cerebro.

La propuesta del médico se enmarca en un enfoque preventivo, donde la alimentación se convierte en una herramienta clave para la salud neurológica. Según sus publicaciones, la combinación de estos alimentos puede ofrecer una protección adicional frente al deterioro cognitivo, algo que resulta especialmente relevante en una sociedad que envejece a un ritmo acelerado.

La neuróloga Miriam Emil Ortíz ha redactado un curso con una serie de pautas para retrasar la enfermedad del Alzheimer

Céspedes remarca que los pequeños cambios en la dieta diaria pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida, tanto en la mediana edad como en la vejez, y anima a las personas a informarse sobre las propiedades de estos alimentos para cuidar su cerebro desde una perspectiva integral. También sugiere prestar atención a la educación nutricional y la consulta con profesionales para adaptar la dieta a las necesidades individuales y maximizar así los beneficios para la salud cerebral.