Los principales factores de una brecha salarial de género del 20,6% en España: parcialidad laboral, segregación sectorial y posible discriminación

Un informe de CCOO identifica que esta diferencia salarial se amplía al 30,7% en el sector privado, frente al 8,8% en el ámbito público

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Una mujer caucásica con guantes amarillos y un delantal azul rocía y limpia una superficie de cristal con una botella pulverizadora y un paño amarillo
Una mujer trabaja mientras limpia un cristal (Freepik)

Las mujeres cobraban un 20,6% menos que los hombres en España en 2022, una diferencia salarial que se amplía en el sector privado, donde la brecha de género triplicaba la del sector público, con un 30,7% frente al 8,8% del ámbito estatal. Esto se debe a factores como la parcialidad, la presencia femenina en los sectores peor remunerados y una posible discriminación de sexo.

Así lo muestra el informe Las claves de la brecha salarial de género presentado este miércoles por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO). En este se identifica que, pese a que hay varios aspectos a mejorar, la diferencia de salario se ha ido reduciendo en los últimos años por el impacto que han tenido las subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) en los sueldos más bajos, que son percibidos en su mayoría por mujeres.

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El estudio recoge datos de la Encuesta Cuatrienal de Estructura Salarial de 2022 (última disponible) del Instituto Nacional de Estadística (INE), que muestra que en ese año las mujeres percibieron un salario medio anual de 24.360 euros, mientras que los hombres recibieron 29.382 euros, una diferencia de 5.022 euros.

A partir del análisis de estos datos, CCOO reclama actuar especialmente sobre las horas complementarias, un elemento que dota a las empresas de mucha flexibilidad a la hora de ampliar las jornadas a tiempo parcial, el principal factor que incide en la brecha salarial de género.

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El 73% de los trabajadores en jornada parcial son mujeres

La inserción laboral de las mujeres es más precaria, pese a que cuentan generalmente con un nivel formativo más alto que los hombres. La principal causa de la brecha es la desigual jornada laboral y un menor salario en los empleos feminizados, especialmente en el sector privado.

Los datos utilizados por CCOO indican que, de los tres millones de ocupados a jornada parcial, el 73% son mujeres. Hace una década esa proporción era del 72,5%, una estabilidad que, según el texto, refleja la persistencia de los cuidados como condicionante central de esa distribución.

Según el informe, si descontamos la jornada laboral, la brecha del salario por hora entre mujeres y hombres se sitúa en el 8,8%, lo que pone de relieve el peso de la jornada parcial en el empleo femenino frente al masculino.

Estas jornadas parciales entre mujeres son, señala el sindicato, “en su gran mayoría, involuntarias (querrían trabajar a tiempo completo) o impuestas por el desigual reparto social y familiar de las tareas de cuidados de personas y del hogar”.

Un posible factor de discriminación por género

El informe utiliza para el sector privado una metodología basada en la descomposición Oaxaca-Blinder, que permite analizar en detalle las causas de la brecha salarial de género. A través de este método CCOO ha observado que, después del factor de la parcialidad, aparece un componente no explicado.

Este factor ha sido asociado por el sindicato a una posible discriminación y a barreras en la trayectoria laboral femenina, como maternidad, cuidados o sesgos discriminatorios en la promoción y sesgos empresariales.

Las mujeres están más presentes en trabajos con salarios más bajos

El siguiente factor de brecha vinculado a la desigual inserción laboral entre géneros que menciona CCOO es la rama de actividad. Las mujeres siguen trabajando mayoritariamente en las mismas ramas de actividad tradicionalmente feminizadas, un sesgo que afecta especialmente en niveles formativos preuniversitarios, donde se registran las brechas más elevadas.

Una mujer caucásica trabaja concentrada frente a un monitor de ordenador con una taza de café. Al fondo, hombres caucásicos en traje conversan en una sala acristalada.
Una secretaria trabaja mientras cinco directivos celebran una reunión (Imagen Ilustrativa Infobae)

En este sentido, se identifica que el 35% de las mujeres trabaja en sectores con salarios bajos, frente al 22% de los hombres que desempeña su labor en esas mismas áreas. Además, las cuatro ramas de actividad con salarios más bajos están feminizadas.

“Si las mujeres tuvieran la misma estructura sectorial del empleo que los hombres su salario aumentaría y se reduciría la brecha”, añade el informe.

Los complementos salariales marcan la diferencia

La brecha salarial de género no se explica solo porque mujeres y hombres trabajen en sectores, jornadas u ocupaciones distintas. CCOO identifica los complementos salariales como el “vehículo de transmisión” de esta diferencia salarial entre sexos porque “suelen premiar una mayor disponibilidad laboral y ese diseño favorece a los hombres”.

CCOO cuantifica que los complementos explican cuatro de cada 10 euros de la brecha salarial de género y que cerrar la diferencia en los complementos “reduciría la brecha salarial entre mujeres y hombres casi a la mitad”.

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