El hábito nocturno más dulce: estimula la melatonina, favorece la relajación y ayuda a dormir mejor

El chocolate negro posee magnesio y triptófano, que contribuyen al equilibrio del sistema nervioso

Guardar
Chocolate negro (Shutterstock)
El chocolate negro ayuda a dormir mejor.(Shutterstock)

Para muchos amantes de los dulces, el final del día tiene un pequeño ritual difícil de abandonar: un trocito de chocolate después de la cena. Más allá del placer inmediato, este gesto cotidiano ha empezado a ganar reconocimiento por sus posibles efectos sobre el descanso nocturno, especialmente cuando se trata de chocolate negro.

Tras años de ser señalado como un alimento poco saludable, el chocolate ha ido recuperando su lugar en una dieta equilibrada, sobre todo en su versión más pura. El chocolate negro concentra compuestos con efectos interesantes para el organismo que pueden influir en la relajación y en la calidad del sueño.

Su consumo nocturno se ha popularizado entre quienes buscan mejorar el descanso de forma natural, recoge Vogue. Esto se debe a que contiene triptófano, un aminoácido que participa en la producción de serotonina y melatonina, dos sustancias clave en la regulación del estado de ánimo y del ciclo del sueño.

Los dietistas responden si es bueno comer chocolate negro todos los días
El chocolate negro posee magnesio y triptófano. (Canva)

La melatonina, en particular, es conocida por su papel en la inducción del sueño, mientras que la serotonina contribuye a la sensación de bienestar y calma. En conjunto, estos compuestos ayudan a entender por qué algunas personas perciben una mayor sensación de relajación tras su consumo moderado.

Además, el chocolate negro aporta magnesio, un mineral asociado a la relajación muscular y nerviosa. Este mineral ayuda a reducir la tensión acumulada durante el día y favorece un estado de mayor tranquilidad, lo que puede facilitar la transición hacia el sueño.

A ello se suman los flavonoides, antioxidantes naturales que mejoran la circulación sanguínea y pueden contribuir a una mayor oxigenación cerebral, con el consiguiente efecto de relajación mental. Estos elementos convierten al chocolate negro en un alimento con un perfil nutricional más complejo de lo que tradicionalmente se ha pensado.

Beneficios, pero con precaución

Aunque estos efectos hacen del chocolate negro un candidato atractivo como ritual nocturno, pero no todos los organismos reaccionan igual. El cacao también contiene pequeñas cantidades de cafeína y teobromina, sustancias con efecto estimulante que, en personas sensibles, pueden interferir con el sueño en lugar de mejorarlo. Por este motivo, el mismo alimento puede resultar relajante para unos y estimulante para otros.

Onzas de chocolate negro (AdobeStock)
Se recomienda chocolates con porcentaje de cacao del 65 al 70% o superior. (AdobeStock)

Un pequeño cuadrado de unos 10 gramos suele ser suficiente para disfrutar de su sabor sin excederse en calorías, ya que aporta alrededor de 60 kilocalorías. Además, se recomienda optar por chocolates con un porcentaje de cacao del 65 al 70% o superior, ya que contienen menos azúcar y una mayor concentración de compuestos beneficiosos.

Por su parte, el chocolate con leche, aunque más suave en sabor y con menor contenido de cafeína, presenta un menor porcentaje de cacao, lo que reduce también la presencia de antioxidantes y minerales asociados a sus posibles efectos relajantes. Por eso, su impacto en la calidad del descanso puede ser más limitado.

Este pequeño placer nocturno puede formar parte de una rutina de bienestar para algunas personas, siempre que se consuma con moderación. Más que una regla universal, se trata de un hábito que depende de la sensibilidad individual y de cómo el organismo responda a sus componentes, así como del contexto general de hábitos de sueño y alimentación.