El truco inesperado que recomiendan los expertos para reducir el consumo energético: enciende el aire acondicionado y el ventilador a la vez

Los profesionales dicen que el encarecimiento de la factura hace que pequeños gestos marquen la diferencia

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Un aire acondicionado y un ventilador encendidos al mismo tiempo
El modo de ahorro energético más recomendado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este verano, el uso eficiente de la climatización vuelve a ser crucial para millones de hogares españoles. El aumento de las temperaturas y el encarecimiento de la factura eléctrica hacen que pequeños gestos marquen la diferencia, tanto en el bolsillo como en la calidad de vida de las familias. En este contexto, los ingenieros coinciden: combinar el ventilador con el aire acondicionado permite reducir el consumo energético de forma notable sin renunciar al confort en casa.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), utilizar el aire acondicionado entre cuatro y ocho horas al día puede incrementar la factura entre 30 y 90 euros mensuales, dependiendo de la tarifa, el aislamiento y el modelo del aparato. Este gasto no es menor en un país donde, según Eurostat, el 20% de la población no logra mantener la vivienda a una temperatura adecuada en verano. La pobreza energética ya no afecta solo en invierno, y golpea sobre todo a familias con bajos ingresos, personas mayores y quienes viven en edificios antiguos con poco aislamiento.

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El ingeniero Daniel Beguería subraya que existen alternativas prácticas, según El Español: no se trata de elegir entre ventilador y aire acondicionado, sino de utilizarlos juntos de forma inteligente. Varios estudios científicos respaldan esta idea. El ventilador, aunque no enfría el aire, cambia la sensación térmica al promover la evaporación del sudor y ayudar a disipar el calor corporal. Así, una habitación puede resultar agradable a 28 o 30 grados si hay ventilación adecuada, mientras que con solo aire acondicionado sería necesario bajar a 25 grados para lograr una percepción similar.

Cómo combinar ventilador y aire acondicionado

La clave para reducir el consumo está en ajustar el aire acondicionado a temperaturas razonables, entre 26 y 27 grados, y apoyar el confort con el ventilador. Este último ayuda a repartir el aire frío por toda la estancia y a mantener la sensación de frescor en el cuerpo, lo que permite evitar los errores habituales de bajar el termostato a 22 o 23 grados.

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La diferencia en gasto puede ser considerable. Cada grado menos en el aire acondicionado supone un aumento notable en la factura eléctrica. Si se utiliza el ventilador, el compresor del aire trabaja menos y durante menos tiempo, lo que se traduce en un ahorro energético significativo. Según diferentes estudios, la reducción del consumo puede oscilar entre un 17% y un 73%, dependiendo de las características de la vivienda y las condiciones externas.

Un ventilador de techo, por ejemplo, consume unas 10,4 kWh a lo largo de 800 horas de uso al año, mientras que un aire acondicionado similar puede llegar a los 392 kWh en el mismo periodo. En términos prácticos, el sistema de refrigeración mecánica puede consumir hasta 38 veces más energía que un ventilador de techo si se buscan condiciones de confort similares.

Beguería destaca que el ventilador de techo es la opción más eficiente para el uso cotidiano. “Es más cómodo y reparte mejor el aire, además de no ocupar espacio”, afirma. Frente a los modelos de torre o de pie, el techo ofrece mejores resultados siempre que la instalación sea posible.

Recomendaciones para un verano económico

El uso del ventilador apenas presenta dificultades, pero el aire acondicionado sí suele generar problemas por el mal uso. Uno de los errores más habituales es intentar enfriar la casa de forma rápida, lo que incrementa el consumo y disminuye el confort. Mantener temperaturas constantes y razonables es más eficiente y saludable.

Manos sosteniendo una factura de energía Delsur sobre una mesa de madera, rodeada de dólares estadounidenses, una bandera de El Salvador, un termómetro y un ventilador.
Ahorra dinero usando más ventilación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, conviene aprovechar la función deshumidificadora del aire acondicionado si el principal problema es la humedad ambiental, que provoca bochorno incluso con temperaturas no tan elevadas. Otra recomendación fundamental es observar las condiciones de la vivienda antes de invertir en aparatos más potentes. Mejorar el aislamiento, colocar cortinas gruesas, persianas, protección solar y ventilar de forma cruzada por la noche puede marcar una diferencia mayor que cualquier equipo nuevo.

En última instancia, los pequeños cambios y el uso combinado de ventilador y aire acondicionado permiten disfrutar de un verano confortable sin que la factura se dispare. El ahorro no solo es económico: también reduce el esfuerzo energético y contribuye a un uso más sostenible de los recursos, especialmente en contextos donde la climatización se vuelve una necesidad básica.

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