Las dietas detox, el propósito de Año Nuevo más peligroso para la salud: “Pueden convertirse en trastornos alimentarios”

Las dietas extremas que buscan “depurar” los excesos de la Navidad tienen un impacto real en la salud física y emocional

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Una mujer preparando un batido
Una mujer preparando un batido verde. (AdobeStock)

Un año que se deja atrás y otro que empieza. Anualmente, millones de personas en todo el mundo se proponen con la entrada del año nuevo una lista de propósitos con las que ser mejores personas (o, al menos, eso se presupone): ir al gimnasio, leer más, usar menos tiempo el teléfono móvil, gastar menos... En este listado hay una que no suele faltar: comer mejor.

Llevar una alimentación variada y equilibrada, rica en frutas y verduras, es una de las claves para cuidar de nuestra salud. Junto con el ejercicio físico y un descanso adecuado, nuestro patrón alimentario moldea nuestro bienestar general, por lo que es importante que le dediquemos tiempo y esfuerzo.

Sin embargo, muchas personas pueden caer en una preocupación excesiva o, más bien, mal entendida. Cuando acaban las fiestas navideñas y aparece el propósito de empezar un régimen de dieta, esta se lleva a cabo con una mentalidad de “depuración” para los excesos de comida de las celebraciones. Son las famosas dietas detox.

Estas dietas milagro, a menudo basadas únicamente en batidos verdes o zumos de fruta, no son inocuas para la salud, alerta Carmen Grau del Valle, psicóloga de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria Biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO) en el Hospital Universitario Doctor Peset, en una entrevista para Infobae. A medio y largo plazo, estas creencias pueden convertirse en conductas que sí tienen un impacto real en nuestro cuerpo.

Las dietas detox “pueden acabar afectando a nuestra salud y, a largo plazo, convertirse en un riesgo para determinados trastornos alimentarios”. De hecho, estos regímenes se sustentan más en un fuerte marketing que en ciencia, ya que no existe evidencia científica que sostenga que este hábito alimenticio elimine las toxinas del organismo.

Muchas dietas milagro se basan
Muchas dietas milagro se basan en el consumo de batidos verdes (AdobeStock)

La frustración en las dietas extremas

Este tipo de alimentación extrema suele empezarse después de periodos como la Navidad, época en la que no solo comemos más cantidad, sino también más alimentos escasos en nutrientes o con más azúcares. Bombones, turrones, mantecados, polvorones... todos ellos acompañados de un incremento de la ingesta de alcohol.

En casos de personas con obesidad o sobrepeso existe una relación con la impulsividad por comer ciertos alimentos considerados “prohibidos” que, según explica Grau, solo llevan a “tener un control excesivo del peso”. Sin embargo, mantener este control férreo sobre la ingesta puede llevar, precisamente, a perderlo. Las dietas detox acaban generando una “sensación de frustración, de fracaso” con efecto en la salud física y mental, además de fluctuaciones de peso.

Junto con el impacto en la salud física y mental, las dietas detox pueden derivar en un déficit de nutrientes, alerta Grau. “De repente me levanto y digo ‘pues hoy no desayuno’ u ‘hoy voy a hacer solo la comida, no voy a merendar ni tampoco cenar’. Así acaban con una desestructuración alimentaria muy grande”, relata a este medio.

Aunque la causa principal de la desnutrición es la inanición, la carencia de una única vitamina o mineral también puede hacer que estemos desnutridos. “A veces, la desnutrición es muy leve y no causa ningún síntoma. Otras veces puede ser tan grave que el daño que causa al cuerpo es permanente”, recogen los profesionales de la Clínica Mayo.

Agustina Murcho, nutricionista especialista en trastornos alimentarios, explicó cuáles son los peligros de apelar a la inteligencia artificial para tomar decisiones sobre nuestra salud.

El valor que reside en el físico

La obsesión por este tipo de dietas para depurar las comidas de Navidad está estrechamente ligado a una asociación entre la valía personal y el peso. Según retrata la psicóloga, muchas personas con la autoestima muy baja acuden a su consulta, reduciendo su propia dignidad a los kilos que marca la báscula.

A pesar de que la personalidad y el carácter individual tienen su propio papel, “está claro que las creencias y pensamientos que tenemos sobre la belleza, sobre la delgadez, sobre la salud, influyen en nuestro discurso y en nuestra conducta y, al final, en el resultado de lo que somos”.