En las alturas de San Juan, el paisaje desértico y de temperaturas extremas de la Mina Veladero se combina con lo último en tecnología. Es que allí, los drones exploradores, computadoras de última generación, controles wireless, escaners láser en tiempo real y hasta un sistema integrado de comunicaciones llamado TETRA (Terrestrial Trunked Radio), juegan un papel crucial para la seguridad y el desempeño de la actividad diaria.

Todo este monitoreo se realiza desde la localidad de Albardón, a la distancia, pero sin perder jamás el contacto directo -y durante las 24 horas del día- con el campamento Veladero. Un grupo de expertos, desde el centro llamado IROC (sigla que significa Centro Integrado de Operaciones Remotas), se encarga de estas tareas.

Federico Ojeda es administrador del edificio IROC en esa localidad. Él lidera los equipos que se turnan para cuidar, potenciar y acompañar las tareas de extracción, trituración y mantenimiento de la mina. "Ellos necesitan un equipo que les esté dando soporte permanentemente, las 24hs", concluye.

Mina Veladero desde el aire.
Mina Veladero desde el aire.

Esta central de monitoreo futurista trabaja desde 2016 y es un modelo que tuvo éxito en otros países de tradición minera como Australia. El concepto central, es que la tecnología y la robótica suplanten al hombre en las tareas más difíciles y potencialmente peligrosas, además de mejorar su capacidad y mejorar su desempeño y comunicación en el lugar de trabajo.

"Desde IROC podemos escuchar en canales digitales y en tiempo real todas las conversaciones radiales que están teniendo lugar en la mina, además de tener cámaras en tiempo real, las 24hs". Toda esta tecnología aplicada ayuda a alivianar las tareas de la mina, además de mejorar la seguridad de la actividad: "Estamos sacando a las personas de la exposición a elementos como el frío y la tierra para darles resguardo", concluye.

Potenciar la capacidad

Además de la seguridad, este "complemento tecno" ayuda a que los trabajadores tengan mejores rendimientos durante sus turnos, que muchas veces son exigentes y pueden durar hasta doce horas. El apoyo humano que se da a través de las nuevas opciones de comunicación también se hace vital: "generás una camaradería especial".

Muchas de las actividades de la mina se supervisan desde IROC.
Muchas de las actividades de la mina se supervisan desde IROC.

Los drones, por ejemplo, son los aliados más efectivos a la hora de explorar el terreno de la mina y proveer imágenes muy claras desde el aire. Esto se complementa con escaners capaces de reconocer minerales a la distancia. Los gigantescos camiones que transportan el material también pueden ser monitoreados en tiempo real y, tras un análisis exhaustivo y "desde afuera" le elaboran estrategias para mejorar su rendimiento y reducir riesgos.

La industria de los recursos no está lejos del salto tecnológico, que hoy atraviesa todas las etapas de su producción. "Nosotros somos la punta de lanza de toda esta revolución que se está gestando", concluye Ojeda.