La decepción de William Shatner al ver a Judy Garland en Nueva York: “Estaba borracha en el escenario”

Décadas después, el intérprete recordó una experiencia que lo impactó en su adolescencia y que hoy entiende como reflejo del alto costo de la fama en Hollywood

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Un recuerdo juvenil en Nueva
Un recuerdo juvenil en Nueva York llevó a Shatner a replantearse, con el tiempo, la fragilidad detrás del mito de Judy Garland.(Composición/AP/Archivos IMBD)

El recuerdo sigue vivo en la memoria de William Shatner, incluso más de siete décadas después. Mucho antes de convertirse en una figura central de la cultura pop por Star Trek, el actor fue un adolescente canadiense que, en uno de sus viajes familiares a Nueva York, asistió a un concierto que lo marcó para siempre. Allí vio a Judy Garland, su ídolo absoluto, actuar en Times Square en un estado que entonces no supo comprender.

“Como adolescente de Montreal, de vez en cuando iba con mis padres a Nueva York a ver teatro”, recordó Shatner en una entrevista reciente con Entertainment Weekly. “Y la vi en el escenario en Times Square dando un concierto —pero estaba borracha“.

“No dejaba de mirarla pensando: ‘Dios mío, es mi heroína. Y creo que está borracha’. Yo era un adolescente. Pensé: ‘¡No puede estar borracha en el escenario!’. Y, bueno, lo estaba, no tenía sentido. Y me decepcionó muchísimo”.

Pasó el tiempo y Shatner explica que su shock inicial cambió tras empatizar con lo que ocurría en la vida personal de la actriz. “Empecé a leer sobre sus problemas y sobre lo que estaba enfrentando”, explicó más tarde. Ese proceso de comprensión llegó, además, cuando el destino volvió a cruzarlos profesionalmente.

Años más tarde, Shatner y
Años más tarde, Shatner y Garland compartirían pantalla en "Judgment at Nuremberg" (Archivos IMBD)

En 1961, Shatner y Garland compartieron elenco en Judgment at Nuremberg (El juicio de Núremberg), el ambicioso drama judicial dirigido y producido por Stanley Kramer. La película recrea de forma ficcionalizada los juicios a magistrados del régimen nazi y se adentra en cuestiones complejas sobre la responsabilidad individual y colectiva frente a los crímenes del Holocausto, en plena tensión geopolítica de la Guerra Fría.

El filme reunió a un elenco estelar encabezado por Spencer Tracy, Burt Lancaster y Maximilian Schell, y obtuvo múltiples nominaciones al Oscar. Garland, en particular, fue reconocida con una candidatura a Mejor Actriz de Reparto por su interpretación de Irene Hoffmann, una mujer alemana llamada a testificar ante el tribunal.

Para Shatner, entonces un actor joven, trabajar con Garland fue una experiencia significativa. “Era muy frágil”, dijo sobre ella en declaraciones a Entertainment Weekly.

“Era un talento enorme. Y cuando llegó para hacer su escena, no había visto nada de ella desde aquella experiencia tantos años atrás. Ahí estaba, haciendo su parte. Y era parte de una continuidad que atesoro”.

El testimonio del actor ilumina
El testimonio del actor ilumina el alto costo personal que acompañó el talento extraordinario de Judy Garland. (Archivos IMBD)

El actor también recordó el impacto que tuvo el rodaje en su propia carrera. “Fue una experiencia maravillosa y asombrosa para un actor joven”, afirmó. “Yo era nuevo en el mundo del cine, y de pronto estaba entre todos esos gigantes que llegaban por uno o dos días, filmaban y se iban. Fue un viaje. Fue hermoso”.

La otra cara del mito: adicción y deterioro

Dueña de una potente voz e ícono de la época dorada de Hollywood. Así era Judy Garland en el cine; sin embargo, su vida personal fue sacudida por varios factores nocivos físicos y emocionales: presiones industriales, problemas de salud mental y consumo prolongado de alcohol y fármacos.

Según reportó PBS, la actriz fue expuesta desde muy joven a estimulantes y sedantes durante su etapa en el sistema de estudios de MGM, cuando aún era adolescente y protagonizaba musicales exigentes.

Judy Garland fue un ícono
Judy Garland fue un ícono del Hollywood clásico [ THE KOBAL COLLECTION / MGM ]

Garland padeció severos episodios de depresión y ansiedad, lo que la llevó a automedicarse con alcohol, anfetaminas y barbitúricos, sustancias que en ese entonces se recetaban con ligereza en Hollywood. Tras ser despedida de MGM luego de 15 años, sufrió un colapso emocional que derivó en intentos de suicidio y hospitalizaciones reiteradas. A lo largo de su vida, atravesó cinco matrimonios y múltiples recaídas, mientras su salud física se deterioraba progresivamente, incluyendo signos de cirrosis hepática.

La cantante y actriz murió en 1969, a los 47 años, por una sobredosis accidental de barbitúricos. El informe del forense londinense concluyó que se trató de una “autointoxicación imprudente”, producto de una tolerancia desarrollada tras años de consumo continuo, según detalló PBS.