La llegada de Gia, nacida en 2023 junto a Tiffany Chen, marcó una etapa de energía renovada para Robert De Niro, quien, a los 82 años, mantiene una agenda activa y una visión optimista.
En diálogo con DolceMag, el actor destacó el papel central de su familia: “Hay una nueva alegría en mi vida. Disfruto mucho pasar tiempo con mi hija y mi pareja; eso me da energías para emprender cosas nuevas”, explicó.
Identidad y orígenes
De Niro evocó su crianza en el barrio de Little Italy, subrayando la influencia de ese entorno, aunque su ascendencia no sea completamente italiana. “Siempre me identifiqué con esta parte del barrio y con los chicos con los que crecí”, afirmó mientras observaba la ciudad desde el Bowery Hotel, escenario de la entrevista.

Sobre la cultura italiana, el actor recordó: “Pasé mucho tiempo en este vecindario. Cuando era niño no me lo cuestionaba, simplemente era así”. Los sabores familiares también estuvieron presentes en sus recuerdos: “Sí, todo eso lo viví en casa de mis abuelos paternos. Amo la comida italiana”, añadió.
El primer viaje a Italia resultó decisivo en su juventud. “Tenía 18 años. Recorrí Europa haciendo autostop: fui a Escocia, después a Irlanda, luego a Inglaterra y Francia, y finalmente a Italia”, relató.
En París, trabajó algunos días como extra en un largometraje francés y notó de inmediato las diferencias culturales: “Notabas enseguida detalles europeos, como una máquina de espresso en una cafetería de Nueva York, algo que entonces no existía allí”, explicó. En cuanto al apoyo familiar cuando dejó la escuela, expresó: “A mi madre le pareció bien. No hubo problemas”.

Al ser consultado sobre si adoptaría la misma postura con sus hijos, De Niro respondió, entre risas: “No lo sé. Trato de apoyar a mis hijos. Creo que todos hacen lo mejor que pueden y siempre los respaldo”.
Carrera y método de actuación
Al repasar sus influencias cinematográficas, señaló la trascendencia del cine italiano. “Cuando empecé a conocer otros largometrajes, eran Fellini, Antonioni, Pasolini. Pero tal vez sobre todo, Fellini”, destacó.
Trabajar con autores como Bernardo Bertolucci y Sergio Leone representó un desafío profesional: “Tuvimos que grabar escenas importantes al principio del rodaje, algo que no tiene sentido desde la perspectiva del actor”, reflexionó. “Con el tiempo, aprendes que puedes no sentirte bien y que la escena funcione igual”.
Sobre el cine europeo, De Niro observó: “Los europeos tienen una actitud más naturalizada, al menos en ciertos largometrajes”. El actor relató que en los rodajes busca aprovechar el tiempo: “Ahora tengo mi camerino, leo guiones, hago llamadas, me mantengo ocupado. Hoy las distracciones ayudan bastante”.
Expresó su intención de revisar toda su filmografía y analizar su evolución: “Siempre quise ver todos mis largometrajes, uno por uno, tomar notas, pensar en nuevas direcciones. Pero nunca lo hice. Es una meta personal que se complica con el paso del tiempo”, declaró.
Interpretación de personajes y percepción pública
Sobre la distancia entre sus personajes y su vida personal, De Niro fue tajante: “Mi trabajo como actor es interpretar papeles, pero eso no significa que piense igual que ellos”. Respecto a su papel en Los asesinos de la luna, explicó: “El personaje veía sus acciones como algo bueno, aunque fueran terribles. No entiendo sus motivaciones, pero podía presentarse como un ciudadano ejemplar”.

En la serie Día cero, donde encarna al expresidente George Mullen, el actor valoró la calidad del equipo: “El guionista principal y los consultores políticos entendían ese entorno. Me sentí seguro con ellos. Fue como filmar tres largometrajes consecutivos”.
Sobre la posibilidad de que el público confunda sus personajes con su vida, aclaró: “Puedo entender que algunos lo crean, pero no soy así. Lo mío es la actuación; esa no es mi vida real”.
Visión sobre el futuro y balance vital
En el plano familiar, Robert De Niro explicó: “Siempre apoyo a mis hijos”. El nacimiento de Gia le devolvió el entusiasmo: “Estuve en Isquia con mi pareja y nuestra hija. La vida diaria es distinta y disfruto cada momento con ellas”, contó.

De Niro manifestó su deseo de repasar su propia obra: “Me gustaría repasar mi filmografía, analizar y tomar apuntes. Pero la verdad es que nunca encuentro el momento”, reconoció. Respecto a su evolución, afirmó: “Con los años, uno aprecia más dónde está y adónde quiere ir. No se trata solo de trabajar, sino de buscar nuevas metas y disfrutar lo realmente valioso”.
Aunque encarnó personajes complejos e intensos, Robert De Niro se mantiene alejado de esas figuras. Esa distancia, según remarca DolceMag, revela una vida personal diversa y cargada de matices.
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