Madison Pettis tenía siete años cuando su vida cambió con el estreno de Entrenando a papá, la exitosa película de Disney que coprotagonizó con Dwayne Johnson. Casi 20 años después, la actriz recuerda con gratitud cómo ese primer rol definió su trayectoria y consolidó su vínculo con el público.
En una reciente entrevista con el canal de YouTube Zach Sang Show, Pettis relató anécdotas del rodaje, el impacto perdurable del filme y el entusiasmo por una potencial secuela.
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La historia de Pettis con Entrenando a papá comenzó de manera inesperada. “Fue la primera película que audicioné y no esperaba iniciar una carrera actoral a esa edad”, relató la actriz. Viajó a Los Ángeles acompañada por su madre, explorando la industria “más como una aventura que con ambición profesional”, explicó.

La sorpresa fue mayúscula al obtener el papel de Peyton, la hija del personaje interpretado por Johnson, en una producción de estudio de alto perfil.
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La infancia, la clave para vivir el rodaje sin presión
La falta de expectativas y la inocencia de su infancia jugaron a favor de la actriz, quien reconoció que no conocía a Dwayne Johnson antes del rodaje.
“No sabía quién era Dwayne porque tenía siete años y no veía lucha libre ni sus películas para adultos. No comprendía la importancia de aquella experiencia, y eso ayudó a que no sintiera presión”, expresó. Cada jornada en el set resultaba, para ella, simplemente divertida.
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El rodaje en Boston dejó recuerdos inolvidables, especialmente por la interacción con Johnson. Pettis contó que él, siempre atento, le dejó una caja de donas en su camerino el primer día, junto a una nota de bienvenida.
“Cada mañana preguntaba qué había desayunado, y yo le decía que un honey bun. Se reía y decía: ‘Eso no es bueno’”, recordó la actriz. La complicidad y el buen humor entre ambos actores influyó positivamente en la autenticidad de la relación padre-hija que enamoró a la audiencia.
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El impacto generacional de Entrenando a papá
El impacto de Entrenando a papá trascendió su estreno en 2007. Décadas más tarde, Pettis aún recibe muestras de cariño y reconocimiento por su personaje. “La gente me dice todos los días cuánto ama esa película y que la siguen viendo”, afirmó.

Los comentarios, tanto en persona como a través de redes sociales, reflejan el carácter generacional del filme. “Es especial formar parte de algo que marcó la infancia de tantas personas. Para mí, series como ‘Raven’ o ‘Cheetah Girls’ despertaron el deseo de ser actriz”, reflexionó la intérprete.
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La vigencia de Entrenando a papá aseguró la presencia de Pettis en el imaginario colectivo, pese a la evolución de su carrera hacia roles más adultos.
Si bien existe cierto estigma hacia los artistas que iniciaron en Disney, la actriz destaca la formación y disciplina obtenidas desde pequeña. “Si puedes trabajar a los ocho años, cumplir horarios de adulto y lograr buena televisión, eso debería ser un punto a favor”, defendió en la entrevista.
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Una posible secuela: ilusión que permanece viva

El fenómeno alrededor de la película generó una demanda persistente por una secuela. Pettis reveló que en 2023 presentó una idea para una continuación al productor original. “Le llevé una propuesta que le encantó. Me dijo: ‘Esto funcionaría increíblemente, lo llevaré a los ejecutivos para intentar hacerlo realidad’”, narró la actriz.
Sin embargo, el proyecto se frenó en la cadena de decisión, aunque el productor le reiteró su apoyo y Pettis mantiene su expectativa: “Él sigue creyendo en ello. Me dice que tenemos que hacerlo”.
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Su visión para la secuela se inspira en el éxito de otras continuaciones tardías de Hollywood, como la reciente “Freaky Friday”. Imagina a Peyton adulta y a Joe, el exjugador interpretado por Johnson, en su vida tras el retiro.

“Sería interesante ver esa etapa. Dwayne sigue muy vinculado al fútbol americano; ahora incluso es dueño de la XFL, lo que abre muchas posibilidades de conexión”, explicó. Sin guion aún, Pettis sostiene que tiene diversas ideas y que los guionistas originales podrían aportar una mirada renovada.
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El legado de una película que no envejece
El público mantiene vivo el recuerdo de la película. Pettis destacó que, incluso hoy, la reconocen principalmente por Entrenando a papá y “Cory in the House”, otra serie emblemática de Disney.
“No dejó de sucederme. La gente me identifica y siempre tiene palabras amables. Forma parte de mi vida”, afirmó. La permanencia de la película en Disney+ permite que nuevas generaciones la sigan descubriendo.

La emoción de haber participado en una historia que aún conmueve a la audiencia es, para Pettis, un privilegio.
“Sé lo que es que una película te marque de niño, y saber que pude ser parte de eso para otros es especial”, aseguró.
La posibilidad de una secuela permanece latente. Para Madison Pettis, la ilusión de volver a dar vida a Peyton continúa tan fuerte como al inicio.
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