La figura de la danza salvadoreña Mauricio Bonilla sufre un grave quebranto de salud

Mauricio Bonilla, reconocido por su pasión y entrega, marca una huella imborrable en la danza salvadoreña mientras enfrenta una dura batalla por su salud y comparte valiosas lecciones con nuevas generaciones

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La preocupación por la salud de Mauricio Bonilla sacude el entorno artístico de El Salvador. Una reciente hemorragia por várices esofágicas lo mantiene ingresado en el hospital y aunque este jueves fue sometido a una cirugía, todavía enfrenta un complicado proceso de recuperación.

El coreógrafo ya había enfrentado un episodio similar en 2020, durante la pandemia de Covid-19, lo que expuso la gravedad de su condición.

Su hermana, Teresita Bonilla, ha detallado que el hospital ha abordado integralmente las várices esofágicas, y ahora enfrentan un periodo largo de recuperación hasta que el bailarín regrese a los escenarios.

Las complicaciones se agravaron después de una reacción adversa a medicamentos administrados tras una extracción dental el 16 de febrero pasado.

El reconocido coreógrafo salvadoreño, Mauricio Bonilla, junto a su pareja, enciende el escenario con una impresionante rutina de baile. Su energía y pasión son evidentes en cada movimiento, cautivando al público presente.

La coexistencia de diabetes ha restringido aún más las opciones terapéuticas. La familia ha solicitado apoyo y solidaridad, habilitando canales de contacto para quienes deseen colaborar.

Su hermana sin embargo, asegura que, aunque lleva varios días sin ingerir alimentos sólidos, mantiene buen ánimo y enormes ganas de levantarse de la cama y volver a deleitar a millares con sus artísticos movimientos,

Su legado en la cultura salvadoreña

El impacto de Bonilla trasciende lo personal: su labor ha sido fundamental en la formación de nuevas generaciones de bailarines y en la consolidación de la danza como disciplina artística en El Salvador.

Más de cuarenta años de trayectoria lo posicionan como una figura clave en la historia cultural del país.

Con formación en Cuba, Londres y otros países, Mauricio Bonilla se ha convertido en un referente de la danza de El Salvador. (Foto cortesía redes sociales).
Con formación en Cuba, Londres y otros países, Mauricio Bonilla se ha convertido en un referente de la danza de El Salvador. (Foto cortesía redes sociales).

Recientemente, Bonilla participó en el programa Un café con Elmer Martínez de La Gaceta TV de Suchitoto, donde, jcompartió recuerdos y celebró una presentación con una exalumna.

Ballet Teatro Mauricio Bonilla y la transformación de la danza

La fundación del Ballet Teatro Mauricio Bonilla en los años ochenta, con figuras como Flor Alvergue, Alfredo Rivera y Carmen Sequeira, marcó un antes y un después en la escena dancística de El Salvador.

Con el apoyo de Alcira Alonso y colaboraciones internacionales, la compañía fusionó danza clásica, folclórica y teatro musical, aportando un enfoque novedoso para la época.

El bailarín y coreógrafo es reconocido en el mundo artístico y cultural por su humildad y carisma. (Foto cortesía redes sociales).
El bailarín y coreógrafo es reconocido en el mundo artístico y cultural por su humildad y carisma. (Foto cortesía redes sociales).

Bonilla reveló en distintas ocasiones que romper con los esquemas tradicionales resultó complejo: “Vivíamos realmente en un país un poco cuadrado de mentalidad”, afirmó, subrayando las carencias materiales y la creatividad necesaria para superarlas.

Formación internacional y visión pedagógica

El desarrollo artístico de Bonilla comenzó de forma autodidacta y se consolidó gracias a la formación formal en el ballet folclórico del Instituto Salvadoreño de Turismo.

Su contacto con la maestra argentina Alcira Alonso y su exposición a métodos internacionales —como el de la Royal Academy de Londres— profundizaron su disciplina.

A lo largo de su carrera, Bonilla se formó en Cuba, Francia y España, integrando métodos contemporáneos y ampliando su repertorio.

Mauricio Bonilla se ha mantenido bailando por más de 40 años y es reconocido en El Salvador y varios países de Latinoamérica. (Foto cortesía redes sociales).
Mauricio Bonilla se ha mantenido bailando por más de 40 años y es reconocido en El Salvador y varios países de Latinoamérica. (Foto cortesía redes sociales).

“He experimentado muchos métodos como el cubano, el Royal Academy y otros más en danza clásica... en danza contemporánea también he tenido la oportunidad de tomar clases con maestros en Cuba, en Francia, en España”, relató a medios locales, destacando la diversidad de su experiencia.

Juventud, técnica y desafíos actuales

En su faceta como formador, Bonilla ha advertido sobre el déficit de preparación técnica en la juventud interesada en la danza. S

u preocupación se centra en la proliferación de “pseudo bailarines... que no se preparan, que no reciben técnica”.

Una de las facetas más destacas del bailarín es la formación en danza, para las nuevas generaciones. (Foto cortesía redes sociales).
Una de las facetas más destacas del bailarín es la formación en danza, para las nuevas generaciones. (Foto cortesía redes sociales).

En varias entrevistas ha insistido en que los jóvenes deben buscar la guía de la experiencia: “Lo mejor que debería hacer la juventud es acercarse a la experiencia... hay muchos maestros que nos podemos prestar para ayudar”.

La vida y el legado de Mauricio Bonilla demuestran que la danza puede ser un motor de inclusión y resiliencia social. El reconocimiento a su carrera es también un llamado a fortalecer el acceso a la salud y a valorar a quienes, desde el arte, transforman la vida colectiva.