Presentación de uno de los profesores holograma (Tecnológico de Monterrey)
Presentación de uno de los profesores holograma (Tecnológico de Monterrey)

(Enviado especial – Monterrey) La profesora Violeta está al frente. Ocupa su clásico lugar de maestra. Aunque en realidad está a 200 metros, y podría estar mucho más lejos incluso: en su casa, en otra ciudad, en otro país. La profesora Violeta es en realidad un holograma y ella misma, desde un estudio televisivo, cuenta las ventajas: "Los alumnos sienten que están más cerca. Se trata de humanizar la experiencia y, a la vez, aprovecharse de la tecnología para llegar a más estudiantes".

La telepresencia es una de las innovaciones que ya se prueban en el Tecnológico de Monterrey, que para todos los mexicanos es simplemente "el Tec". El profesor como un ávatar ya se testeó en el curso de Física 1. Permitió reunir a alumnos alejados, que estudian en cinco de las 26 sedes que tiene la universidad en México.

La experiencia se presentó durante el quinto Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE), que tuvo lugar en Monterrey, en el edificio original del Tec. Un campus enorme en el que es fácil perderse entre los pasillos y numerosos edificios, aulas, bibliotecas, gimnasios y locales de comida.

El tema a tratar en el Congreso fue claro: ¿qué le depara al futuro de la educación superior? ¿Qué cambios se deben introducir para formar a los nuevos profesionales? Ante la atención de 3.400 participantes, procedentes de 21 países, las voces de los expertos coincidieron. La universidad tiene una cuenta pendiente: cambiar, renovarse, estar a tono de los nuevos tiempos. Mucho se habla, dicen, pero poco se revela en los hechos.

Salvador Alva, presidente del Tec, dio la conferencia inaugural (Tecnológico de Monterrey)
Salvador Alva, presidente del Tec, dio la conferencia inaugural (Tecnológico de Monterrey)

"Internet nos cambia todas las formas y nos da miedo. Los adultos fuimos educados en el modelo viejo y te da miedo el cambio. Los que nos están enseñando a cambiar el mundo son los chicos de entre 20 y 30 años. Las universidades van a ser entes abiertos. Las fronteras están desapareciendo y la colaboración se va a volver más importante. En educación va a suceder eso", le dijo a Infobae Salvador Alva, presidente del Instituto Tecnológico de Monterrey.

En una de las nueve conferencias magistrales que tuvieron lugar entre el lunes y miércoles, Sean Gallagher, director ejecutivo del Center for the Future of Higher Education & Talent Strategy de Northeastern University, brindó cifras sobre un fenómeno cada vez más instalado: el life long learning o aprendizaje para toda la vida. Dos tercios de los empleadores estadounidenses creen que necesitarán mecanismos de capacitación permanente para sus trabajadores.

Marina Gorbis, directora ejecutiva del Institute for the Future, ni siquiera se anima a precisar cuántos trabajos tendrán los nuevos empleados. "Lo que es seguro es que serán muchos. Incluso varios empleos part-time al mismo. El modelo de oficina de 9 a 17 va en vías de desaparición", piensa.

Marina Gorbis, directora ejecutiva del Institute for the Future
Marina Gorbis, directora ejecutiva del Institute for the Future

Gorbis proyecta un crecimiento de la educación informal. "Ya hay Instituciones que no lucen como universidades, pero que cada vez intervienen más en el flujo de la educación. Esa gran disrupción va a venir cuando la gente se dé cuenta de que no necesitás un título para trabajar en Google u otras empresas. Hoy en día el título sigue importando porque es una pequeña señal de que sabés algo. Pero una licenciatura o mejores calificaciones no van relacionadas con el éxito en el trabajo".

En ese contexto, las universidades buscan redefinirse y contribuir al modelo "Netflix": un estudiante que elige dentro de un catálogo amplio -con oferta cada vez más específica y especializada- y, de ese modo, va trazando su experiencia académica por su propia cuenta. La aparición de "credenciales alternativas" compiten con los títulos oficiales. Por ello, distintas casas de estudios ya apuestan a cursos abiertos en línea, conocidos como MOOCS, a micro maestrías y capacitaciones cortas.

Se habla de módulos de aprendizaje, de satisfacer la demanda del estudiante en tiempo real. Allí, aseguran, "la motivación intrínseca es mucho más alta". Es que uno sabe que va a aprender aquello va a aplicar en el corto plazo.

El quinto Congreso Internacional de Innovación Educaiva
El quinto Congreso Internacional de Innovación Educaiva

En esa línea, Alva coincide con que "el título universitario ya no es suficiente". Incluso plantea que lo que aprenden los estudiantes en los primeros años, una vez que se gradúan ya puede ser obsoleto. "Lo que no se vuelve obsoleto son las habilidades para aprender por uno mismo, para comunicar, para desarrollar pensamiento crítico. Hay que darlas habilidades para toda la vida. Al conocimiento hoy se accede por internet", insistió.

El presidente del Tec se animó a aventurar: "La empresa más valiosa del mundo no existe hoy. Integra los conocimientos de muchos talentos, a costos ridículamente bajos. Hoy un grupo pequeño maneja el conocimiento que el resto no tiene. Hace falta que un chico de 20 años nos traiga una idea para conectar esa plataforma. Eso va a cambiar la sociedad". Una plataforma al estilo Netflix, más grande de las que hoy existen.

La tecnología, pero no por sí misma

No dejan de ser experiencias aisladas, pero que vislumbran un futuro posible de la universidad. Además de Violeta, la profesora holograma, en el Tecnológico ya prueban con realidad virtual, realidad aumentada, experiencias 360 y asistentes virtuales. Hacen incursiones de un cuatrimestre y miden su impacto. Al asistente virtual lo llaman profesor Ato y ya está disponible para Física. El alumno recurre a Ato cuando tiene dudas sobre la materia. Le pide definiciones y al segundo encuentra una respuesta. Le pide un ejemplo y también se lo ofrece. Da autonomía, aseguran. A cualquier hora que se lo necesite responde y el contenido lo diseñan los mismos profesores de la materia.

José Escamilla, el director de innovaciones educativas, razonó: "A la tecnología la debemos ver como un habilitador. La tecnología no sustituye los procesos o lo que está detrás. Hay que tener mucho cuidado. No es la tecnología por la tecnología. Si no cambiamos los procesos pedagógicos, lo que estamos haciendo es automatizar lo mismo. Si el proceso es ineficiente, lo único que hacemos es acelerarlo. La tecnología va de la mano con el cambio del proceso de enseñanza-aprendizaje".

José Escamilla, director de innovaciones educativas de la universidad
José Escamilla, director de innovaciones educativas de la universidad

Una de las grandes promesas aún incumplidas de la tecnología es la de lograr el aprendizaje adaptativo. Romper con el paradigma del profesor que da el mismo contenido a todos los alumnos. "Cada persona que llega al sistema educativo tiene una vida distinta, tiene un bagaje cultural distinto, una familia con niveles educativos distintos y los tratamos a todos por igual", piensa Escamilla.

En el Tec ya se prueba. Los alumnos acreditan contenidos y pasan al siguiente nivel. A los que no lo logran se les brinda asistencia académica hasta que puedan superarlo. Así hasta abarcar todos los contenidos de la materia. "Está en pañales todavía. Aunque estamos maravillados con lo que podemos hacer con la inteligencia artificial, todavía no está en gran escala. Tiene que venir acompañado de políticas públicas y cambios radicales en cómo organizamos la cuestión escolar. Insistimos en tener al alumno en el nivel de estudios por el año en que nacieron, pero unos avanzan mejor en algunos temas y el resto en otros", dijo el funcionario académico.

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