“Street art” en Buenos Aires: el auge de los gigantescos murales que embellecen los edificios

En Villa del Parque y Monte Castro, el artista Alfredo Segatori realizó dos obras en construcciones que ultiman detalles para que los dueños se muden en breve

El Panda Pandemial, la obra que hizo el artista Segatori en el lateral de un edificio ubicado en Villa del Parque
El Panda Pandemial, la obra que hizo el artista Segatori en el lateral de un edificio ubicado en Villa del Parque

El street art (arte urbano) gana espacio entre los desarrolladores de los nuevos edificios que llegan a distintos barrios porteños, a semejanza de lo que está ocurriendo en otras grandes ciudades del mundo. Empieza a ser frecuente que quienes recorren a diario diferentes puntos de la ciudad de Buenos Aires tengan que detener la vista hacia los grandes murales ubicados en los laterales o contrafrentes de las construcciones. Observando así dibujos de animales o personajes simpáticos que ofrecen una visual agradable y vanguardista que fue realizada por expertos apoyados bajo estrictas medidas de seguridad y andamios reforzados.

Hace pocas horas, se estrenó en uno de los laterales del edificio ubicado en la Avenida Nazca 2725, en Villa del Parque, la obra “Panda Pandemial”, una figura amistosa que ocupa 286 m2 que muestra su buen humor e invita a soñar con volver poco a poco a la nueva normalidad. Fue realizada por el artista argentino récord Guinness Alfredo Segatori, quién con este mural ya acumula tres en su trayectoria en edificios desarrollados por la constructora Nocito, con varios inmuebles en distinto grado de ejecución.

A este concepto artístico se le sumó el mate, símbolo argentino por excelencia, que se hace presente en espacios de encuentro y representa una invitación a largas charlas y momentos para compartir cuando las condiciones sanitarias lo permitan y esta acción vuelva a estar presente en la vida de los porteños.

Ignacio Nocito, gerente comercial de la empresa constructora, explicó que “la idea siempre es la misma, darle un plus a la edificación. Un valor agregado a lo que hacemos para que la gente se sorprenda, para que le guste, se sienta bien en la zona, algo que trascienda y rompa un poquito el ritmo cotidiano. Le suma a la zona y a nosotros como empresa dentro de la comunidad”.

La obra se hizo en uno de los laterales del inmueble, en más de 30 metros de alto (arranca desde el segundo piso), con distintas pinturas de exterior que resisten la intemperie. Demoró unos 15 días aproximadamente, y en breve arrancará la labor del otro lado, pero aún no rebelaron que simpática figura podrá verse a simple vista cuando se pase cerca de la construcción.

En el plano edilicio, la mayoría de los departamentos distribuidos en 10 pisos ya se comercializaron y de las propiedades que quedan, por ejemplo un monoambiente de 54 m2, oscila en los USD 84.000, y un 4 ambientes, de 101,5 m2, en 195.000 dólares. “Y cuentan con amenities propios, se entregan con parrilla y laundry. En total son 67 unidades con balcones generosos”, agregó Nocito.

Mariposas protagonistas del mural en un proyecto de Villa Santa Rita, también a pasos de la avenida Nazca
Mariposas protagonistas del mural en un proyecto de Villa Santa Rita, también a pasos de la avenida Nazca

El trabajo anterior de Segatori fue “Mirando Miranda”, la jirafa de 40 metros que se asoma en el barrio de Monte Castro, sobre la calle Miranda 4765.

La jirafa protagonista excluyente del mural Mirando Miranda, en otro inmueble ubicado en Monte Castro
La jirafa protagonista excluyente del mural Mirando Miranda, en otro inmueble ubicado en Monte Castro

En 2014, había logrado el récord de pintar el mural más grande de la Argentina. Lo denominó “El Regreso de Quinquela” y lo hizo en una medianera de 100 metros de largo por 13 de alto en la calle Lavadero (continuación de la avenida Pedro de Mendoza), en el barrio de Barracas.

Pero su entusiasmo pudo más y este arriesgado exponente del Arte Urbano no conforme con eso, decidió ir por más. Entonces extendió su obra sobre la calle San Antonio, a metros del viejo Puente Pueyrredón.

SEGUIR LEYENDO: