Desde mediados de 2016, Atacyc informó que se perdieron más de un millón de cuentas de tarjetas regionales no bancarias
Desde mediados de 2016, Atacyc informó que se perdieron más de un millón de cuentas de tarjetas regionales no bancarias

Un informe presentado por la Cámara de Tarjetas de Crédito y Compra (ATACYC) presenado durante el 27º Congreso Internacional de Tarjetas de Crédito reveló que hoy en la Argentina hay un millón menos de plásticos que hace un año y que se perdieron más de un millón de cuentas de tarjetas regionales no bancarias activas desde mediados de 2016, “lo que grafica la tremenda crisis que atraviesa el sector”, dijo la entidad mediante un comunicado.

El director ejecutivo de Atacyc , César Bastien, expuso que los motivos de este fenómeno se explican por “sucesivas malas regulaciones realizadas desde el Estado, que van desde sobrecarga impositiva hasta exigencias operativas excesivas”.

Según el comunicado, las medidas que fueron adoptadas en detrimento de las actividad son las siguientes:

-En primer lugar la Ley regula la tasa de interés máxima sin tener en cuenta las verdaderas condiciones del mercado.

-En 2017, se forzó al sector a bajar artificialmente los aranceles a los niveles más bajos de la región, fuera del contexto macroeconómico e impositivo.

-El programa Ahora 12, que dispone una tasa bonificada desde el banco emisor para el comerciante, se convirtió en un plan a tasas inferiores a la inflación. Además, se amplió a la mayoría de los rubros y se extendió a todos los días de la semana.

"Ahora 12 se convirtió en un plan a tasas inferiores a la inflación", dijo la cámara

-Se redujo el plazo de pago a comercios a 10 días hábiles a los emisores financieros, provocando una pérdida por pagar al comercio antes de cobrar del usuario.

-Se aplica el impuesto a los débitos y créditos sobre el pago de liquidaciones a comercios, y no se aplica sobre otros medio de pago electrónicos.

-Las Tarjetas son el único medio de pago que administra más de 90 regímenes de recaudación en forma gratuita para el Estado.

"Cuando los incentivos son negativos, como lo son estas regulaciones distorsivas, y llevan a una empresa a perder dinero con su actividad, la reacción natural es a achicar el negocio, restringiendo la oferta de productos a los segmentos más rentables, y simultáneamente, a bajar la cantidad de beneficios que se prestan”, expresó Bastien.

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