El Gobierno argentino reglamentó la ley de la economía del conocimiento. (Getty)
El Gobierno argentino reglamentó la ley de la economía del conocimiento. (Getty)

Más allá de este escenario de alta incertidumbre en el proceso electoral, el futuro de la industria de la Economía del Conocimiento logró avanzar como política pública consensuada a través del Decreto 708/2019 el presidente de la Nación, Mauricio Macri, reglamentó la Ley Nº 27.506, creando el “Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento”.

En conjunto con el Plan Industria 4.0, el nuevo régimen representa un gran paso hacia la construcción de un modelo de país tecno-industrial exportador que, sin lugar a dudas, nos va a permitir posicionarnos frente al mundo como un nuevo polo tecnológico y de conocimiento, con un marco normativo que refuerza las capacidades y el talento que ya existe en Argentina.

La Economía del Conocimiento es clave por su gran potencial transformador: genera empleo de calidad y regulado, exportaciones, crecimiento e impulsa a todos los sectores productivos, impactando en la mejora de procesos, eficiencia, bajando costos y multiplicando la innovación para todos los sectores económicos, creando nuevos puestos de trabajo.

A su vez, representa la oportunidad de generar ecosistemas emprendedores regionales a través de estrategias de triple impacto impulsadas por el desarrollo productivo de la innovación, la calidad y el desarrollo sustentable.

El Plan Industria 4.0 representa un gran paso hacia la construcción de un modelo de país tecno-industrial exportador

Para continuar en este camino, es importante seguir pensando en medidas a largo plazo para Argentina, que generen un círculo virtuoso e incorporen tecnologías emergentes en la cadena de valor de los procesos productivos. De esta manera, se contribuirá a crear miles de puestos de trabajo, por lo cual será necesario seguir impulsando avances que repercutan en el beneficio del sector.

Los próximos pasos que serán clave para el éxito deben considerar como prioridades el impulsar cambios en los planes de educación, como enseñar programación desde niveles iniciales, incluir metodologías para aprender a innovar o rediseñar los contenidos para que converjan conocimientos de diversos campos.

Si estas medidas continúan, tenemos una gran oportunidad desde la industria del conocimiento para convertirnos en el segundo sector exportador del país. El “Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento” representa un avance enorme para el cumplimiento de este objetivo, y es un impulso para que el sector siga promoviendo este tipo de políticas.


SEGUÍ LEYENDO: