Enero cierra con fuertes subas de acciones locales, acumulación de reservas y desaceleración de la inflación

El Banco Central reiteró que están dadas las condiciones para continuar con la remonetización de la economía a través de la compra de dólares. El índice Merval medido en moneda dura se acerca a los máximos del año pasado

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La fase 4 del plan
La fase 4 del plan monetario superó las expectativas del Gobierno. REUTERS/Matias Baglietto

El escenario que deja el primer mes del año superó las expectativas de los inversores y del propio Gobierno. Todas las variables financieras jugaron muy a favor en un contexto internacional también positivo. Desde el segundo día hábil del año el Banco Central empezó a comprar dólares para acumular reservas y suma USD 1.100 millones en el mes, en lo que fue el inicio de la fase 4 del plan monetario.

El gran momento financiero en el arranque del 2026 se trasladó al mercado. En el caso de los bonos en dólares, el aumento de la demanda llevó a que el riesgo país finalmente perfore en los últimos días los 500 puntos básicos. Si no hay grandes sorpresas en el contexto internacional, todo indica que hay espacio para que los bonos continúen ganando terreno.

El próximo objetivo del Gobierno es llegar a los 400 puntos básicos. Hasta ese momento no habrá planes para salir a financiarse en los mercados internacionales. “No vamos a convalidar las tasas actuales, son demasiado altas todavía para los fundamentos que tiene la economía”, aseguran en el equipo económico.

Otro de los datos muy positivos que deja enero es que las compras de dólares del Central no repercutieron en el tipo de cambio, que termina bajando levemente en el mes. Esto significa que la demanda de divisas del sector privado se mantiene en niveles bajos, especialmente para atesoramiento.

La “cosecha” del BCRA en enero superó todas las expectativas y abre buenas perspectivas para lo que podría suceder sobre todo en el segundo trimestre. Se espera que con la liquidación de divisas provenientes de la cosecha gruesa haya mucho más espacio para seguir comprando.

El nuevo esquema de remonetización que puso en marcha el BCRA estima un piso de compras de USD 10.000 millones con la consiguiente emisión de pesos que no se esterilizan. Pero si las condiciones acompañan, especialmente en lo referido al flujo de divisas, podría llegarse a los 17.000 millones de dólares.

La expansión de los agregados monetarios no está teniendo impacto al menos por ahora en los precios. De hecho, la inflación apunta a una clara desaceleración en enero. El relevamiento de la consultora LCG para la cuarta semana del mes arrojó un incremento de 0,8% mensual en alimentos, contra 2,3% de diciembre. Por lo tanto parece un hecho que el índice de este mes debería dar sensiblemente por debajo del 2,8% de diciembre.

“El BCRA considera que están dadas las condiciones para priorizar el abastecimiento de la demanda de dinero a través de la compra de divisas durante el 2026, facilitando el objetivo de acumulación de reservas internacionales”, aseguró la entidad al divulgar ayer el Informe de Política Monetaria (IPOM).

Otro de los datos centrales es la fuerte suba de las acciones en enero, continuando con la tendencia alcista que arrancó a partir de la victoria del Gobierno en las elecciones legislativas. Algunos papeles incluso llegaron a máximos históricos como el caso de Vista Energy, que en las últimas horas tocó los USD 60 y acumula una suba de 20% en dólares en solo un mes.

Varios ADR de compañías argentinas tuvieron una suba destacada en la bolsa neoyorkina. Banco Macro subió casi 16%, Telecom 18% (sobre todo luego de la venta del 50% de Personal Pay a Macro), mientras que Corporación América acumula una suba del 14%. En el caso de YPF, la suba llega a 10% y el ADR quedó a punto de superar los USD 40. Los máximos de los últimos años los tocó en enero de 2025, cuando llegó a los 45 dólares.

El índice Merval medido en dólares (según la cotización del Contado con Liquidación) ya se ubica por encima de los 2.100 dólares. El máximo que había alcanzado en la actual gestión fue de 2.400 dólares hace un año. La turbulencia cambiaria y la incertidumbre política provocaron una abrupta baja, que fue recuperando de manera sostenida después de las elecciones de octubre.