Por qué el regreso de Ecuador a los mercados internacionales genera expectativa en Argentina tras la caída del riesgo país

El país sudamericano colocó USD 4.000 millones tras haber recibido ofertas por USD 18.000 millones, lo que despierta el entusiasmo del mercado por una eventual réplica para el caso argentino

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El retorno de Ecuador a
El retorno de Ecuador a los mercados internacionales despertó el entusiasmo entre los inversores por una posible réplica de Argentina.

La volatilidad de los mercados por las tensiones internacionales han hecho que los inversores busquen cobertura en destinos distintos a los del pasado. Cuando había amenaza de crisis, los inversores se refugiaban en el oro y bonos del Tesoro de Estados Unidos y se iban de los mercados emergentes. En esta oportunidad, los títulos estadounidenses le dejaron al oro la exclusividad de ser el refugio del mundo de los Bancos Centrales, que incrementaron sus reservas con el metal precioso, y de los inversores.

Los bonos norteamericanos se volvieron muy vulnerables y continuaron bajando de precio al punto que ayer elevaron su rendimiento a más de 4,23%. La gran liquidez por la venta de dólares de Japón y la caída del dólar en enero de 3% frente a las seis principales monedas del mundo, influyeron en las decisiones.

El exitoso retorno del lunes de Ecuador al mercado de capitales donde colocó bonos que vencen en 2034 y 2039 y recompró la deuda con vencimiento entre 2026 y 2030, mejoró la situación argentina. El riesgo país de Ecuador es de 420 puntos básicos. El lunes salió a tomar USD 4.000 millones y le ofrecieron 18.000 millones de dólares. Con la operación se sacó de encima alrededor de USD 800 millones anuales de vencimientos.

Los inversores del exterior creen que la Argentina pronto estará en condiciones de hacer algo similar. Por eso no extrañó que el EME, el índice que representa a los países emergentes ayer subiera casi 2% y el de Brasil, 3,6 por ciento.

La demanda de los bonos soberanos argentinos no solo fue local, hay fondos de inversión extranjeros que buscan instrumentos latinoamericanos y que están comprando importantes cantidades de bonos. Ayer subieron hasta 1% y lograron que el riesgo país rompa el piso de 500 puntos para colocarse en 494 unidades, algo que no lograba desde el 5 de junio de 2018.

Iván Cachanosky, economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso, dijo que “dado el contexto internacional -con la tasa de interés de la FED-, para que la Argentina pueda volver a los mercados internacionales y endeudarse a una tasa razonable, el riesgo país debería caer a los 400 puntos. Obviamente, si cae más, mejor; pero con 400 puntos ya podría volver a los mercados internacionales a una tasa razonable. Y no estamos lejos. Además, se viene la discusión en el Congreso de la reforma laboral; si esto avanza, va a presionar todavía más a la baja el riesgo país, lo cual sería espectacular”.

Al interés por los títulos argentinos ayudó la política de acumulación de reservas que hizo que en menos de un mes se compraran 1.049 millones de dólares. Hay cinco meses de paz por delante para seguir acumulando reservas: hasta junio no hay vencimientos importantes.

La compra de divisas libera pesos al mercado y está haciendo bajar las tasas. En Sailing Inversiones señalaron que “en una economía que se proyecta crecer entre 3% y 4% durante el año, la demanda de dinero debería expandirse de manera consistente para acompañar el mayor nivel de actividad. En ese contexto, la emisión de pesos asociada a la compra de divisas por parte del Banco Central no necesariamente implica un shock inflacionario per se, siempre y cuando esos pesos sean efectivamente absorbidos por una mayor demanda transaccional. La clave no es el flujo bruto de emisión, sino el balance entre oferta y demanda real de dinero. Desde esta óptica, el riesgo de que la emisión vinculada a la acumulación de reservas derive en una inflación superior a la que hoy descuentan los breakeven inflacionarios parece acotado”.

Para Mariano Ortiz Villafañe, chief economist de Aldazabal “en estos niveles, no vemos riesgos inflacionarios de la actual política de acumulación de reservas. El ritmo de compras de dólares del Central en lo que va de enero está en línea con el rango objetivo para 2026 anunciado en diciembre, cuando se lanzó el nuevo esquema. En un escenario conservador de crecimiento de la demanda de dinero, este ritmo de inyección de pesos no debería generar presiones inflacionarias, dado que otras fuentes potenciales de expansión monetaria ya no están presentes (financiamiento monetario del Tesoro, intereses de pasivos remunerados del BCRA)”.

Las emisiones de bonos corporativos y provinciales mantienen su ritmo y establecen referencias, ya que implican un riesgo país estimado entre 430 y 450 puntos básicos. Córdoba emitió ayer un bono por USD 800 millones a nueve años, con una tasa anual del 8,95%. Parte de los fondos se destinará a la recompra de deuda de corto plazo, siguiendo la estrategia aplicada previamente por Ecuador. El interés por el riesgo argentino quedó en evidencia al duplicar la demanda el monto finalmente adjudicado. El año pasado, los bonos emitidos por Córdoba pagaban tasas cercanas al 10%.

A la vez, el Banco Central siguió comprando dólares. En el Mercado Libre de Cambios (MLC), se operaron USD 348 millones y el dólar mayorista aumentó $4,50 a 1.442 pesos. El Central compró USD 32 millones y las reservas aumentaron USD 39 millones a 45.779 millones de dólares. Lo curioso es que el oro subió casi 2% y no se vio reflejado en la suba porque hubo pagos al exterior. Las 62 toneladas de oro del Banco Central representan alrededor de USD 10.000 millones y equivalen a 2 millones de onzas.

El metal precioso subió al cierre 2% y cerró en el récord de USD 5.208,70 por onza. En el after market anoche se encaminaba a otro récord y estaba 1,50% arriba.

Los dólares financieros estuvieron en baja. El MEP cerró a $1.464 (-0,3%) y el contado con liquidación (CCL) a $1.504 (-0,8%). El “blue” se mantuvo en 1.490 pesos.

Según la consultora F2 que dirige Andrés Reschini “la expansión de la base monetaria en enero (hasta el 22) se limita a las compras de divisas realizadas por la autoridad monetaria mientras que las compras del Tesoro fueron esterilizadas. En relación con esto, los depósitos del Gobierno en moneda extranjera en el BCRA mostraron otra caída el 23 de enero, que muy probablemente se trate de un vencimiento de intereses con organismos internacionales, quedando con un saldo de apenas USD 164 millones mientras se avecina el vencimiento de febrero por USD 825 millones con el FMI, por lo que seguramente veamos más operaciones entre BCRA y el Tesoro”.

F2 agregó que ayer “se fijó el tipo de cambio en $1.442,325 (circular A 3500) para cancelar la letra dollar linked que vence el viernes y aunque el Gobierno mediante conversión rolleó a febrero buena parte de ella, el volumen en futuros y en bonos dollar linked saltó y esto pudo haber generado algo de presión alcista en el tipo de cambio, que tampoco fue significativa. De todos modos, es probable que haya habido venta de letras por parte de BCRA, así como también hay rastros de su presencia en la curva de futuros”.

A la espera de la licitación de hoy, los bonos a tasa fija subieron y los rendimientos de la LECAP que vence a fin de febrero bajaron a 2,57 por ciento. La más atractiva es la de fin de abril que devenga 2,71% efectivo mensual.

Las acciones tuvieron otra rueda de alza. El S&P Merval de las acciones líderes aumentó 3,6% en pesos y 4,6% en dólares por la caída del CCL. Las alzas más sobresalientes fueron las de Cresud (+9,8%), Edenor (+6,6%) e IRSA (+6,5%).

En el after market de anoche reaccionaban las Bolsas de Nueva York. La subas más decidida era las del Nasdaq de las tecnológicas con 0,50%. Los índices bursátiles europeos estaban en verde y reflejan un mejor humor en los inversores resignados a que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés sin cambios por largo tiempo. El clima de inversión en bonos en la región va a seguir favoreciendo a los títulos argentinos. El resultado de la licitación de deuda del Tesoro es clave, porque si la oferta supera los $9,4 billones que vencen, el Tesoro podría quitar pesos del mercado.