Por qué bajaron los bonos y las acciones pese al préstamo por USD 3.000 millones y qué escenario prevé tras el pago de la deuda

La noticia del REPO con bancos internacionales no pudo revertir el clima negativo que dominó a la bolsa local. Algunos analistas anticipan un mayor flujo de dólares post vencimientos, mientras que otros expresan dudas por los pesos del Tesoro

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Influenciados por un clima externo
Influenciados por un clima externo negativo, los mercados locales operaron bajistas, pese al repo con bancos por USD 3.000 millones. RONALDO SCHEMIDT / AFP

Todo estaba preparado para vivir una rueda de euforia tras conocerse el otorgamiento del REPO por USD 3.000 millones. Como si la noticia no fuera suficiente, por delante se delineaba un panorama de inversores con excedentes de dólares listos para reinvertir. Pero una noticia interrumpió la visión promisoria. El incidente internacional por el bloqueo de naves de Estados Unidos a un petrolero ruso que estaba siendo escoltado por un submarino nuclear, puso en guardia a los agentes financieros, que buscaron la cobertura y dejaron de lado sus ideas de arriesgar.

En la Argentina la noticia se vivió con más intensidad que en otras partes por la sensibilidad del mercado. José Nápoli, de Nápoli Inversiones indicó que “los precios de la deuda y el equity (acciones) están en buenos valores. Después del conflicto de Venezuela, el sector que mejor soportó el embate, fue el bancario y no así las utilities (servicios públicos) y las petroleras”.

“Pero es clave considerar lo que sucederá a partir del viernes y del lunes cuando habrá un flujo interesante de cobranzas por la liberación de las cuentas CERA que representan USD 20 mil millones de la inocencia fiscal y los dólares por el pago de capital e intereses de la deuda que se liberarán al mercado. Nosotros, estimamos que como está el mercado entre 75 y 80% va a reinvertir en deuda soberana en obligaciones Negociables y, en menor medida, en acciones”, sumó.

Cabe recordar que el sector privado entre extranjeros y locales, cobrará alrededor de USD 3.500 millones tras el pago de los vencimientos del próximo viernes por más de USD 4.200 millones.

Otro dato que atentó contra el buen humor de los inversores fueron las declaraciones de Donald Trump sobre que controlará el aumento de las exportaciones de petróleo de Venezuela orientando esos dólares a compras a productos fabricados en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el presidente de EE.UU. ponía presión a las empresas de defensa pidiendo que fabriquen más rápido el armamento y que vigilen los costos. Las acciones de las empresas vinculadas a la defensa, obviamente cayeron.

El precio del petróleo también bajó, pero anoche en el after market se recuperaba. El Brent, que es de referencia para la Argentina, cotizaba a USD 60,39 y puede aliviar la baja de ayer de las acciones petroleras en la Bolsa de Buenos Aires, donde YPF perdió 6% y Pampa Energía más de 4%.

Por su parte, los dólares financieros atravesaron la turbulencia de las tasas y hubo presión vendedora que hizo que el MEP bajara 0,2% a $1.494 y el contado con liquidación (CCL) 0,4% a 1.533 pesos. El “blue” quedó sin cambios en 1.520 pesos.

En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron USD 438,5 millones y el Banco Central compró USD 9 millones, el 2% de lo operado cuando su meta es 5 por ciento. El dólar mayorista bajó $7,50 a 1.460 pesos.

El informe de la consultora F2 que dirige Andrés Reschini señaló que “el REM (la encuesta entre consultores económicos que hace el Banco Central) de diciembre elevó las expectativas de inflación a 2,3%, pero así y todo el mercado de bonos ya apunta a algo más. Las bandas proyectadas se hacen más abiertas y la curva pesos converge a esos valores hacia la última parte de 2026”.

F2 añadió que “los depósitos en dólares del sector privado siguen creciendo y rozaron los USD 37.000 millones el 2 de enero. Esto antes del pago de cupones del 9 por lo que puede que el Gobierno intente nuevamente financiarse con ellos. Pero por ahora el mercado pide avances en materia de reformas y tiene un ojo puesto en la capacidad de acumular reservas de manera sostenible”.

En tanto, en la licitación para postergar el vencimiento de los bonos dollar linked (ajustan por devaluación) que vencen el 16 de enero al último día del mes, se logró renovar el 64%. A la vez, el REPO trajo alivio porque confirma el pago de capital e intereses de la deuda que vence mañana, pero fue noticia por sus efectos.

Florencia Blanc de Aldazábal señaló que “dado que la operación fue realizada por el BCRA, resta saber cómo será el traspaso de los dólares hacia el Tesoro. Al 2 de enero, los depósitos en el BCRA ascendían a USD 1.689 millones incluyendo los USD 910 millones que se emitieron del BONAR 29N. El martes habrían ingresado cerca de USD 530 millones por la operación de la concesión de las represas hidroeléctricas del Comahue por lo que, en ausencia de ventas, los depósitos ascenderían a USD 2.219 millones. Una posibilidad es que el Tesoro le compre al Central las divisas restantes con sus depósitos en pesos en el mismo BCRA, que suman USD 2.805 millones”.

“Esto probablemente requerirá una posterior transferencia desde la cuenta del Tesoro en el Banco Nación, de cara a las próximas licitaciones de deuda en pesos. Este nuevo crédito de corto plazo incrementa las necesidades financieras para 2027. Luego del pago del viernes, quedarían vencimientos en moneda extranjera por USD 16.300 millones en lo que queda del año, que treparían a USD 33.900 millones en 2027 incluyendo Tesoro y BCRA. A pesar del esperable rollover (refinanciación) de organismos internacionales y de la declarada intención oficial de evitar tomar deuda en el exterior, creemos que el volumen de vencimientos luce demasiado alto como para ser refinanciado localmente”, sumó la analista.

El tema que preocupa al mercado es el destino de los pesos, porque el Tesoro, para adquirir los dólares del REPO, deberá utilizar parte de su saldo en la cuenta corriente del Banco Central donde tiene depositados $3,4 billones y $15,3 billones en distintas entidades.

Si utiliza una parte de los pesos de los bancos privados, algo improbable, alentaría una fuerte suba de tasas y si se queda con escaso saldo en el Central, estará obligado a conseguir una renovación de 100% de su deuda en moneda local en las próximas licitaciones. Esta vulnerabilidad lo obligaría a pagar tasas más altas por los bonos a tasa fija, que son los que más demandan los inversores.

Una situación así afectaría al consumo y la suba de tasas en momentos en que es comprador de dólares para acumular reservas forma un combo volátil.

Ayer, por caso, las tasas tuvieron una volatilidad inusual que afectó a los mercados de riesgo. Las cauciones llegaron a 50% anual, provocando tensiones en los que tomaron “caucho”, como se las llama en la jerga. La presión que generó sobre las LECAP fue evidente. Subieron los precios y los rendimientos en el corto plazo se ubicaron entre 2,4 y 2,6% efectivo mensual.

Sobre el final de la rueda la caución bajó a 20% anual, para alivio de los que están apalancados. En tanto, los bonos soberanos quedaron atrapados en la trampa de la crisis internacional y tuvieron bajas de hasta 0,60% que hicieron subir el riesgo país en 13 unidades (+2,3%) a 575 puntos básicos.

En la Bolsa, el S&P Merval de las acciones líderes perdió 3,2% en pesos y 3,2% en dólares. Los bancos fueron los menos castigados con bajas de 0,1% en VALO; 0,8% en Macro y 1,5% en Galicia.

Anoche, el petróleo amagaba una ligera recuperación de precios, el oro bajaba 0,10% y los tres principales índices de las Bolsas de Nueva York estaban planos con leves verdes. El mensaje de los mercados antes de la apertura es que hay más calma en los inversores.