Las inversiones que recomiendan los traders para este año y sus expectativas para la economía en 2026

El mercado financiero inicia el año marcado por la expectativa de un regreso al crédito internacional y el impacto de nuevas reglas cambiarias. Los analistas coinciden en que la acumulación de reservas y la estabilidad serán claves para el desempeño de la economía argentina y la evolución de las inversiones

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Los traders prevén que 2026
Los traders prevén que 2026 será un año de posicionamiento gradual en el sector bancario argentino, con foco en la estabilidad monetaria y la normalización del sistema financiero (Reuters)

Comienza la primera rueda de 2026 con modificaciones en las reglas cambiarias que fueron descontadas en las últimas ruedas, con presión sobre el dólar mayorista y subas en los futuros de fin de enero, que alcanzaron los $1.505 (+1,3%) y terminaron con una tasa implícita de 36% anual. Febrero cerró a $1.537 y una tasa de 32%. El resto de los fines de mes operó con una tasa implícita de 30% anual.

La inflación estimada para todo 2025 es de 32%. La suba del dólar “blue” en el año fue de 24% y la del MEP, 27%. Los plazos fijos más modestos, los bonos en pesos a tasa fija, le ganaron a la divisa con amplitud y por pocos puntos a la inflación. Los más ganadores fueron los tenedores de bonos CER desde principios de año, que superaron a la inflación por más de 10 puntos. Al año que terminó se lo podría calificar como el de la gran derrota de los dólares libres, ya que el oficial, con cepo, registró una suba de 45%. Empezó el año en $1.003 y terminó a $1.455. Los que apostaron a los bonos dollar linked (títulos en pesos que ajustan por el cambio oficial) hicieron la gran diferencia y fueron los grandes ganadores del año.

Para 2026, con el pago casi asegurado de los vencimientos de la deuda del viernes próximo, el desafío será volver al mercado de crédito internacional para hacer frente a los pagos que quedan por delante. La condición necesaria pero no suficiente, es la acumulación de reservas. Conviene recordar que 2025 evitó una crisis cambiaria y, probablemente, una derrota en las elecciones de medio término, gracias a la asistencia contundente del Tesoro de Estados Unidos.

La pregunta es: ¿en qué invertir en 2026? Algunos traders respondieron.

Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, opinó que “de cara a 2026, vemos un escenario constructivo para las acciones del sector bancario, aunque no exento de volatilidad. Tras un 2025 complejo, marcado por la transición macro y la incertidumbre política, el sector quedó con valuaciones exigidas y un bajo nivel de expectativas incorporadas en precios. En ese contexto, todo avance sostenido en términos de estabilidad monetaria y normalización del sistema financiero puede actuar como un catalizador relevante para los bancos”.

Maquieyra agrega que “la velocidad y consistencia de la mejora dependerán de que el proceso de estabilización macro se consolide y de que no reaparezcan episodios de estrés que vuelvan a afectar la confianza. Bajo ese marco, 2026 puede ser un año de posicionamiento gradual para el sector bancario, más vinculado a fundamentos que a trade táctico, y especialmente atractivo para perfiles con horizonte de mediano/largo plazo”.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal, advirtió que “en cuanto al desarrollo del mercado local de capitales, es un objetivo de larga data de varios gobiernos. Aunque por sí sola no es suficiente, la estabilización macro es un ingrediente fundamental que hasta ahora estuvo faltando. Sin embargo, no debería forzarse el rol del mercado local como fuente de financiamiento para el Gobierno, ya que atentaría contra su función de dinamizador de la actividad económica, al competir por recursos con el financiamiento al sector privado”.

Florencia Blanc, economista senior de Aldazabal, cree que “si bien ya se materializaron varios de los drivers que identificábamos para la curva en dólares como la modificación del régimen monetario y la aprobación del Presupuesto 2026, aún vemos espacio para una compresión adicional que estaría impulsada por eventuales nuevas victorias legislativas del oficialismo, la confirmación del repo con bancos internacionales mencionada por el Gobierno y avances en el frente de acumulación de reservas internacionales. En este contexto, consideramos que el tramo largo de la curva en dólares es el mejor posicionado para capturar el movimiento, en particular los bonos con vencimiento en 2035 y 2041”.

Bonos CER y dollar linked
Bonos CER y dollar linked sobresalieron en 2025 entre las inversiones recomendadas, superando la inflación y al dólar oficial en rendimiento (Reuters)

Blanc agrega que “en cuanto a la curva en pesos, si bien la reciente corrección de tasas responde mayormente a factores estacionales, no esperamos una compresión significativa de las tasas nominales en el corto plazo, dado que vemos que la nueva configuración del régimen monetario exigirá tasas reales positivas. En este sentido, en el tramo corto de la curva identificamos valor en el bono dual con vencimiento en marzo de 2026, mientras que vemos una oportunidad para alargar duration en instrumentos a tasa fija, particularmente aquellos con vencimiento en abril y mayo de 2027”.

Inversiones Pergamino, que recomienda el Bonar 2030, señala que “2026 puede marcar un punto de inflexión para la economía argentina. Si 2024 y 2025 fueron años de estabilización, corrección de desequilibrios y reconstrucción de credibilidad, 2026 aparece como el año en el que el programa económico del gobierno de Javier Milei empieza a reflejarse con mayor claridad en la economía real, la inversión y los flujos de capital”.

La inversora destaca que el primer boom comercial será el automotriz. A diferencia de energía o minería, es un sector con capacidad instalada disponible, plantas operativas y cadenas productivas listas para escalar rápidamente. La recuperación del ciclo en Brasil, el comercio intra-Mercosur, un tipo de cambio sin atraso, la normalización de importaciones de autopartes y una inflación en descenso configuran un escenario ideal para un salto exportador temprano. A esto se suma un fuerte efecto arrastre sobre PYME, empleo y logística.

El informe resalta a la energía y la minería como estabilizadores de divisas y ve que el RIGI empezará a mostrar resultados concretos. Proyectos aprobados en 2024–2025 entrarían en fases de ejecución y producción, reforzando una señal clave: Argentina vuelve a ofrecer previsibilidad para inversiones de largo plazo.

Por último, indica que la recalificación de la Argentina a mercado emergente aparece como un objetivo más realista para 2027, una vez consolidados la salida plena del cepo, la estabilidad macro sostenida, el acceso regular al financiamiento internacional y la profundización del mercado de capitales.

Para la consultora F2 que dirige Andrés Reschini, “en 2026 el Gobierno vuelve a poner entre sus prioridades la recompra de reservas sin descuidar la inflación enfrentando el desafío de no contar con el ancla nominal que le proporcionaba el esquema de bandas al +/-1%. Por eso apuesta fuerte al ingreso de divisas que se encuentran fuera del sistema y encara, con una mejor posición parlamentaria, reformas en el plano laboral e impositivo. Fortalecer la demanda de pesos es clave para que la estrategia de acumular reservas sea exitosa y al mismo tiempo continuar desarmando el andamiaje de restricciones cambiarias”.

Hoy, con algunas manos grandes ausentes por vacaciones, se observa un mercado más distendido porque los inversores realizaron sus apuestas en las ruedas previas. Por ahora, esperarán las novedades de la semana cuando se anuncie el préstamo de los bancos para sumar alrededor de USD 1.500 millones que faltan para cancelar los vencimientos del viernes próximo. Ese dinero debería depositarse el miércoles para los tenedores de bonos en el exterior, que suman USD 2.080 millones.