
Con vaivenes, el ritmo de liquidación del agro tras el anuncio de baja temporal de retenciones todavía se mantiene muy por debajo del que tenía el sector antes de que el Gobierno concrete esa medida. Desde el recorte de alícuotas, el campo aportó unos USD 1.700 millones a las reservas del Banco Central, dos tercios explicados por soja y sus derivados.
El ritmo de ventas al exterior luego de la baja de derechos de exportación hasta mitad de año parece no encontrar todavía una velocidad considerable en el sector, desde las ventas de granos de los productores a las empresas exportadoras hasta la liquidación propiamente dicha.
Según el consultor y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios Javier Preciado Patiño, “faltando una semana y pico para terminar febrero (la liquidación) estaría dentro de lo esperable”. “No se ve que haya habido un boom de registraciones o una aceleración muy fuerte, parece que está dentro del flujo normal para esta época del año y para estas perspectivas de cosecha”, indicó.
La baja de retenciones -la soja pasó de pagar 33 al 26%; sus derivados del 31 al 24,5%; el trigo, maíz, sorgo y cebada, de 12 a 9,5%; y el girasol de 7 a 5,5%- no actuó aún como un acelerador de ventas. Fuentes del sector especulan con que si bien el anuncio fue bien recibido entre los productores, que son los beneficiarios en concreto del recorte de alícuotas, el incentivo no es suficiente para cambiar la perspectiva de ventas de granos ya planificada.
La defensa de la medida, que será temporal hasta el último día de junio, fue uno de los temas de conversación hace dos semanas entre el ministro de Economía Luis Caputo y los dirigentes de la Mesa de Enlace agropecuaria, que llevaron como principal señalamiento que los productores buscan que la medida sea permanente.
Respecto al ritmo de liquidación, un informe financiero de este jueves pasó en limpio: “La liquidación del sector pasó de promediar USD 117 millones la semana previa a la implementación a USD 58 millones en los últimos cinco días”, observó Portfolio Personal Inversiones. “En la práctica observamos que esta política no terminó de traccionar la liquidación de los exportadores. Una de las principales razones es la reducción del plazo de liquidación de 365 días a solo 15 días. Esta medida evita que los exportadores liquiden por anticipado la cosecha gruesa”, consideró PPI.
Esa es precisamente uno de los aspectos que en el sector fue mirado de reojo. Los exportadores deben liquidar en el mercado oficial de cambios el 95% de las divisas obtenidas en un plazo máximo de 15 días hábiles para acceder a la baja impositiva.
Para poder cumplir con ese límite de tiempo tan corto se abren tres opciones para las exportadoras. Para las grandes, con casas matrices en el exterior, existe la posibilidad de solicitar anticipos de pago por esas exportaciones para disponer de los dólares de manera rápida y liquidarlos en el MLC antes de esos 15 días hábiles. Una segunda vía, que también cuenta para las exportadoras nacionales, es tomar créditos como prefinanciación de exportaciones en el sistema financiero local. La tercera es que ese tipo de préstamos sean tomados ante bancos del exterior. En todo los casos implicaría un costo financiero y un aumento del endeudamiento para esas firmas.
En la Mesa de Enlace aseguran que el número de costo fiscal de la medida sería, según el propio equipo económico, de USD 1.000 millones, superior al que había dejado trascender el Gobierno cuando se anunció la medida, y que era de USD 800 millones.

Los dirigentes del agro solicitaron que el Gobierno extienda la baja de retenciones de manera permanente y que sea también el equipo económico el que explique a los productores las medidas sectoriales y sus fundamentos. También solicitaron que el Poder Ejecutivo invierta en infraestructura para mejorar la competitividad del sector y hasta estuvo sobre la mesa un esquema de segmentación de retenciones según el nivel de ventas, propuesto por Federación Agraria.
Un documento presentado por el Consejo Agroindustrial Argentino en la última semana, tras un encuentro con funcionarios del Gobierno, expuso que la reducción de retenciones tendría un impacto significativo en las exportaciones, incentivando la comercialización de los stocks, especialmente en el primer semestre del año.
Según el informe, la medida permitiría alcanzar exportaciones por 98,1 millones de toneladas, lo que representaría un crecimiento interanual del 11%. En términos de valor, las exportaciones agroindustriales podrían llegar a USD 47.954 millones, un incremento de USD 1.738 millones respecto a la estimación anterior a la implementación de la medida.
Asimismo, el Consejo solicitó que la reducción de retenciones se prolongue más allá de junio, como fue planteado en un principio. Consideran que esto enviaría una señal de confianza clave para el sector, mejorando las condiciones de planificación productiva y la adopción de tecnologías. Según sus estimaciones, la medida permitiría incrementar la producción entre 4 y 7 millones de toneladas adicionales, fortaleciendo tanto la producción como el procesamiento interno. Como consecuencia, las exportaciones podrían aumentar entre USD 1.500 y 2.400 millones, según concluyó el informe.
Últimas Noticias
Cuánto hay que ganar para ser de clase media en CABA
El Idecba actualizó los ingresos mínimos para cada estrato social en la Ciudad. Una familia necesita más de $1.396.660 al mes para no ser considerada pobre y superar los $767.413 para quedar por encima del umbral de indigencia

Crisis en la industria: un grupo británico cerró su fábrica en San Luis y despidió a todos sus empleados
La planta, ubicada en la localidad de Juana Koslay, fabricaba la piedra laja para la construcción. La empresa pertenecía a un holding con presencia en más de 20 países y atravesaba un largo conflicto laboral

El salario pretendido por los argentinos volvió a caer en enero: cuánto piden por cada puesto
Se trata del segundo mes consecutivo en negativo. Cuáles fueron los sectores con mayores y menores pretensiones

Aumento de la morosidad: 1 de cada 4 personas endeudadas tiene problemas para cancelar su crédito
La situación crediticia de las familias se vuelve cada vez más compleja y la expansión del crédito empieza a mostrar límites

Crece la preocupación en la industria automotriz por la pérdida de competitividad y la avanzada china en Brasil y Argentina
A los problemas de competitividad local se suma el desembarco de marcas chinas en Brasil, que podrán exportar autos a Argentina sin arancel y sin limitación de unidades. Incluso, podrían instalarse en el país para hacer el negocio en ambos sentidos




