Pese a los precios insólitos de los bonos en dólares muchos inversores no quieren saber nada con el riesgo argentino

Dos grandes fondos se retiraron por completo del mercado y siguen aplastando los precios.

FILE PHOTO: Argentine one hundred peso bills sit underneath United States one hundred dollar bill in this picture illustration taken September 3, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian/Illustration/File Photo
FILE PHOTO: Argentine one hundred peso bills sit underneath United States one hundred dollar bill in this picture illustration taken September 3, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian/Illustration/File Photo

Si fuera una fotografía no podría ser mejor. El Banco Central compró USD 583 millones en la plaza mayorista, las reservas aumentaron USD 332 millones y el riesgo país se desplomó 2%. Pero la economía no es una foto. El movimiento es constante. La compra récord de dólares que hizo el Banco Central fue porque no permitió que los importadores compren dólares.

Las empresas se cubrieron de esta situación y están reteniendo sus productos importados porque su stock se valoriza al ritmo que suben los dólares financieros empujados por el cepo que se impuso en la plaza mayorista de dólares.

Los precios locales comenzaron a aumentar porque nadie sabe cuál va a ser el valor de reposición, pero tienen en claro que en los próximos tiempos la inflación será más alta mes a mes.

Las empresas se cubrieron y fueron grandes demandantes de bonos corporativos -no quieren bonos con riesgo del Tesoro- dollar linked, -ajustan por la suba del dólar mayorista-. El temor a una devaluación es creciente. No está en los planes del gobierno devaluar, pero sí está en la inercia de la economía.

El rebote de los bonos de la deuda fue formidable, pero se pareció al rebote del gato muerto. Las circunstancias que rodearon la volatilidad de bonos que llegaron a valer menos de USD 20 está en que los dos fondos extranjeros vendieron todo su stock. Uno de los ellos lo hizo más abruptamente porque recibió la orden de eliminar todo lo que sea riesgo argentino.

Hay bonos como el AL30 y el GD30, utilizados para operar dólares financieros, que subieron hasta casi 6%. Estos bonos pagan intereses el 9 de julio próximo. Son cifras irrisorias porque la tasa es de 0,25% semestral. Pero no son pocos los que piensan que si compran un bono a estos precios hasta el fin del mandato de Alberto Fernández tienen en su haber USD 2 por un bono que pagaron USD 20. Es decir, ganaron 10% en dólares y el riesgo de default comienza en 2024 cuando hay que comenzar a devolver el capital. Con un Gobierno que genere confianza en ese momento, la compra de estos bonos puede ser ventajosa.

Cuando se mira la pantalla, el monto de negocios en los bonos fue bajo, salvo en los AL30 y GD30 que se utilizan para comprar y vender dólares financieros. La suba de estos bonos hizo que el MEP aumentara $2,60 (+1,1%) a $245,67 y el contado con liquidación, $1,03 (+0,4%) a $251,03. El “blue” se mantuvo en $239 y el dólar mayorista aumentó 18 centavos a $125,05.

Tras la fuerte compra de USD 583 millones que hizo el Banco Central, las reservas aumentaron 332 millones a 42.471 millones. De lo adquirido, USD 150 millones los dedicó a pagar importaciones de energía.

Los empresarios que tienen aprobadas desde hace días las compras de dólares no tuvieron acceso al mercado y sospechan que quedarán con sus papeles en el mano largo rato porque escucharon que hasta septiembre el Banco Central seguirá este método. Por eso se incrementó la demanda de dólares financieros y los mayores precios se están trasladando a las góndolas de los supermercados y a los comercios ante la incertidumbre que genera.

Según la reglamentación del Central, si una empresa compra dólares MEP o contado con liquidación pierde el acceso al Mercado Único Libre de Cambios (MULC) por 90 días. O sea, por tres meses no puede comprar dólares al precio oficial. De que vale esperar 90 días si en ese lapso, aún respetando las reglas del juego, no se van a hacer de los dólares que necesitan para abastecerse al precio oficial.

Por otra parte, la suba de los bonos con ley extranjera que llegó a 4,21% como fue el caso del Global 2038, hizo que el riesgo país caiga 49 unidades (-2%) a 2.459 puntos básicos.

La Bolsa con negocios por $1.019 millones tuvo una rueda estable. El S&P Merval, el índice de las acciones líderes, subió 0,07% en pesos.

Los ADR’s -certificados de tenencias de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- tuvieron una rueda negativa.

El Banco Central, en tanto, tuvo que salir a comprar bonos CER de corto plazo para mantener el precio. Estas intervenciones que hicieron que estos títulos que vencen en 2023 suban 0,15%, agregan combustible a la inflación por los pesos que lanza al mercado la autoridad monetaria. A estos pesos hay que sumarles los que colocó para comprar en tres días USD 983 millones. Hay un combo inflacionario que se está gestando por el ansia del Central de recomponer el nivel de reservas.

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