Soy Rada enfrentó las críticas de Mario Pergolini por las ausencias al programa: “Le pido disculpas”

Luego de un nuevo reproche al aire del conductor, el actor explicó los motivos por los que no estará en pantalla y dejó en claro sus prioridades

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El conductor ironizó sobre las ausencias del actor por sus funciones en teatro

La escena se repite con una regularidad que ya tiene su propia dinámica, siempre en el límite de la ficción y la realidad en la rutina de Otro día perdido. Soy Rada anuncia que va a faltar un programa, Mario Pergolini le pasa la factura, a y el público del estudio elige de qué lado quedarse. Esta vez, el detonante fue el inminente estreno de Charlie y la Fábrica de Chocolate, que protagonizará el actor y que proyecta una nutrida agenda de funciones, sobre todo en las vacaciones de invierno.

“¿Y cómo vas a hacer cuando tengas tres funciones?”, le preguntó Pergolini al aire. La respuesta de Rada fue tan directa como desafiante: “Yo te avisé, ¿te acordás?”. Mario no recordaba —o eligió no recordar— ningún aviso. Y cuando Rada insistió en que sí lo había hecho, el conductor remató: “¿Y qué me importa? Contame a mí lo que me tenés que avisar”.

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El intercambio siguió con Rada intentando minimizar el impacto: “Hay unos días, señor Mario, que no voy a venir a trabajar. Pero muy poquitos”. Pergolini preguntó cuánto tiempo. “Una semana”, admitió Rada. Fue entonces cuando el conductor sacó a relucir el historial: “La otra vez nos encajó un pibito”, en referencia a un reemplazo anterior que Rada había enviado cuando tampoco pudo presentarse. Rada no negó el episodio, sino que lo encuadró bajo la misma lógica: un compromiso previo que el programa debía absorber.

El actor se refirió a los reiterados cruces que tuvo con el conductor (Video: Intrusos. América)

“Es esto como que yo tengo una enfermedad preexistente”, argumentó. “Yo ya venía con Wonka acá”. Pergolini escuchó, procesó y lanzó su propio contrapunto: “Yo generalmente no falté, levanté los programas”. Rada respondió sin inmutarse: “Bueno, está bien, pero usted es el que conduce”. El estudio estalló en risas y Pergolini también, aunque con ese gesto de quien no termina de entender al público que tiene enfrente: “Qué jodidos son todos ustedes, son rarísimos. Se ríen de lo que no hay que reírse”.

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Lejos de las cámaras del programa, Rada habló con Intrusos (América) y el tono cambió. Sin la presión del intercambio en vivo, reconoció abiertamente el esfuerzo que sus ausencias generan en el equipo. “Todos se levantan más temprano para mí. Les pido mil disculpas, les agradezco mucho y eso lo hago todos los días que entro”.

El agradecimiento incluyó a los guionistas, que deben reorganizar el libreto cada vez que Rada no está, y al propio Pergolini, que modificó los horarios de grabación para acomodar su agenda teatral. “Me honra mucho que Mario cambie el horario de grabación y que me permita estos días no venir”, señaló.

Cruce entre Mario Pergolini y Soy Rada por su ausencia

Pero Rada también fue claro sobre la jerarquía que ordena sus prioridades. La televisión, las redes sociales, la exposición pública: todo responde a un único objetivo. “Todo lo que yo hago alrededor del teatro es para que la gente venga a verme al teatro”, afirmó. “Me inmolé en las redes sociales gritando como un loco. Todo era para que alguno diga: ‘A ver este chabón en las redes qué hace en el teatro’”.

La razón de fondo, según sus propias palabras, es un espacio de gratitud a las tablas y al arte en vivo y en directo. “Lo que hago en el teatro es lo único en lo que me siento que digo: ‘Esto es lo que sé hacer y dejo el alma’”, sostuvo. Y aclaró que en Otro día perdido también deja el alma, pero que el orden de las cosas estaba definido antes de que el programa existiera. “Que yo iba a ser Willy Wonka lo sabía antes de que exista Otro día perdido, remarcó. Y agregó que tanto Pergolini como el resto del equipo estaban al tanto desde el inicio.

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