
Las idas y vueltas en el Gobierno por la suba del piso del Impuesto a las Ganancias, en medio de una inflación sin freno y el apuro por cerrar las revisiones de mitad de año con el FMI, parece no tener fin.
Luego de que Sergio Massa enviara hoy una segunda carta al ministro de Economía Martín Guzmán para que eleve el piso desde el que se paga el impuesto a las Ganancias y que la medida se implemente antes del pago del medio aguinaldo el mes próximo, siguieron las dudas y versiones cruzadas. La coordinación de la comunicación parece seguir siendo un tema para el Gobierno, y las internas lejos están de ayudar a clarificar y unificar mensajes.
Primero, la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, aseguró hoy en conferencia de prensa que “el aumento del piso de Ganancias va a suceder en algún momento”. Así, sin detalles. Casi como si fuese un tema menor, y como si el jefe de Diputados e integrante de la colisión no hubiese enviado su segunda misiva con exigencias.
Luego, como destacó este medio, la Casa Rosada aclaró que no subiría el piso de Ganancias antes del pago del aguinaldo.
Minutos después, Massa volvió a hablar. En un acto en General Las Heras, junto al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, dijo: “Si los trabajadores recuperan el ingreso en las paritarias y después el Estado se lo quita con impuesto, es un sinsentido que les demos mejores ingresos a los trabajadores con las paritarias”.
“El desafío es que el Estado haga un esfuerzo a la par del trabajador y del empresario que paga esos salarios para que todos podamos reconstruir esos 20 puntos de poder adquisitivo que perdieron los trabajadores entre 2015 y 2019″, agregó.
En Economía, en tanto, se mantenían en su postura de las últimas semanas. “Como dijo el ministro, el tope se va a actualizar apenas estén revisadas las proyecciones de la evolución de salarios. Estamos en eso”, afirmaban. “¿Cuán pronto será?”, consultó Infobae. “Cuando esté la revisión. Se actualiza teniendo en cuenta proyecciones que estarán en el Presupuesto”, fue la respuesta. Mientras tanto, las palabras de líder del Frente Renovador repiqueteaban en las pantallas de los televisores del quinto piso del Palacio de Hacienda.

A media tarde, por fin, desde la oficina de Guzmán, reconocieron que, pase lo que pase y más allá de las fechas, la suba incluirá el aguinaldo. Lo hicieron de esta manera: “El proyecto de decreto que se está impulsando para actualizar el tope a partir del que se tributa el impuesto a las ganancias de las personas humanas comprende la actualización de la deducción especial en los dos tramos previstos en la ley original de acuerdo a las proyecciones actualizadas de salarios y, además, la exención de la primera y segunda cuota del sueldo anual complementario, para ese universo de contribuyentes, dado que la medida entrará en vigencia en el mes de junio”.
Y aclararon desde Economía: “Es decir, además de la exención en el sueldo anual complementario también se amplía el límite para que los trabajadores en relación de dependencia beneficiados no tributen el impuesto a las ganancias”.
Se podría haber dicho lo mismo luego de la primera carta de Massa. “Es una obviedad que va a subir el mínimo”, aseguró entonces Guzmán a Télam sin hablar de fechas. El ministro no demora porque sí: necesita cerrar revisión del FMI y enviar las modificaciones de mitad de año del Presupuesto, que saldrá por decreto dado el rechazo del Congreso.
Con esas cifras –también actualizará su proyección de la inflación y el dólar para el año, entre otros números vitales para golpeada la economía local– podrá calcular el nuevo piso con el que los argentinos pagarán Ganancias. Un dato que, ahora confirman desde Economía, dejará afuera al aguinaldo.
No subir el piso, en un contexto inflacionario como el actual, hace que cada mes se sume 50.000 personas a este impuesto, según detalló esta mañana Infobae. Fueron, según Economía y la AFIP 740.000 los asalariados alcanzados en febrero por el tributo, 790.000 en marzo y a 850.000 en abril. El costo fiscal de la suba que propone Massa rondaría los $3.500 millones mensuales (contra los $278.000 millones que se recaudan por mes por Ganancias).
Lo paga la inflación, según Massa. Según escribió el titular dela Cámara Baja en su nota de hoy, no habría pérdidas para las arcas tributarias, ya que el presupuesto de este año se armó sobre un cálculo de inflación del 33% y rondará el 80 por ciento según cálculos de economistas privados.
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