
A raíz del crecimiento sostenido del dinero electrónico, con la expansión de las billeteras digitales, ¿qué necesita más la Argentina en este momento para facilitar las transacciones: sacar billetes de mayor denominación -no sólo de $5.000, sino incluso de $10.000 (que aún estaría por debajo de USD 100 al cambio oficial)- o quitarle ceros a la moneda?
La diputada nacional Ana Carla Carrizo, de Evolución Radical, volvió a presentar el último 18 de marzo un proyecto de ley para que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) emita billetes de $5.000. La primera presentación fue en mayo del 2020.
Según explicó a Infobae la autora del proyecto, la iniciativa tiene un doble objetivo. El primero es económico: “Reducir los costos de emisión en Argentina. El billete de mayor denominación, que es el de $1.000, se desvalorizó enormemente desde su primera emisión a fines de 2017. Con una inflación acumulada de más de 420%, hoy se necesitan cinco billetes para adquirir lo mismo que comprábamos con uno en 2017″.
Y agregó: “La segunda razón es política. Cada vez que se decide emitir un nuevo billete comienza un debate en la Argentina sobre las figuras, que genera una nueva grieta. Queremos cambiar esa práctica desde el Congreso y por eso elegimos las figuras de Cecilia Grierson y Bernardo Houssay para tomar lo que nos identifica del pasado, y reivindicar lo mejor del presente, la ciencia y la paridad en democracia”.
A su vez, diputados de Juntos por el Cambio presentaron en febrero un proyecto para emitir billetes de $2.000, $5.000 y $10.000 con el argumento de que “generará un ahorro a las arcas públicas dado el elevado costo de emisión”. La propuesta fue redactada por el diputado radical Ricardo Buryaile y está firmada por Fabio Quetglas, Paula Omodeo, Laura Castets, Roberto Sánchez, Gabriela Lena, Rubén Manzi, Pablo Torello, Marcos Carasso, Víctor Romero, Gerardo Cipolini, Jorge Vara, Francisco Monti y Martín Arjol.
Sin embargo, según pudo saber Infobae, actualmente no está en la agenda del BCRA emitir un billete de mayor denominación.
La opinión de los expertos
En diálogo con este medio, cuatro especialistas compartieron su perspectiva respecto de si la Argentina necesita billetes con mayor denominación o la quita de ceros para facilitar las transacciones.
Gabriel Caamaño, director de Ledesma, sostuvo que “el desagio, que es sacarle ceros y es cambiar la moneda, implica y es otra cosa... genera cambios informáticos y demás. Lo más fácil es emitir billetes de mayor denominación”. En ese marco, señaló que la razón para emitir billetes de mayor denominación es reducir los costos transaccionales, vinculados al manejo del billete. Obviamente, aclaró, cuando hay más dinero electrónico, esos costos también se van reduciendo. Pero igualmente, deslizó, sigue habiendo un montón de situaciones y razones por las que la gente usa efectivo.
“Cuánto más billetes tenés que mover para respaldar la cantidad de poder adquisitivo de los pesos eso es más caro, esa es la razón para emitir billetes de mayor denominación. Reducir los costos transaccionales tanto de las personas como del sistema financiero para mantenerse ambos provisionados de una cantidad eficiente de efectivo”, aseveró el economista. Y subrayó: “Sería raro largar un desagio sin un plan de estabilización. Tendría que ser parte de otra cosa, solo no tiene sentido. En cambio, emitir billetes de mayor denominación sin un plan de estabilización no sería raro”.
Claudio Caprarulo, director de Analytica Consultora, consideró por su parte que hoy en día tenemos una ventaja -producto de los resultados que se dieron en la pandemia- de una mayor digitalización en los medios de pagos. “Aumentó mucho la digitalización de los pagos y eso quita un poco de presión en esta idea de imprimir billetes de mayor denominación”.

Sin embargo, remarcó el economistas que ninguno de los dos caminos se puede hacer de una manera aislada: “Hay que hacerlo dentro de un plan de estabilización o por lo menos dentro de tu política antiinflacionaria para los próximos meses. No va a ser un dato menor. Hacerlo por fuera de ese contexto, no va a terminar resolviendo demasiado las cosas”.
Por un lado, el experto advirtió que cuando hay billetes de mayor denominación de alguna manera esto facilita todo lo que es el mercado en negro, la informalidad. Aunque, por el otro, reconoció que igualmente “es muy ineficiente” mantenerlos como están. “No es la mejor medida para combatir la informalidad que uno deje billetes de baja denominación cuando hay un proceso de inflación alto”.
Para Sebastián Menescaldi, director de la consultora Eco Go, dada la economía informal que tiene el país, “claramente” se necesitan billetes de mayor denominación. Y por el contrario, reflexionó: “No creo que haya que quitarle ningún cero a los billetes hoy porque cada vez que lo hicimos en la historia, implicó un cambio estructural que hoy no lo veo. Es cambiar la moneda y no veo que lo vayan a hacer ahora”.
“Una economía que tiene mucha informalidad, necesita mucho de billetes y moneda pese al desarrollo del dinero electrónico”, afirmó. Empero, como desventaja de llevar adelante esta medida, según su visión, esto le facilitaría “el trabajo” a una parte de la economía relacionada con la evasión y lo informal. “Y sumado a esto, también hay algún concepto de que uno está reconociendo que hay más inflación”.
Miguel Boggiano, economista y asesor financiero, hizo hincapié en que “hay que fijarse en el poder adquisitivo: el billete nuestro de $1.000 son USD 5. Antes teníamos un billete que era de USD 100. Hoy hay un problema práctico, no es nuevo. Cuando el kirchnerismo cree que por no hacer billetes de máxima denominación la gente no ve la inflación, es una pavada grande como una casa”. Y a renglón seguido, añadió: “Tienen que facilitar las transacciones. Como estamos hoy, necesitamos mínimo el billete de 10.000 pesos″.

Caamaño estimó que el billete de mayor denominación en Argentina tendría que ser de $5.000 y $10.000 como mínimo. “Y ahí seguiríamos con billetes de poco poder adquisitivo en dólares. El de 10.000 serían USD 50 -graficó-. Eso sería lo mínimo indispensable. Igual, mientras no frenes la nominalidad es una carrera que estás destinado a perder”.
Por último, según el director de Analytica Consultora, hoy en día no se puede tomar decisiones que afecten directamente a la circulación o demanda de pesos por fuera de un programa consistente para tratar de desinflar la economía. “Mi idea central es que hoy no se puede tomar una medida aislada”, concluyó.
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