En medio de las alarmas por faltantes de gas para el invierno, Guzmán negocia con Chile la exportación de GNL y petróleo

El ministro de Economía mantuvo un encuentro con el ministro de Energía chileno Claudio Huepe. El Gobierno busca acuerdos además con Brasil y Bolivia para asegurarse el insumo en los meses de mayor demanda

El ministro de Economía Martín Guzmán mantuvo un encuentro con el ministro de Energía chileno Claudio Huepe
El ministro de Economía Martín Guzmán mantuvo un encuentro con el ministro de Energía chileno Claudio Huepe

El Gobierno busca avanzar en acuerdos bilaterales con países vecinos para asegurarse el abastecimiento de energía durante los meses fríos, ante una perspectiva de faltantes para la industria y los hogares. El escenario de salto en los precios internacionales puso en discusión la capacidad del Ejecutivo de proveer gas durante el tramo del año con mayor demanda.

En ese marco, este lunes el ministro de Economía Martín Guzmán se reunió con el ministro de Energía Claudio Huepe, uno de los integrantes de la comitiva del presidente de Chile Gabriel Boric, de visita oficial en Buenos Aires. El jefe del Palacio de Hacienda y el funcionario chileno ya se habían protagonizado en encuentro hace dos semanas en París, durante la celebración del Encuentro Ministerial de la Agencia Internacional de Energía (IEA).

Según informó el Ministerio de Economía, los dos ministros “dialogaron sobre la comercialización de gas natural, la exportación argentina de GNL y petróleo, la rehabilitación del oleoducto Neuquén-Bío Bío e intercambio de experiencias. Además, se discutió sobre las mejores prácticas en materia de energías renovables, eficiencia energética e hidrógeno”, mencionaron desde el Palacio de Hacienda.

“El desarrollo energético es transformacional del entramado productivo y económico. Argentina y Chile avanzan en una agenda conjunta que tiene un importante potencial de efectos productivos y de empleo para ambas naciones”, aseguró Guzmán y, en este sentido, destacó “la importancia de la integración energética regional” y señaló que “sería muy valioso que todo el continente sudamericano avance conjuntamente en la integración de nuestros sistemas energéticos”.

Este lunes el ministro de Economía Martín Guzmán se reunió con el ministro de Energía Claudio Huepe Minoletti, uno de los integrantes de la comitiva del presidente de Chile, Gabriel Boric, de visita oficial en Buenos Aires

Por su parte, Huepe afirmó: “Estamos muy contentos de poder firmar esta declaración porque es una manifestación concreta de cómo vamos a ir avanzando en este esfuerzo de integración entre los dos países en materia energética”, citó Economía en un comunicado.

Chile es una de las alternativas, junto con negociaciones ya iniciadas con Bolivia y Brasil, en una serie de gestiones que lleva adelante el gabinete económico, en un área que está cruzada por las diferencias internas. El jefe del ministerio es Guzmán, el secretario de Energía es Darío Martínez, un funcionario que mantuvo una posición equidistante entre el “albertismo” y el kirchnerismo duro representado en la tercera línea del área través del subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, y el titular de Enargas, Federico Bernal. En medio de estas diferencias, el secretario Martínez recientemente hizo público un fuerte reclamo a Guzmán, su superior jerárquico.

Tal como explicó Infobae, el Gobierno aceleró en los últimos días gestiones bilaterales con Bolivia y Brasil, para buscar un abastecimiento mayor para el invierno. Para el caso chileno, según trascendió una de las alternativas sería una suerte de swap por el cual, la Argentina provee con exportaciones de energía al país trasandino, y durante el invierno, Chile devuelve ese insumo a través de gasoductos hacia las provincias del norte argentino. El problema es que Chile consume GNL únicamente importado y la importación, para la Argentina, le resultaría caro.

La provisión de GNL se complicó para el Gobierno este invierno por el salto de los precios internacionales por la guerra en Ucrania
La provisión de GNL se complicó para el Gobierno este invierno por el salto de los precios internacionales por la guerra en Ucrania

En esa escala europea en la que negoció con el Club de París, Guzmán también tuvo un contacto, junto con el embajador argentino en Brasil Daniel Scioli, con el ministro de Energía y Minas de Brasil, Bento Albuquerque. En la conversación estuvo la posibilidad de que Brasil libere hasta dos millones de metros cúbicos diarios del gas que le compra a Bolivia, para que el país del Altiplano aumente sus ventas a la Argentina.

Las gestiones se habían iniciado en enero, cuando el gobierno boliviano, a instancias del argentino, consultó al organismo brasileño que fiscaliza la provisión de gas si el gigante del Mercosur podía resignar los dos millones de metros cúbicos que Bolivia redirigiría a la Argentina

Eso, a su vez, permitiría disminuir las compras argentinas de GNL por barco, que serían mucho más caras por el salto de precios internacional que sucedió como consecuencia de la guerra en Ucrania. Por cuestiones de infraestructura, además, el gas que llega de Bolivia asegura un mejor abastecimiento de las provincias del noroeste, adonde no llega por gasoductos ni el gas de Vaca Muerta ni el que, arribado como GNL por barco, se regasifica e inyecta al sistema desde los puertos de Bahía Blanca y Escobar.

El Gobierno aceleró en los últimos días gestiones bilaterales con Bolivia y Brasil, para buscar un abastecimiento mayor para el invierno. Este lunes también conversará con Chile para contar con insumo desde el país trasandino

Algunos de los nombres que protagonizaron esa reunión en París volverán a sonar a finales de esta semana. El ministro Guzmán viajará a Brasil para continuar con esa gestión de política energética. Según anticiparon fuentes oficiales, la actividad tendrá lugar en San Pablo e incluirá una agenda con Albuquerque, con empresarios brasileños -la capital paulista es sede de la poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo- y, por último, un contacto con el ministro de Economía local Paulo Guedes.

El embajador Scioli dijo este lunes que el Gobierno está “trabajando” para “garantizar” la provisión de gas para el próximo invierno tanto con Bolivia como con Brasil. “Sabemos qué está ocurriendo con el gas en el mundo a partir de esta guerra y cómo ha afectado a los precios, en particular del Gas Natural Licuado, y, en ese contexto, se está trabajando a máximo nivel de nuestro Gobierno para garantizar la provisión”, afirmó Scioli en declaraciones radiales.

En ese sentido, el ex gobernador bonaerense mencionó que en esa agenda de negociaciones bilaterales para asegurarse la provisión de gas también se incluye la visita de este jueves del presidente de Bolivia, Luis Arce. “Se está negociando con Bolivia para que provea más gas durante el invierno y es muy oportuna la visita del presidente”, consideró Scioli ante radio El Destape.

Guzmán y Scioli, en una reunión en París con el ministro de Energía y Minas de Brasil, Bento Albuquerque
Guzmán y Scioli, en una reunión en París con el ministro de Energía y Minas de Brasil, Bento Albuquerque

Por otra parte, el embajador en Brasilia apuntó que el Gobierno nacional “inició gestiones y ya tuvo una reunión con el ministro de Minas y Energía brasileño para que se puedan tener por parte de Brasil algunos millones de metros cúbicos más durante el invierno que después se lo compensaríamos”. Confió en que ese entendimiento está encaminado” y que, “en términos prácticos, Brasil cedería una parte de sus importaciones de Bolivia”.

La cuestión sobre la provisión de energía durante los meses de mayor demanda es un tema que encendió las alarmas en los despachos oficiales, ante una perspectiva de que la situación será más difícil de lo previsto hace algunas semanas. Tal como publicó Infobae, dentro de las opciones que maneja el Poder Ejecutivo figura un racionamiento de la energía para el sector industrial.

El viernes Guzmán visitará San Pablo, se reunirá con el ministro de Energía Bento Albuquerque, con empresarios fabriles brasileños y con el ministro de Economía local Paulo Guedes

El riesgo latente, en un contexto de reservas escasas más allá de que comenzaron los desembolsos desde el FMI y que habrá un refuerzo neto al Banco Central, es que el salto en el costo para abastecer el consumo de energía en los próximos meses sea tal que el gas convierta en un insumo escaso. Según estimaciones privadas, el gobierno deberá importar unos 70 barcos de GNL a un precio a definir pero que estará seguramente por encima de los USD 30. De esa manera, tendrá un precio al menos cuatro veces mayor al que pagó por las 56 embarcaciones de 2021.

En el Poder Ejecutivo aseguran que ya están en conversaciones con el sector industrial para llegar a algún tipo de acuerdo cuando el gas empiece a faltar. “Estamos trabajando con la industria para encontrar algún esquema de ‘autorregulación’, para que si llegara a escasear el, que no sea un vale todo, sino que estemos preparados”, mencionaron desde un despacho oficial.

La lógica de ese plan, aseguran en Gobierno, es dilucidar “qué industria puede parar y cuál no”. “Es una posibilidad importante que haya escasez, estamos preparados para un posible escenario así”, admitieron en las últimas horas desde el Poder Ejecutivo.

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