
Ya convertida en el epicentro de la pandemia mundial de coronavirus, América Latina sufre también de una declinación económica sin paralelo en el mundo en desarrollo, dice un editorial de la reciente edición impresa de The Economist.
La influyente revista británica recuerda que el FMI recientemente pronosticó una caída del PBI de la región de 9,4% este año, luego de dos décadas de pobre desempeño económico y de haber desperdiciado las condiciones internacionales que tuvo a su favor en la primera década de este siglo. En ese período, precisa el editorial, el ingreso per capita de las economías emergentes en su conjunto creció al 4,6% anual, pero en América Latina lo hizo a sólo el 1,9% y en la década siguiente bordeó el estancamiento, 0,5% anual.
Las economías de la región no son homogéneas, dice el artículo, pero comparten algunas características que la volvieron la región más golpeada por la pandemia, pese a disponer en países como Perú y la Argentina de cuarentenas muy estrictas: ciudades muy grandes y densamente pobladas, altas tasas de informalidad laboral y débiles capacidades estatales, que no solo limitaron la eficacia sanitaria de las cuarentenas sino que le asestaron un golpe muy grande a la economía.
Además, dice, “populistas radicalizados, que escuchan poco a los expertos. gobiernan las economías más grande, agravando el problema”.
La sombría situación se debe también, sigue la revista inglesa, a que la región venía mal antes de que golpeara el coronavirus, al punto de que el PBI creció apenas 1,8% en 2018 y 0,8% en 2019, incluso si del cálculo se excluye la desastrosa situación de Venezuela.
Mal parados

“Argentina y México ya estaban en recesión, varios países estaban estancados –incluyendo Brasil, que tuvo un respiro muy breve luego de la seria crisis política y económica de 2015 y 2016”, reseña la revista.
El problema, prosigue, es que esos problemas son parte de un patrón regional de largo plazo que explicarían cómo la región desaprovechó la oportunidad de principios de siglo: explosivo crecimiento del comercio, boom del precio de los commodities y alto crecimiento del mundo emergente en general.
En la segunda década las oportunidades de la región fueron inferiores a las que gozaron las economías emergentes de Asia y Europa, salvo para México, que pudo integrarse a cadenas de abastecimiento fabril. Y si bien la calidad de la política macroeconómica mejoró, la corrupción, el crimen y la volatilidad política hicieron de América Latina un lugar poco atractivo para la inversión extranjera.
La región evitó una crisis de deuda “por ahora”, dice The Economist, que cita a los canjes de monedas que la Reserva Federal de EEUU acordó con México y Brasil y las líneas de crédito que el FMI concedió a Chile, Colombia, México y Perú, lo que redujo las presiones del mercado y permitieron a los bancos centrales recortar las tasas de interés.
Pero aun así la región tiene por delante un difícil camino de retorno a la normalidad, el punto que el FMI proyecta un crecimiento regional de apenas 3,7% en 2021, contra 5,9 % del mundo emergente en su conjunto. Incluso esas magras proyecciones pueden ser demasiado optimistas, dice. Ahora, la reducción de pobreza y desigualdad que se habían logrado en las últimos 20 años está en riesgo. Según el Banco Mundial, la crisis sumará 23 millones de personas a la pobreza y es improbable que los gobiernos logren aliviarla. Al respecto, la revista cita las protestas de 2019 en Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador.
Para peor, las tres economías más grandes son las más que tienen mayores problemas, dice The Economist. “La Argentina defolteó su deuda –nuevamente- y enfrenta un riesgo de inflación descontrolada. La epidemia en Brasil compite con EEUU como la peor del mundo y tal vez necesita ayuda del FMI para evitar el default. México sufre de las amenazas al sistema legal, un presidente aparentemente determinado a espantar a los inversores y un vecino impredecible al norte, que es a su vez su principal mercado de exportación”.
Por todo eso, resume el artículo, Covid-19 es un doble shock: una tragedia en sí misma y el fin definitivo de la oportunidad de crecimiento que la región no logró explotar. El future de las economías y sociedades latinoamericanas –concluye- depende de que se convenzan de los latinoamericanas se convenzan de que tendrán otra oportunidad y de que la próxima vez sus gobiernos harán más por aprovecharlas.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Los argentinos compraron más de USD 31.000 millones desde la salida del cepo cambiario
En febrero, cerca de 1,5 millones de personas adquirieron USD 2.368 millones, mientras que 718.000 optaron por vender USD 280 millones

El Banco Central compró más de USD 4.000 millones en lo que va de 2026
La autoridad monetaria encadenó 56 ruedas seguidas con saldo comprador de divisas y alcanzó el 40% de la meta de compras fijada para todo el año
Se modera la cantidad de cheques rechazados por falta de fondos, pero duplica el nivel de hace un año
Un informe del Banco Central mostró que en febrero de 2026 se rechazaron casi 90.000 cheques por esa causa, una baja de 11,8% respecto a enero y una suba interanual de más de 100 por ciento

A último momento frenan la demolición de un tradicional petit hotel de la Avenida Alvear: la polémica detrás de la decisión
Lo decidió el gobierno porteño luego de una campaña que realizaron urbanistas y un empresario inmobiliario. Cómo seguirán las reformas de la propiedad



